Revista Ecos de Asia

“Coloreando” la Casa Blanca: la representación asiática en la nueva administración estadounidense

Hoy miércoles, 20 de enero de 2021, es un día histórico para los Estados Unidos de América pues tiene lugar la investidura de Joe Biden, el 46º presidente estadounidense. Estos últimos cuatro años, iniciados con el fracaso de Hilary Clinton en las elecciones presidenciales de 2016, han resultado sumamente tumultuosos. A lo largo de este lapso temporal, el extremismo radical de derechas ha ido ganando protagonismo (instigado por la prensa conservadora, extendido por unas redes sociales cuyo control ha llegado demasiado tarde, y justificado por la mayoría de políticos republicanos, con el hasta ahora presidente a la cabeza) hasta explosionar en el reciente intento de ocupación del Capitolio del pasado 6 de enero. Es por ello que las esperanzas de los Liberales americanos están puestas en esta nueva administración, encabezada por Joe Biden, entre cuyos retos más acuciantes podemos destacar la crisis sanitaria y económica provocada por la COVID-19, el racismo sistemático e institucional denunciado por el movimiento Black Lives Matter, el cambio climático o la presión migratoria en su frontera meridional. Dejando al margen las tensiones políticas bipartidistas y los acuciantes problemas que acabamos de mencionar, nos disponemos a analizar el equipo de hombres y mujeres seleccionados por el nuevo líder estadounidense para conformar su administración, siempre desde una perspectiva asiática, para estudiar la caleidoscópica diversidad de este equipo humano, los cargos que ocuparán (siempre en caso de ser refrendados por el Senado), así como el posible impacto internacional de estas nominaciones.

El presidente electo Joe Biden anunciando sus nominaciones.

Una vicepresidencia histórica

En primer lugar, no podemos hablar de la presencia asiática en la futura administración estadounidense sin citar a la mujer que ocupará el cargo político de mayor importancia tras el del presidente: Kamala Harris, quien también hoy jurará su cargo como vicepresidenta de los Estados Unidos de América. No se trata de un nombramiento menor y la elección de Harris como mano derecha de Biden no estuvo exenta de polémica por lo que, para aquellos menos versados en los entresijos de Washington, resumiremos ahora las principales claves de esta histórica decisión. Después del triunfo electoral demócrata el 3 de noviembre, la prensa internacional pareció hacerse por fin eco de la figura de Harris, proliferando artículos en los medios más diversos que trataban de explicar al público en general quién era esta mujer que ocuparía el edificio Eisenhower (sede de las oficinas de la vicepresidencia, próxima a la Casa Blanca); si bien es cierto que, por tratarse de una mujer, no escasearon los comentarios a su estilo y sus elecciones en materia de moda (como sus ya famosas zapatillas Converse, que llevó incluso en la portada de la revista Vogue).

Kamala Harris en la portada de la revista Vogue.

A decir verdad, Kamala Harris es un personaje político que ya había alcanzado notoriedad en el ámbito nacional como senadora primero y como candidata a la presidencia después, cuando se enfrentó no solo al vencedor, Joe Biden, sino a otros políticos de relevancia de su partido como Bernie Sanders, Elizabeth Warren, Pete Buttigieg o Andrew Yang, aunque Harris retiró su candidatura antes de las primarias demócratas.

Nacida en Oakland, California, en 1964, Kamala Harris es hija de Shyamala Gopalan Harris, una especialista en cáncer de mama de origen indio tamil que emigró a EEUU desde Madrás en 1960, y Donald Harris, un profesor de economía de la Universidad de Stanford que emigró de Jamaica para estudiar en Berkeley. Harris estudió ciencias políticas y economía en la Universidad de Howard y derecho en la Universidad de California. Trabajó como fiscal del distrito en San Francisco entre 2004 y 2011, y fiscal general de California hasta 2017, año en el que fue elegida como senadora por el estado de California.

Su pasado como fiscal ha despertado numerosas controversias, especialmente por las incongruencias entre sus acciones pasadas y sus nuevas promesas electorales, sirviendo como ejemplo de ello su perspectiva en cuanto a la legalización de la marihuana. Como senadora, Harris se ha ganado fama de dura e inflexible por su participación en diferentes comités, desde los cuales ha llevado a cabo exhaustivos interrogatorios a Brett Kavanaugh, nominado a la Corte Suprema, o al ex fiscal general Jeff Sessions.

Por lo que respecta a su etnicidad, Harris se identifica como afroamericana, pero en diversas entrevistas ha aprovechado para mencionar la impronta cultural y personal que dejó en ella su madre, a la que recordó en su discurso tras la victoria electoral del pasado noviembre. También en ese mismo discurso asumió el importante rol histórico que va a desempeñar como primera mujer, primera afroamericana y primera persona originaria del sur de Asia en alcanzar la vicepresidencia, poniendo especial énfasis en el valor de la representación para que otras niñas del mundo se sientan identificadas al verla y confíen en sus sueños.

Imagen de la vicepresidenta electa, Kamala Harris.

El gabinete de Biden: diversidad y profesionalidad

La anterior administración de los Estados Unidos se caracterizó por un proceso de contratación que basculaba entre el nepotismo y la teletienda, otorgando puestos de relevancia a la primera hija y su marido, Jared Kushner, o eligiendo a colaboradores habituales del programa Fox & Friends como asesores. La lista de nominados por Joe Biden tiene un cariz totalmente diferente, primando la experiencia, la excelencia y, por qué no decirlo, la diversidad. Dentro de las diferentes listas que la administración de Biden y Harris ha diseñado para cubrir puestos de relevancia, destaca la paridad de género y la inclusión de razas, etnicidades, orígenes (Deb Haaland, será la primera nativa americana en el cargo de secretaria del interior) e incluso orientaciones sexuales (como Pete Buttigieg, ex candidato a la presidencia y abiertamente gay) con la cual se pretende que el gobierno sea una representación de la realidad social del país.

Si nos centramos en la presencia asiática dentro de la administración de Biden, debemos citar en primer lugar a Katherine Tai, elegida para el cargo de Representante de Comercio Exterior, cuyos padres nacieron en China, crecieron en Taiwán y emigraron luego a los Estados Unidos. Los orígenes de Tai, además de su capacidad para desenvolverse en mandarín, serán sin duda un punto a favor a la hora de lidiar con las consecuencias de la guerra comercial con China iniciada por el anterior presidente.

También es china la etnicidad de Jonathan Su, quien será el asesor adjunto del presidente, mientras que Kei Koizumi es de origen japonés aunque nacido en Rhode Island, vive en Washington junto a su marido Jeffrey Dutton, y desempeñará el cargo de jefe de personal de la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología.

En cuanto al personal procedente del sur de Asia, cabe mencionar a Ali Zaidi, el asesor adjunto Nacional del Clima nacido en Pakistán; Rohini Kosoglu, asesora de Política Nacional del Vicepresidente originaria de Sri Lanka; y Zayn Siddique, procedente de Bangladesh, que ocupará el cargo de asesor principal del subdirector de personal de la Casa Blanca.

Sin embargo, la etnicidad predominante en esta cada vez menos “blanca” Casa Blanca, es la de aquellos procedentes de la India. En cargos importantes encontramos a Neera Tanden, hija de inmigrantes de la India, que ha sido elegida como directora de la Oficina de Administración y Presupuesto; o al cirujano general, el doctor Vivek Murthy, nacido en Inglaterra de inmigrantes procedentes de Karnataka, India. Destacan también Vanita Gupta, como fiscal general adjunta; Uzra Zeya, subsecretaria para Seguridad Civil, Democracia y Derechos Humanos; Bharat Ramamurti, subdirector del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca; Gautam Raghavan, director adjunto en la Oficina de Personal Presidencial; Vinay Reddy, director de redacción de discursos; o Rohit Chopra, director de la Oficina de Protección Financiera al Consumidor. Asimismo, en la oficina de la primera dama, Jill Biden, trabajarán Mala Adiga, Garima Verma y Sabrina Singh. En pues de menor importancia, aunque vinculados con la seguridad nacional, los derechos humanos, el clima o la COVID-19, encontramos a Vedant Patel, Tarun Chhabra, Sumona Guha, Shanthi Kalathil, Sonia Aggarwal, Vidur Sharma, Neha Gupta y Reema Shah.

Es de destacar también la presencia de dos mujeres originarias de la región de Cachemira: Aisha Shah, en la Oficina de Estrategia Digital de la Casa Blanca, y Sameera Fazili, a cargo del Consejo Económico Nacional de EEUU.

Montaje con los rostros de los miembros del gabinete de Biden. Fuente: CNN.

A modo de conclusión, podemos decir que hoy será sin duda un día histórico, lleno de primeras veces, de hitos que hace unas décadas parecían impensables (incluso ilegales, si tenemos en cuenta que las leyes Jim Crow permitieron la segregación hasta los años sesenta) y, sin embargo, aún resultan insuficientes. Por ejemplo, dentro de los asiáticos, que suponen el 6% de la población estadounidense, hay un grupo que aún no cuenta con representación gubernamental, como son los isleños asiático-americanos del Pacífico, aunque Biden ha prometido incluirlos entre sus nominaciones a jueces y funcionarios federales. A pesar de esto, no podemos sino admirarnos de la diversidad presente en los más altos estratos de este nuevo gobierno que, con esperanzas renovadas, tratará de sanar una nación a la que las tensiones raciales han llevado a un punto de no retorno. Por ello, más que como hitos históricos, debemos entender estos nombramientos como un punto de partida desde el cual construir una política más representativa y equitativa, en la que las múltiples voces que componen este crisol de culturas al que llamamos Estados Unidos sean, por fin, escuchadas.

Para saber más:

  • Listados completos de los nominados para la administración Biden.
  • Analysis: What does Biden’s diverse Cabinet mean for a divided country, en CCN.
avatar Laura Martínez (142 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza y Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, con especialización en Cine. Actualmente realiza estudios de Doctorado en la Universidad de La Rioja.


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