Revista Ecos de Asia

The Battle: Roar to Victory (2019). La guerrilla coreana que derrotó a Japón

El cine utiliza un lenguaje propio, combina aspectos iconográficos, sonoros y figuras narrativas. La eficacia del séptimo arte como fuente para el estudio de la historia resulta muy importante y útil. El cine que aborda temas históricos intenta rememorar épocas y episodios, pensamientos y sucesos, que pueden también ser analizados y cotejados con lo que se conoce a partir de otro tipo de documentos. En el análisis de la historia a través del cine, se deben tener en cuenta los dos tipos de cine que existen: el cine de no ficción y el cine de ficción. Para esta ocasión utilizaremos el cine de ficción con la película surcoreana The Battle: Roar to Victory (2019), que tiene como contexto la ocupación japonesa de Corea (1910-1945) y como protagonistas a las guerrillas coreanas (movimientos independentistas).

Por esta razón, el presente artículo se encuentra dividido de la siguiente manera: en un primer momento, se tratarán los movimientos armados en Corea anteriores a la creación del movimiento independentista, específicamente los ejércitos justicieros. En la segunda parte, trataremos el hecho histórico del que se habla en la película y la lucha librada contra el ejército japonés.

Desde antes de que el pueblo coreano fuera colonizado por los japoneses, Chosôn (nombre antiguo de Corea) ya había entrado en la esfera de influencia japonesa con el Tratado Japón-Corea de 1876.[1] Una compleja coalición de funcionarios del gobierno Meiji, militares y empresarios inició un proceso de integración de la política y la economía de Corea con Japón. La intromisión japonesa en Chosôn fue un motivo más para que los movimientos sociales coreanos que surgieron antes de la colonización tuvieran gran trascendencia.

Así pues, encontramos las revueltas campesinas de Goanso (Gwanso) y el movimiento campesino Dongjak (Donghak, Tonghak) a finales del siglo XIX. Posteriormente, surgieron los ejércitos justicieros, que estaban conformados por intelectuales confucianos, como Yu In- sok (Yu In- seok), quien fue uno de los líderes de los ejércitos justicieros más activos.

Después del asesinato de la reina Myongsong (la reina Min)[2] el ejército justo atacó al imperio nipón, que incluyó a burócratas y coreanos pro japoneses. Curiosamente, el ejército justiciero estuvo formado por hombres de todas las clases sociales, desde los eruditos yangban (clase alta), hasta campesinos, pescadores, cazadores, comerciantes, obreros y carniceros.[3]

En 1910 Corea ya se encontraba bajo control japonés y en 1919 se llevó a cabo el movimiento primero de marzo (movimiento samil o samiljeol) que es considerado como el inicio de la independencia de Corea.[4]

Varios más han sido los filmes que han abordado el tema de la colonización japonesa como Memorias Perdidas (2009), La era de las sombras (2016), The Battleship Island (2017) y la película The Battle: Roar to Victory (2019), del director Shin-yon uno (Shin Jon Won) y protagonizada por Yu He Jin (Yoo Hae Jin), Ryu Jun Yol (Ryu Jun Yeol) y Jo wu jin (Jo Woo jin).

Siendo que la ocupación japonesa en Corea constituye uno de los temas políticos más controversiales de la traumática historia coreana del siglo XX. Analizar la complejidad del proyecto de colonización, las diferentes etapas y estrategias de dominación, a la luz del estudio de la memoria colectiva, nos permite vislumbrar críticamente las diversas formas en que el pasado se presenta en la sociedad coreana actual. Los primeros filmes coreanos que abordan este tema, surgen bajo el dominio Japonés. Entre la variedad de filmes producidos, Arirang (1926) y Buscando el Amor (1928), de Na Un Gyu son los más representativos, debido al impacto positivo que tuvieron en la audiencia local. A raíz del éxito de estas películas, y a pesar de la censura japonesa, se realizaron una serie de películas llamadas ¨nacionalistas¨, las cuales expresaban, en forma sublime e indirecta, el sentimiento antinipón, reforzando la idea de que Corea era una nación independiente, poseedora de una identidad e historia colectiva auténtica de más de cinco mil años.[5]

Imagen de Lee Yang ha, Hwang He Chol y Byong Koo.

Dirigida en primera instancia al público surcoreano,  la película tiene el claro objetivo de reforzar el sentido de nacionalismo e identidad étnica de ese pueblo. El filme retrata la primera etapa de la ocupación forzada japonesa, específicamente del 6 al 7 de junio de 1920, en  la Batalla de Fengwudong, entre las milicias independentistas coreanas y el ejército de élite japonés. Se trató de una de las primeras operaciones de apoyo interno de las fuerzas independentistas coreanas.

En la película encontramos las diferentes posturas de los guerrilleros independentistas frente a la ocupación japonesa. Tenemos a Byong koo (Wo jin), que lo único que desea es cumplir el objetivo de su misión (entregar el dinero para el gobierno provisional en Shanghai) y dejar el movimiento de independencia. En su lucha deja al descubierto la limitada preparación armamentística y entrenamiento militar de los miembros del ejército de independencia. Lee Yang ha (Ryu yung) retrata la clara intención de varios independentistas por luchar hasta el final  y morir, de ser necesario, por la libertad de su país. Y, finalmente, encontramos a Hwang He Chol (Yu He) quien, sin importar las consecuencias, busca luchar contra el enemigo y confrontarlo.[6]

Escena en la que Hwang He confronta a un japonés capturado por el ejército de independencia.

Es importante mencionar que la resistencia coreana contra el colonialismo japonés no solo fue desde las armas, como el caso del “Club independencia” que fue un movimiento social[7] formado por gente de clase alta, quienes trabajaban desde la clandestinidad y el activismo político (a diferencia de los movimientos armados, donde el grueso de las filas estaba conformado por campesinos, pescadores, carniceros, etc.).

Entre los movimientos guerrilleros mencionados dentro del filme, encontramos al Ejército Revolucionario Popular de Corea (que se convirtió en el ejército popular de Corea del Norte), el Ejército de Independencia de Corea, las Fuerzas Armadas Militares, el Cuerpo Democrático Coreano y la Asociación Nacional del Ejército.

Vale la pena destacar dos escenas importantes: la primera de ellas nos permite conocer que sí existieron japoneses que fueron empáticos con la causa de la resistencia coreana, como cuando un joven militar japonés, que al inicio de la película es capturado, es llevado ante el jefe de las tropas de élite, se da cuenta de ello y se avergüenza por lo que su pueblo hace en contra de los coreanos.

Izquierda: General  Hong Beom-do, líder del Ejército de Independencia de Corea. Derecha: El actor Choi Min-Sik, quien interpretó el papel de Hong Beom.

La segunda escena, que curiosamente es el final de la película, representa el momento en que aparece en escena Hong Beom-do, quien fue uno de los líderes independentistas más importantes de la primera etapa de la colonización forzada japonesa y que dio la misión al ejército de Independencia de Corea para que llevara a cabo la batalla de Fengwudong  en contra del ejército de élite japonés.

Izquierda: Escena de la batalla de Fengwudong. Derecha: Escena en la que el joven militar japonés ayuda a escapar a un independentista del ejército de élite.

Podemos decir que la autoridad colonial japonesa fomentó el “niponismo” entre los coreanos, es decir, se enfrentaron a la política de asimilación impuesta por la cultura japonesa. Los movimientos guerrilleros independentistas hicieron valer sus diferencias y lucharon para evitar esta absorción cultural frente a la colonización forzada.

Pese a que la lucha fue muy desigual y con poca preparación militar, los movimientos independentistas se convirtieron en verdaderos focos de resistencia en contra del colonialismo japonés en Corea y propiciaron en los coreanos firmes vínculos patriotas que condujeron al establecimiento provisional en Shanghai y a organizar la lucha armada contra el colonialismo japonés. Los filmes de carácter histórico como The Battle: Roar to Victory, han sido de gran ayuda para el estudio de la memoria histórica del pueblo coreano y, con ello, rescatar de las garras del olvido la historia de uno de los periodos más difíciles y dolorosos de la península coreana.

Para saber más:

  • Bowyer, Justin; Jinhee, Choi, The Cinema of Japan and Korea, Nueva York, Wallflower, 2004.
  • Cumming, Bruce, “The Legacy of Japanese Colonialism in Korea”. The Japanese Colonial Empire, 1895-1945. Princeton, Princeton University Press, 1984.
  • Lee, Hyang Jin, Contemporary Korean Cinema: Culture, Identity and Politics, Manchester, Manchester University Press, 2000.
  • Parl, Chan Seung, “Japanese Rule and Colonial Dual Society in Korea”, Korea Journal, 50, núm. 4, invierno, 2010.

 

Notas:

[1] El tratado Japón-Corea es conocido como Tratado de Kanghwa “puso fin a la política de aislamiento del reino de Chosôn e inauguró una era de intenso intercambio entre Japón y Corea que colocó a esta última prácticamente bajo la dominación económica japonesa que además de la extraterritorialidad, le garantizaba a este país el derecho de usar su moneda en los puertos coreanos, la exención de impuestos y el establecimiento de una misión diplomática en Seúl.” Romero Castilla, Alfredo, “De Choson a Chosen”, en Historia Mínima de Corea, México, El Colegio de México, 2009, p. 92.

[2] Esposa del rey Gojong (quien falleció en 1910) fue asesinada el 8 de octubre de 1895 por los japoneses que la consideraban una grave amenaza para sus ansias imperialistas.

[3] El ejército justiciero fue disuelto el 1 de agosto de 1907, sin embargo, bajo el mando de Yi In-yeong, reunió a 10 000 soldados para liberar Seúl y derrotar a los japoneses. Pese a que consiguió re organizarse, no pudo resistir la contraofensiva japonesa.  Después de eso, se fue fragmentando en pequeños bandos y surgieron pequeñas bandas de partisanos para continuar la Guerra de Liberación de la península. Desde China, Siberia y las montañas Bekdu (baekdusan) de Corea.  La situación era grave pues, había grupos de rebeldes dispersos, las tropas japonesas estaban bien agrupadas y sus bases estables así que poco a poco aplastaron al primer ejército campesino y luego disolvieron el resto del ejército gubernamental. Muchos de los guerrilleros coreanos que sobrevivieron al ataque de  las tropas japonesas huyeron a Manchuria para continuar su lucha.

[4] Chosôn se convirtió en un protectorado de Japón con el Tratado Japón-Corea de 1905 y, a partir de entonces, Japón gobernó el país de manera indirecta. Japón anexionó formalmente Corea con el Tratado Japón-Corea de 1910, sin el consentimiento del antiguo emperador coreano Gojong, regente del emperador Sunjong. Tras su anexión, Japón declaró que Corea pasaría a llamarse oficialmente Chosen (nombre despectivo con el que los japoneses se referían a Corea).Un grupo de coreanos redactó una declaración de independencia pidiendo que terminara la colonización japonesa en Corea. Además, se inició una manifestación el primero de marzo de 1919 conformada por varios estudiantes entre los que encontramos a Son Byong Ji, Kim Joa Yin, An Yunggun, Kim Koo y Yu Goan sun.

[5] “Memorias del Período Colonial en Memorias Perdidas 2009 y Hanbando”, Transoxiana, 2009, p.1. Disponible aquí.

[6] Uno de los momentos clave es cuando He chol confronta a un militar japonés al mostrarle su enojo por la intromisión de ese pueblo en los asuntos de su país cuando le dice: “Imagina que un tipo entra a tu casa empuñando un cuchillo grande, pone su cabeza contra la tuya, come con tus hijos y los trata como suyos y duerme con tu esposa. Entonces te dice: Vivamos juntos felices. ¿Sigues siendo el hombre de la casa?”.

[7] “So Chae-Pil, fundò, junto con otros jóvenes imbuidos en un sentimiento nacionalista y dispuestos a trabajar en pro del cambio social, el Tongip Hyaphoe (Club Independencia), organización que funcionó durante dos años, durante los cuales logró general una relativa dinámica social. Su primera actividad fue la publicación del periódico El Independiente.” Romero Castilla, Alfredo, op.cit, pp. 95 y 96. En las ediciones números 86 y 88 respectivamente del periódico El Independiente, se hizo referencia a la batalla de Bongodong.

avatar Andrea Elena Ríos (20 Posts)

Licenciada en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha escrito varios artículos para la revista Debates por la Historia de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), México y la publicación de su tesis por el Centro de Documentacion de los Movimientos Armados (CeDeMa) en Valencia, España. Forma parte del seminario de Historia de Corea en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Su línea de investigación gira en torno a los movimientos sociales en Corea durante la ocupación japonesa (1910-1945).


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