Revista Ecos de Asia

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This article was written on 17 Mar 2015, and is filled under Cine y TV, Crítica.

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Crítica: Scabbard Samurai (2011).

La figura de Hitoshi Matsumoto, principal y más famoso cómico japonés, cada vez goza de mayor popularidad y cuenta con un mayor número de seguidores en nuestro país. En esta ocasión, desde Ecos de Asia nos encargaremos de uno de los últimos largometrajes que ha dirigido, la excepcional Scabbard Samurai (Saya Samurai) del año 2011.

Tal y como hiciera anteriormente en la muy recomendable Big Man Japan (2007), en la que Matsumoto nos presentaba la parodia de uno de los géneros característicos del cine japonés, el Kaiju-eiga o películas de monstruos gigantes, en Scabbard Samurai el director nos ofrece una vuelta de tuerca de uno de los géneros  principales de la industria japonesa, el chambara o género histórico protagonizado por samuráis. Así, podemos comprobar como la película reúne una serie de elementos característicos del cine histórico japonés, como el drama o la violencia, entre los que Matsumoto alterna magistralmente toda una serie de gags y toques de humor típicos de la comedia nipona.

Fotograma de la película en el que Nomi Kanjuro, Tae, Kuranosuke y Heikichi se preparan para el número del cañón.

Fotograma de la película en el que Nomi Kanjuro, Tae, Kuranosuke y Heikichi se preparan para el número del cañón.

Nomi Kanjuro (Takaaki Nomi)es un samurái sin catana que ha renunciado a la violencia,y al que encontramos deambulando sin destino fijo acompañado en todo momento de su hija Tae (Sea Kumada), quien se encarga de recordarle la actitud que debería mostrar como samurái, reprochándole el abandono de las virtudes propias de la clase a la que pertenece. En el pasado Nomi Kanjuro abandonó su puesto de guardia, y como consecuencia de su deserción se ha puesto precio a su cabeza, lo que hará que tres excéntricos cazarrecompensas, Oryu (Ryô), Pakyun (Rolly) y  Gori Gori (Zen-Nosuke Fukkin) vayan tras él.

Seremos testigos de los desiguales y extravagantes enfrentamientos entre los cazarrecompensas y el samurái, quien se niega a hacerles frente y termina huyendo, con la consiguiente desaprobación de su hija. Finalmente, Kanjuro es apresado por las tropas de un señor feudal (Jun Kunimura) y condenado a cometer seppuku (harakiri), la dolorosa muerte con la que la clase samurái expiaba sus culpas y veía restituido tanto su honor como el de su familia. Este castigo, el habitual durante el período feudal de la historia japonesa, en la película cuenta con una condición:el señor feudal ofrece a todos los condenados la oportunidad de salvar la vida si en el plazo de treinta días son capaces de hacer reír a su hijo, el joven heredero, quien tras la muerte de su madre ha perdido la sonrisa y muestra una actitud apática y distanciada en exceso.

Así, se nos dará cuenta de las treinta oportunidades que tendrá Nomi Kanjuro para hacer reír al joven señor, contando primero con la ayuda de su hija, quien al principio se mostrará muy crítica con su padre, hasta el punto de desear la muerte de su progenitor antes que ver como renuncia a su honor de samurái, así como con la inestimable ayuda de dos guardias responsables de su cautiverio, el veterano Kuranosuke (ItsujiItao) y el novato Heikichi (Tokio Emoto), quienes ayudarán en todo momento al samurái, ingeniando diversas actuaciones y trucos cómicos con los que poder escapar del castigo. Finalmente la pequeña se volcará completamente en ayudar a su padre, mientras queel revuelo que causan las actuaciones irá generando una enorme expectación en la cuidad, granjeándose Kanjuro el apoyo de todo el pueblo.

Durante los intentos finales por hacer reír al joven heredero, Nomi Kanjuro contará con el apoyo de los habitantes de la cuidad.

Durante los intentos finales por hacer reír al joven heredero, Nomi Kanjuro contará con el apoyo de los habitantes de la cuidad.

Matsumoto nos presenta la película siguiendo el esquema clásico de la comedia japonesa manzai, en el que una pareja de cómicos (uno denominado tsukkomi interpreta el rol serio, mientras que el boke es el personaje cómico y bromista) desarrollan entre los dos situaciones y diálogos a gran velocidad, que dan lugar a toda una serie de bromas, malentendidos y dobles sentidos. Como consecuencia de este planteamiento veremos a Nomi Kanjuro en multitud de situaciones extravagantes y rocambolescas con las que que conseguirá ganarse el favor del público, así como del distante señor feudal, pero sin lograr alcanzar su cometido hasta el dramático y sorprendente final.

Sacabbard Samurai se nos presenta como algo más que una mera parodia del género histórico: seremos también testigos de la complicada relación de un padre con su hija, así como de las enseñanzas que el samurái le transmite a la pequeña y al espectador, valiéndose de un monje budista y entroncando con la idea de salvación. Se trata de un cuento moral que pretende inculcar ideas de amor y honor en la muerte: la hermosa canción final que entronca con los créditos nos ayuda a imaginar un futuro halagüeño para los dos niños gracias a los esfuerzos de Nomi. La película, combinando genialmente momentos de humor con otros tremendamente sombríos y dramáticos, termina por decantarse ante una actitud ante la vida alegre y optimista, visión por la que Hitoshi Matsumoto apuesta sin duda.

Para saber más:

  • Ficha de la película en Filmaffinity.
  • Tráiler de la película en japonés:

 

avatar David Lacasta (53 Posts)

Soy Licenciado en Historia del Arte y actualmente estoy cursando el máster en estudios avanzados, en la modalidad de Asia Oriental. Estoy trabajando en la cerámica Satsuma, y el fenómeno de su coleccionismo en occidente.También me interesa mucho todo lo relacionado con las armas y armaduras de los samurai, así como la historia militar de Japón.


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