Revista Ecos de Asia

Crítica: “A todos los chicos: Para siempre” (2021)

En artículos anteriores, ya nos hemos aproximado a la obra de Jenny Han, en la que se basa esta trilogía de novelas y películas, así como a su primera entrega cinematográfica. En el presente texto, vamos a referirnos al tercer y último filme, con el que se cierra la historia de amor entre Lara Jean y Peter.

Uno de los posters promocionales de la película, que, como podemos ver, se estrenó en febrero

Como ya hemos mencionado anteriormente, estamos ante un conjunto de tres películas que toma por título A todos los chicos (A todos los chicos de los que me enamoré, A todos los chicos: P.D. Todavía te quiero y la presente), las tres pertenecientes a la plataforma Netflix y protagonizadas por Lana Condor en el papel de Lara Jean y Noah Centineo como Peter. En este caso, esta producción se ha estrenado en 2021 y está dirigida por Michael Fimognari, responsable también de la segunda entrega.

Aquí, la relación entre Peter y Lara Jean continúa avanzando un poquito más, abordando, en este caso, el proceso de admisión y entrada a la universidad. Él ha entrado en la universidad de Standford por una beca deportiva (algo que, todo sea dicho, no queda demasiado claro en la película) y ella quiere asistir a la misma universidad tanto por su programa de literatura inglesa como por asistir al mismo centro que su pareja. No obstante, muchas veces las cosas no salen como pensamos, y los planes de futuro se van al garete, abriendo, eso sí, nuevas puertas y ventanas a nuestros protagonistas, cuya relación, una vez más, se pone a prueba dadas las circunstancias.

La película arranca con la visita de la familia Covey a Corea, destacando, a través de unos pocos planos, elementos con los que el espectador se puede familiarizar fácilmente: determinados monumentos y localizaciones, calles repletas de gente, tiendas de cosmética y, por supuesto, pop coreano de fondo. Mediante estas pocas escenas se nos presenta la situación de los personajes, destacando la relación entre Peter y Lara Jean que se mantiene estable, así como el hecho de que ambos están esperando su carta de admisión en la universidad. Como ya hemos mencionado, esto no va a salir del todo bien, aunque esta es una premisa que tarda bastante en ser presentada, mostrándonos mientras tanto escenas costumbristas y azucaradas entre los protagonistas, sus amigos y su familia, destacando la entrada en escena del padre de Peter o Trina, la novia del padre de Lara Jean, que ya apareció en la segunda película. Con el fin de mostrar todos los episodios que componen el típico final del instituto (viaje de fin de curso, baile de graduación, reparto y firma de anuarios…) la película se divide en varios capítulos que se presentan mediante una animación y que dan pie a desarrollar estas situaciones, lo que hace que sea más amena y dinámica, sobre todo una vez somos conscientes del punto de inflexión, mostrando así como la tensión entre ambos protagonistas es algo cada vez más evidente, terminado por explotar.

Una de las escenas de la película en la que podemos ver la ceremonia de graduación de ambos protagonistas.

Algo que resulta bastante evidente, y que se ha ido estableciendo a lo largo de las películas, es la dinámica entre Lana y Noah, ambos actores se mimetizan perfectamente con su personaje, y la química existente entre ambos es algo más que evidente, ya que son capaces de crear escenas donde la incomodidad es algo palpable a la par que en otras tantas se dedican a actuar como cualquier pareja. Apuntar, igualmente, que personajes de entregas anteriores como Josh o John Ambrose quedan completamente de lado en esta tercera entrega, no existe ni una sola mención a los mismos. Por otro lado, se mantienen elementos de las películas anteriores, como es el tratamiento de los colores, el especial cuidado que se pone a los planos haciendo que la película se convierta en un aesthetic en toda regla y la música.

Con esta tercera entrega se cierra una trilogía de películas ligeras y románticas, con un tratamiento de la fotografía muy mimado, unos personajes entrañables y una historia dulce que, a su vez, nos da a conocer un pedacito de Corea.

avatar María Gutiérrez (131 Posts)

Graduada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, Máster de Estudios Avanzados en Hº del Arte y Máster en Formación de profesorado en Educación Secundaria por la misma universidad. Actualmente se encuentra ultimando su tesis doctoral acerca del coleccionismo de muñecas tradicionales japonesas.


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