Revista Ecos de Asia

Information

This article was written on 02 Feb 2018, and is filled under Cultura Visual.

Current post is tagged

, , , ,

Cinco mujeres, tres historias: “Predestinada”, de Tomoko Yamashita

Los esfuerzos de la editorial Tomodomo por salirse de lo habitual al publicar obras diferentes y descubrir a autores y obras desconocidos en España continúan ofreciendo a los lectores títulos excepcionales. Quizás uno de los mejores ejemplos recientes de ello sea Predestinada, de Tomoko Yamashita, una mangaka todavía inédita en España, de la que Tomodomo ha editado un tomo con tres historias cortas que funciona a la perfección como carta de presentación de la autora.

En Predestinada se recopilan Invencible, Tú eres la estrella y La princesa sin maleficio y el prisionero en la atalaya. Son tres historias muy diferentes entre sí, pero que permiten conocer tanto el estilo visual como narrativo de la autora. Todas ellas tienen en común, además, la representación de mujeres reales, de todo tipo:  mujeres fuertes que superan la adversidad, mujeres luchadoras, mujeres que sufren, mujeres que dudan, que tienen miedo, que no encuentran sentido a su vida… En las tres historias que forman Predestinada, las mujeres son vehículo y motor del argumento, ofreciendo luces y sombras. En cierto modo, quizás lo más sorprendente sea la naturalidad con la que las mujeres se apropian de los relatos, sin incurrir en tópicos ni en arquetipos de la feminidad. Es precisamente esa naturalidad una de las causas de la frescura que emana de las páginas de Predestinada.

Más allá de los estilemas de la autora, las tres historias recogidas en el volumen poco más tienen en común. Se trata de tres joseis, por supuesto, pero que se alejan de las historias predefinidas para esta demografía. Invencible es un drama policial (quizás, por cercanía cronológica, pudiera recordar en cierto sentido a El tercer asesinato, la película de Koreeda que también se estrenó el pasado otoño) que se centra en el interrogatorio, por parte de una inspectora de policía, de una adolescente sobre la que recae la acusación de haber matado a dos compañeros de instituto, a un vagabundo y a su familia (madre, padrastro y hermanastro) y de haber quemado la casa familiar. El discurrir del interrogatorio supone un enfrentamiento entre ambas mientras la inspectora trata de descubrir la verdad. En esta batalla verbal, las viñetas introducen varios flashbacks que, aunque parecen concebidos para desentrañar la verdad, en realidad establecen un juego de realidades por el que no sabemos si estas escenas suponen la recreación de las hipótesis policiales, o bien la verdad que se oculta tras las mentiras de la acusada. En cualquier caso, se trata de un ejercicio narrativo magistral, que incrementa la tensión a cada página.

La segunda historia también se articula mediante flashbacks, pero es muy diferente. Se centra en los tres estudiantes más brillantes del instituto, Kai Kaitani, Kôko Inoue y Yukari Kodaka. Dos de ellos, Kai y Yukari, se encuentran años después de haberse graduado, y compartiendo un café, rememoran el pasado. Su conversación se centra sobre todo en Kôko, una chica no muy agraciada que en el instituto no era excesivamente popular, de la que Kai se enamoró. Mediante su conversación, recuerdan las clases de teatro en inglés[1] y la convivencia en el instituto. Ambos testimonios reconstruyen el pasado y presente de Kôko, con un halo de admiración hacia la única de los tres que fue capaz de cumplir sus sueños profesionales. Resulta muy interesante de esta historia su contenido LGTB, un aspecto que se trata con absoluta naturalidad, sin ningún tipo de reivindicación explícita y sin ostentación, lo que lo convierte en un ejemplo excelente de visibilización de un colectivo particularmente invisibilizado. En este sentido, merece la pena recordar que Ediciones Tomodomo tiene muy presentes a estos colectivos en sus obras, no solamente mediante la publicación de obras adscritas al Boys’ Love, sino también con títulos como Sombras sobre Shimanami, haciendo una excelente labor en la representación LGTB.

Por su parte, La princesa sin maleficio y el prisionero en la atalaya es una historia que se enmarca dentro de la ciencia ficción, la fantasía y los futuros distópicos. En un futuro no muy lejano, asistimos a una clase de historia en la que se dan algunas pinceladas sobre la idiosincrasia de ese mundo, en el que existen personas capaces de hacer maleficios y conjuros, y el gobierno ha establecido la obligatoriedad de que, al nacer, todos los niños reciban un maleficio que se materializará a los dieciséis años. La superación de este maleficio se traducirá como un hito de paso en el que los jóvenes se convertirán definitivamente en adultos. La autora se centra en Sahoko Koga, una chica a punto de cumplir los dieciséis años que ha vivido toda su vida con un estigma todavía mayor que los maleficios de sus compañeros: ella no pudo recibir ningún conjuro, así que siempre ha sido diferente. No obstante, el momento en el que muere la persona más longeva, la única persona viva que no había recibido maleficio en su nacimiento, comienzan a ocurrir una serie de sucesos extraños que terminarán por derribar el status quo, en los que Koga será parte fundamental. A pesar de la brevedad de la historia, Tomoko Yamashita se desvela nuevamente como una magistral narradora, que consigue dar coherencia a un universo propio con apenas unas pinceladas, que permiten comprender las mecánicas internas por las que se rige.

La edición de Predestinada recibe el mismo mimo que viene siendo habitual por parte de Tomodomo. Se trata de un volumen en formato kanzenban, con un diseño de portada muy impactante a la par que sencillo (un primer plano de uno de los personajes, en el que se pone de relevancia el singular estilo de Yamashita) con un efecto de brillo metálico tanto en el título como en los reflejos de color rojo en uno de los ojos. Semejante filigrana es una prueba de que la elegante sencillez del tomo es únicamente una decisión práctica y coherente con las tendencias de la industria, un reconocimiento, en cierto modo, a la calidad excepcional que contienen sus páginas.

Desde Ecos de Asia, donde seguimos muy de cerca la trayectoria y novedades de Tomodomo,[2] solo nos queda desear que mantengan la exquisitez de su línea editorial, que se ha labrado una identidad propia e inconfundible, y que sigan ofreciéndonos títulos como los que ya conforman su catálogo, algo que, a juzgar por las últimas novedades anunciadas, nos va a ofrecer muchas más alegrías en el futuro.

Notas:

[1] Durante los ensayos de este club, una de las obras que se interpreta es Wicked, el musical basado en la obra homónima de Gregory Maguire en el que se cuenta la historia de Elphaba, la “malvada bruja” de El maravilloso mago de Oz, desde una perspectiva muy diferente a la que lo hacía el clásico de L. Frank Baum y la película protagonizada por Judy Garland en 1939.

[2] Hasta la fecha, hemos reseñado o analizado los siguientes títulos publicados por Tomodomo: En la misma clase, El pupitre de al lado, ¿Quién es el 11º pasajero?, Puedo oír el sol, Sorano y Hara, Aula demoníaca, Pájaro que trina no vuela, Antiguos alumnos, Mother’s Spirit y Sombras sobre Shimanami. Además, Daniel Rodríguez les ha dedicado dos artículos (parte uno y parte dos) analizando su relación con el género Boys’ Love, y hemos tenido muy en cuenta a la editorial en las crónicas de eventos (aquí, su presentación en el XXIII Salón del Manga de 2017).

avatar Carolina Plou Anadón (271 Posts)

Historiadora del Arte, japonóloga, prepara una tesis doctoral sobre fotografía japonesa. Autora del libro “Bajo los cerezos en flor. 50 películas para conocer Japón”.


Share

Deja una respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.