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This article was written on 06 Abr 2022, and is filled under Cine y TV, Crítica.

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Crítica: “El amor es como el chachachá” una comedia romántica al lado de la costa

Uno de los carteles promocionales de la serie.

Durante el pasado año 2021 han sido varios los estrenos e inclusiones de series coreanas en el catálogo de la plataforma Netflix. En el presente artículo queremos referirnos a uno de estos títulos en concreto, como es el caso de El amor es como el chachachá o Hometown Cha-cha-chá, protagonizada por Shin Min-a y Kim Seon-ho en los roles principales. Esta es una serie cuya primera (y hasta el momento única) temporada cuenta con dieciséis capítulos, la mayoría de los cuales superan la hora de duración y nos traslada a Gongjin, un precioso pueblo costero cuya ubicación real se ha identificado como Pohang, situado en Gyeongsang del Norte.

En cuanto al argumento, y a pesar de que su título nos pueda llevar a pensar en danza y música, la historia se centra en la doctora Hye-jin que, debido a toda una serie de circunstancias y situaciones personales, acaba en Gongjin abriendo una pequeña clínica dental con el fin de ayudar a sus vecinos. Si bien, en un primer momento su adaptación al lugar no es la mejor, sobre todo tras un primer contacto absolutamente desastroso en el que se ve abandonada sin gasolina, batería en el teléfono o contactos que puedan ayudarla, teniendo que unirse a las señoras del lugar en su labor pesquera para conseguir ayuda, poco a poco la doctora se irá haciendo un hueco entre los habitantes de la región. A este respecto, hemos de mencionar a otro de los protagonistas, Doo-shik, residente en la zona desde hace bastante tiempo y considerado como el “chico para todo”, ya que tan pronto cumple la función de electricista, dependiente, albañil o pescador. Si algo llama la atención de este personaje es su filosofía de vida así como su pasado, ya que nadie sabe qué ocurrió durante los años que estuvo viviendo en la capital para después volverse al pueblo. Hemos de señalar que tanto este como otros misterios propios de la zona se acaban resolviendo a lo largo de los capítulos.

A pesar de que partimos de un argumento bastante simple en clave de comedia romántica, dada la evidente tensión y desprecio que se tienen ambos protagonistas al principio, la serie, poco a poco va a más, tratando distintas historias a través de los secundarios. A este respecto es donde entran en juego el resto de vecinos de Gongjin, como comentábamos: el alcalde y su relación con la jefa de la zona, los grupos de ancianas del lugar, el cuerpo de policía, el dueño de la cafetería local y su hija… Cada cual tiene su pequeña historia que permiten visibilizar diversas situaciones: matrimonios por conveniencia que acaban mal, la consideración del divorcio, los problemas de una población envejecida, lo fugaz que puede ser el éxito en el mundo de la música y el espectáculo, o la temprana pérdida de un ser querido.

Una de las ubicaciones de Gongjin, la cafetería.

Lo cierto es que la serie tiene un equilibrio bastante bueno entre la comedia y el drama dado por los temas mencionados así como por la situación de los propios protagonistas (por ejemplo, Hye-jin deberá enfrentarse a los problemas económicos ligados a la apertura de una clínica y la ausencia de clientes al principio). Evidentemente, todo ello salpicado de romanticismo y humor, puesto que la trama principal radica en la relación entre la doctora y Doo-shik, incluyendo también la aparición de terceros. Estamos ante una serie bastante entretenida que más de una vez será capaz de mantener al espectador en vilo por las posibles consecuencias de las acciones de sus personajes, así como por las idas y venidas de las historias propiamente dichas. Todo ello se enmarca en un paisaje realmente espectacular, No es de extrañar que sean numerosas las ocasiones en las que podemos disfrutar planos aéreos o tomas de la costa (que resultan todo un contraste con el paisaje de Seúl que también se muestra a veces) y el relieve de Gongjin, haciendo que la región sea prácticamente partícipe de la acción. El hecho de alejarnos de un ambiente urbano es un elemento original que, además, favorece a la trama y la dota de cierta ternura por el contraste entre una urbanita nata y un grupo de personas que no conocen nada más que el paisaje que les rodea.

Los vecinos de Gongjin en plena limpieza de la zona.

En resumidas cuentas, una serie encantadora, con un cuidado montaje y fotografía y un conjunto de historias que consiguen enganchar al espectador y que no se aburra durante su desarrollo.

avatar María Gutiérrez (131 Posts)

Graduada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, Máster de Estudios Avanzados en Hº del Arte y Máster en Formación de profesorado en Educación Secundaria por la misma universidad. Actualmente se encuentra ultimando su tesis doctoral acerca del coleccionismo de muñecas tradicionales japonesas.


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