Revista Ecos de Asia

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This article was written on 26 Mar 2014, and is filled under Cultura Visual.

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De la contemporaneidad al jianzhi. Viaje por el papercutting.

Siempre me ha gustado el papel. Cuando era niño, me gustaba más que la plastilina. Con un folio podía hacer lo que yo quisiera: dibujar, recortar o modelar (lo arrugaba y le daba formas), la plastilina sólo me permitía dar forma a pequeñas esculturas y, si se caían al suelo, acababan llenas de porquería. Siendo artista, trabajar con el papel tiene un toque que remite a la infancia. Es una apuesta que ofrece un amplio mundo de posibilidades: permite dibujar y modelar, lanzar trazos y esculpir. Realicemos un pequeño viaje, porque esculturas es, precisamente, lo que crea Chris Natrop.

Detalle de una instalación de Chris Natrop. Se aprecian los contrastes cromáticos y el sombreado.

Detalle de una instalación de Chris Natrop. Se aprecian los contrastes cromáticos y el sombreado.

Obra en 3D de Helen Musselwhite, en ocasiones, la artista las recubre con una tapadera de cristal que aporta un tonomágico.

Obra en 3D de Helen Musselwhite, en ocasiones, la artista las recubre con una tapadera de cristal que aporta un tonomágico.

O grandes dibujos proyectados en 3D a través del recorte del papel. Móviles que se balancean cuando alguien entra en la sala, que contrastan el blanco base con otros colores (especialmente el rojo) creando una segunda dimensión de lectura a través de las sombras que se proyectan alrededor. La fragilidad del papel parece oponerse a la fuerza creativa que transmiten estas instalaciones, grandes paisajes suspendidos a lo largo del espacio, bosques de formas intrincadas que animan a introducirse en ellos.La obra de Natrop (nacido y residente en Los Ángeles), ha pasado por varias ferias de arte internacionales, además de por galerías de su ciudad, neoyorkinas y europeas. El resultado plástico está bien logrado y se inserta dentro de una corriente de paper-cutting o papel recortado, que impregna a numerosos artistas, interesados en extraer del soporte papel cualidades tridimensionales que les permitan formar pequeñas instalaciones. En el caso de Helen Musselwhite, son verdaderos relieves o pequeñas obras exentas. Esculturas que recuerdan a delicados trabajo pensados para las alcobas del siglo XIX, pero con un toque naíf que las enlaza con el juego infantil.Los ejemplos que impregnan esta tendencia son muy variados, e incluyen montajes como los de Mia Pearlman.

La artista trabaja acero o cristal de una forma finísima y delicada, como si se tratara de arcilla o aún de papel, material que utiliza de una forma masiva: emplea superposiciones y recortes abruptos para configurar grandes perspectivas, trampantojos (engaños visuales) falsos que evocan las configuraciones del siglo XVIII de Carracci o Bernini, pero que no se realizan en mármol o madera sino gracias al papel. Al igual que en la obra de Natrop, por un lado, la delicadeza del soporte contrasta con la fuerza expresiva que transmite al espectador y, por otro, las instalaciones se plantean como bosques en los que el espectador puede introducirse. Ventanas a través de las que viajar y perder la mirada. Bosques fijos, vegetación que extiende sus raíces con fruición(y no móviles en el espacio, como las instalaciones de Natrop), que recuerdan a claros abiertos entre los árboles, rendijas por las que introducirse.

Whorl, de Mia Pearlman.

Whorl, de Mia Pearlman.

En realidad, y aunque no hayamos alcanzado tal nivel de precisión, todos hemos experimentado con esta técnica siendo niños. Es tan fácil como doblar un papel varias veces, aplicar cortes precisos con la tijera, y desplegarlo para observar el resultado final. En mi caso, yo conocía a estas creaciones con el nombre de “manteles”, en referencia a la tradición de ganchillo que transmitían mis abuelas, llenando sus casas con este tipo de obras. La asociación cultural de estas obras se produce en base a la tradición de cada lugar (en Japón,por ejemplo, Mikito Ozeki toma imágenes características de la cultura pop para desgranar composiciones increíbles, auténticas sumas y uniones de diferentes elementos).Y el trabajo con papel es global y ha tenido muchos orígenes. Dos de los más destacados son el jianzhi chino y el kirigami japonés, siendo el primero el que más se adaptaría a la obra de Natrop o Pearlman y a esta idea del “mantel”, mientras que la tradición japonesa, vinculada a la papiroflexia, constituiría un buen prisma desde el que poder mirarla obra de Helen Musselwhite, de una forma ensayística y sin, a priori, establecer vínculos de manera directa.

Labor anónima de jianzhi.

Labor anónima de jianzhi.

Sin embargo, por lo que sabemos hasta ahora, parece que el jianzhi es una de las tradiciones más antiguas en lo que respecta al tratamiento del papel recortado. Se remonta a hace más de dos mil años, experimentando un gran desarrollo entre los siglos VII y XI. Tuvo algún momento de brillantez con posterioridad, para terminar decayendo a mediados de la Dinastía Qing (en el siglo XVIII). En la actualidad, aunque existen artistas y artesanos que lo trabajan de forma muy cuidada, tiene connotaciones populares, y se utiliza como adorno en fiestas, celebraciones o rituales de primavera y verano. Forma parte de la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO y, en el fondo, tiene mucho sentido que fuera en China, donde cobrara forma también este arte, si tenemos en cuenta dónde se cifran los orígenes del papel. El jianzhi fue al principio un dominio exclusivo de las mujeres. Era trabajado con una técnica transmitida de madres a hijas, en un ámbito doméstico y con distintas tradiciones locales. Los materiales necesarios eran muy básicos: papel y herramientas semejantes a las modernas tijeras, muy afiladas, que eran utilizadas con precisión tras elaborar un boceto sobre el soporte. Algunos artistas (es el caso de Hina Aoyama), recuperan de una forma muy directa la técnica, realizan creaciones minuciosas que obligan al espectador a un esfuerzo en la mirada. Los detalles se escapan en obras pensadas como verdaderas miniaturas. Las apuestas creativas de Natrop o Pearlman tienen algo que ver con esta tradición (trazar vínculos de forma directa sería algo complejo, dejamos la posible evocación a discreción del lector): para algunos autores, el jianzhi surgió en China, pero se extendió de ahí a numerosos países. Cada uno desarrolló su propia forma de trabajar el papel. Una tradición única y paralela al tronco original. La majestuosidad combinada con el carácter sutil y etéreo de las creaciones de ambos artistas remite a coordenadas distintas(tampoco nuevas, sino heredadas del efectismo barroco), pero no habría sido posible sin el jianzhi y toda su tradición. Todo el trabajo contemporáneo sobre este soporte debe mucho a esta manifestación china (al igual que al kirigami japonés o a las distintas tradiciones orientales surgidas del tronco central), que continúa viva y de la que todavía se puede aprender. El trabajo en papel es algo universal, pero parece que su origen se encuentra en China, casa madre para numerosas técnicas, soportes y manifestaciones artísticas. Centro de creación del que siempre podemos extraer enseñanzas.

avatar Julio Andrés Gracia (38 Posts)

Licenciado en Historia del Arte y Máster en Gestión del Patrimonio Cultural (Universidad de Zaragoza), Máster en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual (Universidades Autónoma y Complutense de Madrid). Personal Investigador en Formación (Gobierno de Aragón y Fondo Social Europeo) en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza desde octubre de 2014, para la realización de una Tesis Doctoral sobre cómic en España.


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