Revista Ecos de Asia

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This article was written on 28 Jun 2015, and is filled under Cine y TV.

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Cuando “Emma” se puso el sari: “Aisha” (2010)

Es una verdad universalmente aceptada que todo clásico literario debe “sufrir” continuas adaptaciones y revisiones; sirva de ejemplo la reciente actualización realizada sobre las inmortales palabras de Cervantes por Andrés Trapiello. Las obras de Jane Austen han experimentado un similar destino, siendo objeto de precuelas, secuelas y versiones de lo más heterodoxo (incluyendo algunas de tinte sobrenatural), sobre todo su tríada más destacada compuesta por Sentido y Sensibilidad (1811), Orgullo y Prejuicio (1813) y, la novela que ahora nos ocupa, Emma (1815).

Las adaptaciones al medio audiovisual de esta obra de Austen son numerosas, aunque entre ellas destaca (por su repercusión, más que por su calidad) la versión protagonizada por Gwyneth Paltrow, o la magnífica miniserie de la BBC donde Romola Garai interpreta a la heroína romántica. Entre las versiones modernizadas de este clásico atemporal, encontramos la comedia teen Clueless (Fuera de onda, 1998), que trasladaba la acción de la campiña inglesa de la Regencia, a un prototípico instituto de Beverly Hills.

Más recientemente, la industria de Bollywood ha decidido retomar el argumento de Emma con un twist oriental en la comedia romántica Aisha (2010),[1] ambientando la historia original en la Delhi actual. A pesar de los más que evidentes cambios, producto de las diferencias tanto geográficas como históricas, Aisha es una adaptación bastante fiel de la novela de Jane Austen, salvando todas las distancias.

Poster promocional del filme.

Poster promocional del filme.

La novela original nos relataba las aventuras de Emma, una celestina posh que, a diferencia de la protagonista ideada por Fernando de Rojas, lo único que “hace y deshace” son compromisos matrimoniales por puro divertimento. Guiada por un espíritu bienintencionado, si bien no siempre acertado, la bella y adinerada heroína austeniana se empeña en manejar los corazones ajenos sin verdaderamente conocer el suyo propio. Emma tomará bajo su protección a la joven Harriet Smith, una muchacha de orígenes desconocidos y sin ningún patrimonio, moldeándola a su imagen y semejanza, y ejerciendo sobre ella una enorme influencia. Tras varios desencuentros, motivados por el joven y atractivo Frank Churchill, Emma sufrirá humillaciones públicas, conociendo los celos y la desesperación, antes de asumir que su verdadero amor siempre ha sido el maduro amigo de la familia: el siempre caballeroso Mr. Knightley.

Como hemos comentado, la versión bollywoodense de este clásico inglés se aleja bien poco del guión marcado por Austen, manteniendo la premisa general de una joven y adinerada celestina: Aisha Kapoor, que aconseja en temas amorosos a su nueva amiga Shefali, mientras mantiene un tira y afloja con el amigo de su padre: Arjun Burman.

La presentación del personaje de Aisha es convencional, puesto que es la voz de la protagonista en off la que nos va introduciendo a cada uno de sus amigos y familiares durante un enlace que ella misma ha contribuido a realizar. Es esta boda la que desencadena toda la trama pues, al ver cumplido su objetivo como casamentera, decidirá proseguir con esta tarea. Si en el texto original era su institutriz la afortunada, aquí es su tía, la cual celebra una boda por todo lo alto al estilo hindú: con saris, flores y exóticas decoraciones. En ambos casos se trata de una figura femenina de mayor edad y que ejerce, a todos los efectos, como madre.

Durante la ceremonia, Aisha conocerá a la joven Shefali y la convertirá en su próximo gran proyecto. La máxima

Shefali antes (arriba, centro) y después (abajo) de su cambio de estilismo.

Shefali antes (arriba, centro) y después (abajo) de su cambio de estilismo.

aspiración de una muchacha inglesa a principios del siglo XIX era, sin duda, contraer un matrimonio ventajoso y, desgraciadamente, no parece que la alta sociedad de Delhi en el siglo XXI difiera en demasía de esta premisa. De esta forma, Shefali, una muchacha de clase media y no muy agraciada, llega a la gran ciudad para encontrar un esposo y satisfacer así a su familia.

Se inicia de esta forma un proceso de “cambio radical” orquestado por la siempre estilosa Aisha que, a golpe de tarjeta de crédito, convertirá a su nueva amiga en una copia de sí misma. Tras elegir para ella un pretendiente apropiado, se desvivirá para forzar el amor entre ambos, fracasando en sus desesperados intentos por manejar a la joven pareja.

Aparece entonces de forma casual el atractivo Dhruv, hijo pródigo del coronel (recientemente esposado con la tía de Aisha), que regresa a casa para regocijo de toda la familia, pero especialmente de nuestra protagonista, con la que coquetea insistentemente. Los fans de Austen ya adivinarán los derroteros que seguirá la historia de Aisha/Emma entre Dhruv/Frank Churchill y Arjun/Mr. Knightley, pero tampoco desvelaremos los muchos malentendidos y enredos del filme.

Dos fotogramas de la película en los que vemos a Aisha con Dhruv (arriba) y Arjun (abajo).

Dos fotogramas de la película en los que vemos a Aisha con Dhruv (arriba) y Arjun (abajo).

Los paralelismos entre la película y su antecedente literario son más que evidentes tanto a nivel argumental como en pequeños detalles, dispuestos a modo de guiños para el espectador avezado. Algunas de estas referencias intertextuales tan numerosas vinculan Aisha con la adaptación de Emma de 1996, por ejemplo cuando las dos amigas protagonistas charlan mientras juegan con unos adorables cachorritos, mostrando una vez más las buenas cualidades y el gran corazón de la heroína.

Otros guiños nos remiten a la versión de la BBC de 2009, como cuando Aisha, pensativa, se ocupa de cuidar las plantas del jardín paterno, en una escena muy similar al final de la citada miniserie, cuando Mr. Knightley descubre a Emma escondida entre los arbustos. En esta secuencia, las similitudes son, si cabe, más evidentes, puesto que la caracterización de Aisha se aleja de la que utiliza a lo largo del metraje del filme (como una mujer moderna y estilosa), para mostrarnos una versión más cándida, con los cabellos recogidos y una delicada blusa de estilo naif y estampado floral; más propia de la Regencia que de la cosmopolita Delhi.

Arriba: Aisha podando; abajo: fotograma de Emma (2009) con la protagonista realizando la misma labor.

Arriba: Aisha podando; abajo: fotograma de Emma (2009) con la protagonista realizando la misma labor.

Al margen de estos “calcos”, lo habitual en el filme es que encontremos trasposiciones de la ficción original. Así por ejemplo, los juegos de criquet son sustituidos por una competición de polo, las excursiones campestres por el descenso de unos rápidos, y las habituales soirées decimonónicas se tornan en alocadas noches de pubs y cócteles, con bailes que combinan la danza tradicional india con rutinas de salsa.

Fotograma de la película que recoge una de las coreografías grupales.

Fotograma de la película que recoge una de las coreografías grupales.

Uno de los argumentos principales de la novela de Austen, es sin duda el de las diferencias de clase, y sobre todo la necesidad de tener unas buenas conexiones sociales, así como un amplio patrimonio, para conseguir un enlace conveniente. Para la actualización de este problema, se trata de diluir la cuestión eludiendo las diferencias económicas y de clase social y banalizando sobre el tema. Así, cuando Randhir (el pretendiente seleccionado por Aisha) rechace a Shefali, aducirá que no tiene tanto “estilo” como Aisha, evitando de esta forma la cuestión monetaria, y es que la muchacha pertenece a una clase social inferior.

Aunque no estemos ya en un sistema de castas estricto, la India no parece alejarse demasiado de los estándares de la encorsetada sociedad decimonónica inglesa, en la cual era imprescindible un matrimonio entre iguales. Para el espectador resulta evidente que no es solo la escasa clase (en términos de moda y maquillaje) de Shefali lo que la convierte en una esposa poco deseable, sino que su escaso patrimonio juega un papel más que fundamental.

Sin embargo, como todas las historias de Jane Austen, las tribulaciones de las protagonistas no impiden su realización final, y el desenlace está por ello repleto de bodas y uniones felices. Por tratarse de una adaptación en clave bollywoodense, las citadas bodas son sumamente coloristas, llenas de preciosos saris, exóticos tocados e impresionantes coreografías grupales que ponen punto y final a todas las historias románticas.

Si algo podemos reprochar al filme, en cuanto a adaptación cinematográfica, sería su exagerado afán por asegurar el happy ending para todos y cada uno de los protagonistas, dulcificando en exceso cada personaje para que consiga el amor, a costa de desvíos argumentales fuera de todo sentido. Así mismo, la película se regodea en su romanticismo, ofreciendo escenas de empalagoso amor, con eternas declamaciones tanto de Aisha como de Arjun.

Mr. Knightley decía, en la novela de Austen: “I cannot make speeches, Emma… If I loved you less, I might be able to talk about it more”[2]. Pues bien, todo el romanticismo que encierra esta declaración apenas pronunciada, sucumbe en la adaptación cinematográfica ante la sobreexplotación de unos sentimientos que, no por ser verbalizados, son más profundos que los del personaje literario.

En términos generales, la película está bien realizada, con una banda sonora que combina el pop con la música tradicional de la India, ofreciendo una interesante mezcla entre modernidad y folclore, presente a lo largo de todo el filme. El propio personaje de Aisha bascula entre la moda de diseño y haute couture, y los abigarrados saris que luce en las ocasiones especiales. Una sugerente mezcla que otorga un aire vigorizante a todo un clásico de la literatura universal.

A la izquierda Aisha (en el centro) con ropa moderna; a la derecha Aisha, en otro momento del filme, luciendo la vestimenta tradicional.

A la izquierda Aisha (en el centro) con ropa moderna; a la derecha Aisha, en otro momento del filme, luciendo la vestimenta tradicional.

Las fans de Jane Austen disfrutarán con Aisha, reconociendo los personajes, argumentos y pequeños detalles de la obra original, pero también aquellos que se acerquen por primera vez a esta historia, podrán pasar un rato entretenido de la mano de esta caprichosa aunque adorable niña bien.

Para saber más:

  • Ficha de la película en IMDb.

[1] Aisha (2010). País: India. Director: Rajshree Ojha. Guión: Devika Bhagat. Música: Amit Trivedi. Fotografía: Diego Rodriguez. Reparto: Sonam Kapoor, Abhay Deol, Amrita Puri, Cyrus Sahukar, Arunoday Singh. Productora: PVR Pictures.

[2] “No soy hombre de muchas palabras, Emma. Si te amara menos, sería capaz de hablar más de ello.”

avatar Laura Martínez (67 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, actualmente cursa el Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, especializándose en Cine.


One Comment

  1. […] por el carismático personaje de Dolly (interpretada por Sonam Kapoor, a la que ya vimos en Aisha, 2010), una femme fatale y timadora profesional que se dedica a hacerse pasar por la novia […]

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