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La masacre en la Isla Yeyudo de 1948. Un movimiento social olvidado – Revista Ecos de AsiaRevista Ecos de Asia
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This article was written on 14 Jun 2021, and is filled under Historia y Pensamiento.

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La masacre en la Isla Yeyudo de 1948. Un movimiento social olvidado

Después de la Ocupación Forzada Japonesa (1910-1945) y antes del inicio de la Guerra entre ambas Coreas (1950-1953), durante la Primera República de Corea del Sur al mando de I Sun Man (1948-1960) que se caracterizó por su constante represión en contra de la sociedad y su interés por permanecer en la presidencia, se llevó a cabo un acontecimiento poco conocido en la historia surcoreana, un hecho histórico que por muchos años fue silenciado: el movimiento social en la Isla Yeyudo (Jeju, Jejudo, Cheju, Chejudo),  y la masacre de 1948.

Un movimiento social tiene como objetivo la búsqueda del bien colectivo. Así el estado ha ido convirtiendo la violencia extrema en contra de los grupos que padecen marginación en tradicionales conflictos sociales en agravio de las personas, de tal manera que, tomando como punto de inicio dicho acontecimiento histórico y bajo los conceptos de marginalidad y resistencia,[1] analizaremos lo acaecido en Yeyudo y la posterior masacre perpetuada en ese lugar por las milicias de Corea del Sur y estadounidenses en contra de sus pobladores. En este sentido podemos decir que:

La noción de resistencia por lo general parece relacionarse con situaciones en las cuales la correlación de fuerzas, resulta particularmente desfavorable. Los grupos de resistencia luchan incluso por defender su propia existencia que es un elemento de identificación de su lucha.[2]

Los coreanos deseaban que el gobierno estuviese en manos del pueblo y tomar las riendas de su destino. El apoyo militar estadounidense a Corea del Sur se inició en el periodo del colonialismo, continuó durante la guerra y hasta la década de los ochenta. Además, el Gobierno Militar surcoreano permitió que Estados Unidos manejara de una forma arbitraria la política, tal era la represión que uno pudiese pensar que se trataba de los sucesores de la anterior potencia de ocupación. Las tensiones llevaron a un levantamiento en abril de 1948, al que se unieron miles de campesinos.

Este acto de resistencia protagonizado por los habitantes de la isla provocó que se impusiera un castigo salvaje a toda la población. Una erupción de violencia estatal convirtió la isla en un lugar de muerte, siendo sus pobladores aterrorizados y masacrados por la policía y el ejército.

A sabiendas de que la violencia se utiliza para la conservación del estado, la Primera República de Corea (I Sun Man) tuvo la capacidad de traspasar el derecho vigente mediante la figura de estado de excepción que comprendía la suspensión o la violación de los derechos humanos anteponiendo el derecho gubernamental, para ampliar la violencia que sustentaba. Dicho de otra manera, el presidente I Sun Man, amparado en su figura de poder, consiguió reprimir el levantamiento violentando los derechos humanos de la población marginada.

Grupos de resistencia conformados por los pobladores de Yeyudo.

En los primeros meses de 1948, los ciudadanos de Yeyudo se manifestaron en contra de I Sun Man. La manifestación fue organizada por miembros del  Partido del Trabajo, que se había gestado en Yeyudo desde el periodo del colonialismo japonés. Los campesinos y pescadores participaron principalmente por una razón: temían que se reforzara la autoridad del gobierno de Soul (Seúl) y que la independencia de la isla se debilitase aún más.

 La policía disparó a una multitud desarmada. Murieron seis personas y este hecho provocó que los lugareños comenzaran a prepararse para un levantamiento. Por lo menos treinta mil hombres fueron víctimas del primer asesinato en masa de civiles por parte del gobierno.

Las investigaciones siempre señalaban a los policías, paramilitares e infiltrados norcoreanos como culpables de perpetuar la tortura y la matanza en contra de los habitantes de la isla debido a las torturas y asesinatos que cometieron antes de que comenzara el levantamiento, el 3 de abril de 1948.

La realidad es que fueron los soldados coreanos los que no solo acabaron con las pequeñas tropas de resistencia del movimiento social en Yeyudo, sino que también asesinaron a niños, torturaron a los ancianos y violaron a mujeres, las mataron o las enterraron vivas.

Además, fueron apoyados por el Gobierno Militar estadounidense (USAMG) que se había establecido en la península desde el 15 de agosto de 1945. El ejército y la policía coreana estuvieron durante todo este tiempo, y hasta el 30 de junio de 1949, bajo el control operativo de EE UU.

Detenciones arbitrarias perpetuadas por el ejército surcoreano apoyado por Estados Unidos.

El levantamiento social se llevó a cabo de la siguiente manera: a las tres de la madrugada, ardieron hogueras en todos los pueblos. El grupo de resistencia dio la señal para asaltar por sorpresa once de los quince puestos policiales de la isla. Fueron asesinados muchos policías, y los terroristas fueron castigados con sus propias armas.

Esta sublevación no recibió ningún tipo de ayuda externa, de hecho, permaneció casi aislada del resto del país. Los insurgentes no mantenían ninguna relación con la Corea del Norte comunista, ni tampoco con Moscú. El grupo de resistencia contaba con unos quinientos hombres, a los que se unieron aproximadamente tres mil campesinos de los trecientos mil habitantes que tenía la isla en aquellos entonces.

Disponían de muy poco armamento, que constaba sobre todo de fusiles antiguos que los soldados japoneses habían tirado al mar tras la capitulación en 1945, y que recogieron las haenjo (redes de pesca) de los barcos de Yeyudo. El resto del ejército de campesinos llevaba lanzas de bambú, espadas, horquillas de heno y palas de madera.

Durante un breve periodo, los habitantes gobernaron su propia isla, pero pronto estuvieron dispuestos a negociar con el gobierno, incluso tenían pensado entregar las armas y ponerse bajo las órdenes del ejército. Para ello exigían que la policía y la milicia extranjera estadounidense abandonaran la isla. En realidad, se pretendía una negociación entre ambas partes, pero la policía lo boicoteó.

El Gobierno Militar estadounidense se pronunció a favor de la policía coreana. Los militares estadounidenses tuvieron la idea de  aislar a los rebeldes del resto de la población. El apoyo estadounidense abarcó la instrucción diaria de las fuerzas destinadas a luchar contra los alzados, los interrogatorios a los prisioneros y el anclaje de buques de guerra para bloquear la isla Yeyudo del resto de la civilización.

El grupo de resistencia y el jefe del regimiento coreano negociaron un cese de las hostilidades pero el Gobierno Militar estadounidense se pronunció a favor de la quema de terrenos. Quedan pocos oriundos de la isla de Cheju, ya que sus habitantes fueron víctimas de una horrible matanza política. Hoy los habitantes de la isla viven allí, muchos de ellos sin conocer lo acaecido en 1948. Por otro lado, algunos de los supervivientes a la masacre viven aún en la isla, otros la abandonaron.

Homenaje a los muertos de la Isla Yeyudo llevado a cabo en Soul.

Finalmente, podemos decir que el movimiento social en la isla fue una acción colectiva en la que una comunidad luchó por establecer un autogobierno y se caracterizó por ser un movimiento de autodefensa, pues la cualidad autodefensiva es la forma de reaccionar ante cualquier trasgresión perjudicial. En este caso, los habitantes de Yeyudo tuvieron tanto derecho como fuerza para defenderse por sí mismos. En cuanto a movimiento de resistencia, podemos decir que no se trató únicamente de un estado exclusivo de protección sino que, también supuso la defensa de la clase campesina en contra de los abusos del ejército coreano y estadounidense.

Para saber más:

  • Cumings, Bruce, El lugar de Corea en el sol. Una historia moderna, Buenos Aires, Comunicarte Editorial, 2004.
  • Hobsbawm, Eric, Rebeldes primitivos. Estudios de las formas arcaicas de los movimientos sociales en los siglo XIX y XX, Barcelona, Editorial Ariel, 1983.
  • León Manríquez, José Luis; López Aymes, Juan Felipe, “Corea del Sur”, en León Manríquez, José Luis (coord.), Historia Mínima de Corea, México, El Colegio de México, Centro de Estudios de Asia y África, 2013, pp. 147-190.

 

Notas:

[1] La marginación es un fenómeno que afecta a las localidades de clases bajas. Cuando de cierta zona marginal emergen sectores que padecen exclusión social (generalmente campesinos y obreros) surge un estado de segregación que a su vez se traduce en resistencia en la que el sector marginado se defiende del estado generalmente mediante el uso de la fuerza .

[2] Bascher Jerome, Resistencia, rebelión, insurrección, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, 2002, p.3.

avatar Andrea Elena Ríos (21 Posts)

Licenciada en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha escrito varios artículos para la revista Debates por la Historia de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), México y la publicación de su tesis por el Centro de Documentacion de los Movimientos Armados (CeDeMa) en Valencia, España. Forma parte del seminario de Historia de Corea en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Su línea de investigación gira en torno a los movimientos sociales en Corea durante la ocupación japonesa (1910-1945).


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