Revista Ecos de Asia

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This article was written on 17 Oct 2014, and is filled under Arte, Varia.

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La Asociación Aragón-Japón.

Kumiko Fujimura, presidenta de la Asociación Aragón-Japón, en la Ofrenda de Flores  de 2012, un evento que la asociación tampoco quiere perderse, saliendo como grupo oferente y combinando los trajes regionales aragoneses con el kimono tradicional japonés. (fuente: El periódico de Aragón)

Kumiko Fujimura, presidenta de la Asociación Aragón-Japón, en la Ofrenda de Flores de 2012, un evento que la asociación tampoco quiere perderse, saliendo como grupo oferente y combinando los trajes regionales aragoneses con el kimono tradicional japonés. (fuente: El periódico de Aragón)

A lo largo de estos días hemos estado conociendo un poco más en detalle algunos episodios de la relación entre Asia y Aragón, una relación que puede parecer escasa, a simple vista, pero en la que, deteniéndonos, podemos encontrar acontecimientos tan curiosos y variados como los que nos han ido presentando. En esta última ocasión, antes de la clausura del especial en la que se reflexionará sobre las relaciones presentes y futuras y el potencial de las mismas, queremos centrarnos en un caso particular que por su gran actividad merece una mención aparte. Nos referimos a la Asociación Cultural Aragón Japón, y a su presidenta, Kumiko Fujimura.

La Asociación Cultural Aragón Japón se constituyó en 2004 con el objetivo de servir de puente entre culturas, acercando Japón a los zaragozanos mediante la organización de todo tipo de eventos culturales, abarcando en la medida de lo posible las áreas de interés más variadas para una aproximación lo más amplia posible, que pueda alcanzar los intereses más diversos. La divulgación de la cultura japonesa, llevada a cabo a través de cursos, conferencias, demostraciones y actividades varias, es uno de los pilares fundamentales de esta asociación, aunque no es el único foco en el que se centra su trabajo. También es un importante punto de encuentro y fomento del aprendizaje lingüístico, en ambas direcciones. Del mismo modo, facilitan información tanto de tipo cultural (historia, rutas, visitas) como práctica a los viajeros, tanto españoles que deseen visitar Japón, como japoneses que se desplacen a la comunidad aragonesa.

Una de las obras de Kumiko Fujimura, realizadas con la técnica sumi-e.

Una de las obras de Kumiko Fujimura, realizadas con la técnica sumi-e.

Entre otras muchas actividades puntuales, destacan los cursos que anualmente organiza la asociación. Aunque cada año la oferta varía en función de la demanda y de las posibilidades organizativas, nunca faltan los clásicos cursos de sumi-e y de caligrafía japonesa. Las artes del pincel niponas, pintura y caligrafía, fuertemente vinculadas con la poesía (y generalmente unidas: un poema plasmado en una bella caligrafía acompañada de una ilustración) son una de las manifestaciones artísticas tradicionales más valoradas de Japón. El caso de la caligrafía concebida como arte puede resultar un concepto muy extraño en Occidente. Aunque en la tradición artística occidental pueden encontrarse ejemplos que podrían facilitar la asimilación de esta consideración (por ejemplo, las letras capitales de los manuscritos medievales, profusamente decoradas), lo cierto es que la espiritualidad y la importancia que se otorga a la caligrafía es algo totalmente ajeno a la mentalidad occidental. La caligrafía es el arte de configurar de forma bella, expresiva y elegante los caracteres de la escritura, cuya belleza radica en el personal y espontáneo trazo del pincel (la manera de trazar los caracteres, el grosor de la línea, si la tinta cubre o no la totalidad del trazo…), en las proporciones de los trazos y los caracteres y la relación entre los caracteres y el espacio vacío del papel.

Por su parte, el sumi-e es una manifestación pictórica consistente en el uso de tinta negra (sumi, de origen chino) sobre washi o papel japonés, un papel relativamente económico y con unas propiedades plásticas y técnicas que contribuyen a otorgar una mayor belleza a las pinturas. Tradicionalmente se aplicaba en los formatos más diversos: desde kakemono o pinturas colgantes verticales, hasta emakimono o rollos de papel horizontal concebidos para una contemplación individual, pasando por el formato libro, el abanico, el biombo e incluso los paneles correderos interiores (fusuma) de la casa tradicional. Las obras se ejecutan empleando pinceles, fude, con una amplia variedad de grosores y de pelos. La tinta (que tradicionalmente se presentaba en formato sólido, barritas que se rascaban en el tintero y se disolvían con agua) es opaca, y pueden obtenerse diversas tonalidades de intensidad variable. Esta pintura, muy ligera para las transparencias, tiene la particularidad de que no permite las rectificaciones, por lo que hay que realizar aplicaciones espontáneas y rápidas. Tradicionalmente esta pintura se ha asociado con el budismo zen, ya que remite a la estética sabi y wabi, de aspecto inacabado, simplicidad, ausencia de color, grandes espacios vacíos… El tema por excelencia de la pintura a la tinta en su momento de esplendor (entre los siglos XIV y XVI, durante el periodo Muromachi) fue el paisaje, pero no representaciones miméticas, sino la recreación de paisajes ficticios, muchas veces tendentes a la abstracción y a la inconcreción, en un ejercicio artístico muy vinculado con la meditación zen.

Acrílico de Kumiko Fujimura.

Acrílico de Kumiko Fujimura.

El curso anual de sumi-e es impartido por Kumiko Fujimura, presidenta de la asociación, quien también merece una mención destacada. Nació en Osaka, Japón, en 1958, y en 1990 se trasladó a España para continuar su formación en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Siete años después se instaló en Zaragoza, ciudad donde reside desde entonces. Compaginando su trabajo como artista con la presidencia de la asociación, en Zaragoza ha llevado a cabo numerosas exposiciones, aunque esta solo es la primera de una larga lista de ciudades en las que ha podido verse su obra: Barcelona, Madrid, Huesca, Teruel, Valladolid, Lérida o Marbella han acogido eventos artísticos en los que Kumiko Fujimura ha participado, bien en concursos en los que ha obtenido menciones y galardones, o bien en exposiciones, tanto de manera individual como formando parte de muestras colectivas. Su obra, tanto en sumi-e como en acrílico, ha recibido gran acogida no solo en España, también en su país natal, Japón (donde ha expuesto en Osaka, Tokio, Kioto y Kobe), y a nivel internacional, estando presente en muestras colectivas en La Habana, París, Perugia y Roma. Hace unos meses se estrenó KUMIKO, un documental basado en su labor artística, dirigido por Alberto Pérez Espuña. Kumiko Fujimura es, sin lugar a dudas, una figura clave para el conocimiento y acercamiento a Japón en Zaragoza.

Además de estos cursos anuales, la Asociación Aragón Japón es muy activa, participando conjuntamente con otras asociaciones e instituciones, para ofrecer talleres en contexto de otros eventos, buscando a través de la diversificación llegar al mayor público posible y tratando de acercar Japón a personas con muy diversos intereses. Como ejemplos de esta actividad colaborativa, podemos recordar la participación de Kumiko Fujimura impartiendo un taller de sumi-e en el festival benéfico celebrado en 2011 para recaudar fondos tras el terremoto de Tôhoku; el curso celebrado en 2013 sobre cocina japonesa dentro del ciclo Cocinas del Mundo organizado por Distintos en la igualdad, cursos de iniciación al kyudo o tiro con arco japonés o talleres de decoración de abanicos o de aproximación al zen. En todos estos eventos se ve una apuesta por la profundización en el mundo nipón, mostrando y transmitiendo las artes tradicionales, pero también evidenciando el fuerte interés mutuo entre ambas culturas, de la mano de cursos tan llamativos como el curso de baile flamenco, realizado en los primeros meses de 2014, impartido por un profesor japonés, el bailaor Ryo Matsumoto.

Para saber más:

avatar Carolina Plou Anadón (193 Posts)

Historiadora del Arte, japonóloga, prepara una tesis doctoral sobre fotografía japonesa. Autora del libro “Bajo los cerezos en flor. 50 películas para conocer Japón”.


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One Comment

  1. […] entre las culturas asiáticas a la aragonesa: en ámbitos muy distintos encontramos por ejemplo la labor de la Asociación Aragón-Japón o la función de la pasada Exposición Internacional de Zaragoza en 2008, aunque tampoco podemos […]

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