Revista Ecos de Asia

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This article was written on 18 Jun 2014, and is filled under Cultura Visual.

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Desnudando la feminidad: las miradas de Miwa YANAGI.

La primera fotografía japonesa siguió las premisas del pictorialismo donde la mujer japonesa  aparecía como materia de consumo para occidentales. Bellezas niponas vestidas con kimonos y revestidas de exotismo y melancolía, no eran sino ninfas orientales delicadas, lánguidas, frágiles y enfermizas, una mujer hermosa en el sentido prerrafaelita de la palabra.

Los fotógrafos de esta época solo se limitaron a mirar con sus ojos decadentes a la mujer y fabricaron la imagen de ésta para ellos mismos, de la misma  manera que lo hacían los literatos o los grandes compositores, ignorando la individualidad de las féminas del País del Sol Naciente.

Sin embargo, hoy en día, conocedores de las premisas filosóficas actuales y conscientes del cambio de la mujer actual, los artistas japoneses reflexionan en muchas obras sobre la feminidad y los estatus sociales relacionados con esta. Ahora el cuerpo de la mujer se sigue usando como medio de expresión pero desde perspectivas muy diferentes. Dentro del panorama artístico japonés actual nos centramos en una mirada propiamente femenina: la de las fotógrafas  japonesas u onna no ko sashin que revindican el medio fotográfico como un lugar donde tomar la acción artística y no solo un espacio más donde figurar como el motivo decorativo que ha ostentado el cuerpo de la mujer a lo largo de la Historia del Arte. Ahora miradas como las de Miwa Yanagi han de tomarse en cuenta como una fuerza creativa en el panorama general de la fotografía japonesa.

Yanagi nació en 1967, en su juventud se trasladó para estudiar un postgrado en Bellas Artes en la Universidad de Kioto. Esta artista es conocida a  nivel mundial por sus trabajos en los que toma el tema de la feminidad jugando con imágenes (o videos) que retoca digitalmente. Su primer gran éxito fue en 1996, cuando su obra fue llevada a la Kuntshalle en Frankfurt, donde se exhibió con otras de artistas occidentales de la talla de Cindy Sherman o Jeff Wall. Este momento fue determinante en su carrera, que repentinamente se abrió al mercado internacional de arte  en plena burbuja especulativa del mismo, lo que le reportó grandes beneficios económicos, además de reconocimiento en forma de numerosos premios, tanto japoneses como europeos y americanos.

Yanagi revindica la fotografía como un medio donde las identidades de lo femenino, sus roles y  estereotipos, se tratan como si fueran una capa superficial. Y se cuestiona estas capas intentando dilucidar qué es lo verdadero, qué lo falso y cuál es el futuro de figuras tan diferentes. El “yo”, lo individual, es algo descubierto e indaga en él en sus diferentes series fotográficas donde el sujeto y objeto del arte, así como el espectador, se entremezclan, fundiendo los límites de la representación y la realidad en un espacio que orbita entre lo común y lo extraordinario. El ser individual y el ser social, la figura y su función se fusionan en la reflexión de la artista.

White Caset.

White Caset.

Uno de sus primeros y más conocidos trabajos fue  Elevator Girls realizada desde 1994 para el cual contrató a modelos profesionales que realizaron  una performance imitando a las ascensoristas que aún hoy en día pueden verse en centros comerciales de Japón. Una profesión decorativa y fugaz, ya que estas son cambiadas constantemente para mantener la imagen de frescura que se requiere. En esta serie vemos como se crítica el vacío absoluto de estas mujeres en un trabajo que utiliza y se deshace de las trabajadoras donde estas tienen el solo el valor de las ropas que llevan.

Shizuka construyendo la próxima casa para su alma. 2004.

Shizuka construyendo la próxima casa para su alma. 2004.

My Grandmothers es su segunda gran serie  en la que toma una de las figuras más positivas disponibles: la abuela. Para realizar este trabajo realizó entrevistas a múltiples adolescentes a las que preguntó cómo se veían dentro de cincuenta años. Tras esto las fotografió y retocó digitalmente las fotografías para crear un augurio en papel donde se veía el deseo de éstas cumplido, ya libres de las convenciones sociales de una mujer joven y, por ende, productiva. En esta colección vemos la gran ilusión y esperanzas de las jóvenes japonesas que no se limitan a ser objetos de deseo masculino ni sujetos de una vida exclusivamente familiar. Claro que no todas tenían una visión alegre, vemos a una mujer que niega su muerte modelando su siguiente cuerpo, a  la última superviviente de una apocalipsis, una mujer de negocios exitosa, una motorista hedonista, una madame

The White Dove, 2005.

The White Dove, 2005.

En la serie Fairy Tales  la subversión toma el mando. La autora, siguiendo la estela de Bruno Bettelheim, busca el significado oculto de los cuentos de los Hermanos Grimm y Hans Christian Andersen. Yanagi se centra especialmente en los que aparecen chicas jóvenes junto a señoras mayores o mujeres con cuerpos mixtos en los que algunos miembros son jóvenes y otros ancianos.

Nos habla de la delgada línea de separación que existe entre la juventud y la vejez,buscando provocar una profunda desazón en el espectador. Tampoco resulta agradable la puesta en escena de la violencia y crueldad inherente en imágenes en blanco y negro donde algunos elementos nos desconciertan y nos llevan a un ambiente grotesco y onírico  en los que los cuentos infantiles se convierten en pesadillas surrealistas. Al contrario que para sus composiciones anteriores, huye del retoque digital y construye el escenario como si de una obra teatral se tratase, cuyos personajes se elaboran a base de pelucas y prótesis de látex.

The windswept women I.

The windswept women I.

Con su última serie, del año 2009, The windswept women representó a Japón en la bienal de Venecia. Vemos otra vez como retrata a mujeres de diferentes edades a las que sitúa estáticamente frente a un viento arrollador que las despeina y mueve su cuerpo violentamente en contra de la voluntad de las mismas, quizás una vuelta a su lectura del papel del individuo femenino como un ser agredido por un entorno hostil en el que, pese a todo, se mantiene fuerte.

Para saber más:

  • http://www.yanagimiwa.net/e/
  • Vazquéz Casillas, J.C. en V.V.A.A., La mujer japonesa. Realidad y mito. Colección Federico Torralba de estudios de Asia Oriental,2005.
avatar María Galindo (34 Posts)

Estudió la Licenciatura de Historia del Arte y un Máster de Estudios Avanzados especializándose en Arte Extremo Oriental en la Universidad de Zaragoza. Trabaja como profesora de Historia del Arte, cronista, divulgadora y conferenciante. Actualmente, sigue formándose en la Universidad Complutense de Madrid cursando un Máster de Gestión del Sector creativo y cultural.


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