Revista Ecos de Asia

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This article was written on 28 Sep 2016, and is filled under Arte.

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La cometa voladora a través del Museo Nacional de Arte Chino

Las diversas cometas voladoras de papel expuestas en este artículo son una de las particularidades del Museo Nacional de Arte Chino, situado en Pekín, que demuestra la diversidad del arte contemporáneo en este país. Este centro cultural fue inaugurado en 1963. Con una importante colección de arte no sólo chino, sino igualmente del resto del continente y de Occidente, también se ha convertido en el primer museo que funda el departamento de educación pública, debido a su propósito de incentivar el aprendizaje artístico de los visitantes.

Breve historia de la cometa voladora.

Las cometas son importantes en China, ya que son parte de su rico patrimonio material y están muy arraigadas en el arte popular. Su historia se remonta al siglo V a.C., ya que el filósofo y artista Mozi realizaba cometas voladoras de madera en forma de ave, que es considerada la manera tradicional. Desde entonces, numerosas leyendas giran en torno al uso de las mismas como máquinas para volar, como en el caso del general Han Xin en el siglo I a.C. Así, también se vincula a la cometa con el universo militar. En el siglo I d.C. comienza la introducción del invento en Corea y Japón, y en los últimos años del siglo XIII, Marco Polo la integra en Europa. La cometa termina utilizándose en el sur y este de Asia. A partir del siglo X chino, ya se determina el uso de estos particulares instrumentos como una actividad ligada al folklore. El Festival Internacional de Cometas de Weifang, celebrado en la ciudad-prefectura de Weifang, dentro de la provincia de Shandong, lugar de nacimiento de Mozi y por tanto considerada como el origen de la cometa voladora china, es uno de los ejemplos que ensalza la importancia de este juguete dentro de la cultura del país hasta la actualidad.

Cinco ejemplos de cometas. Museo Nacional de Arte Chino.

A continuación, el artículo pretende aproximar al lector a dicha colección folclórica del museo chino, mediante un breve estudio de cinco cometas que también ayudan a entender la iconografía e iconología que decora estos juguetes. Los ejemplos de la colección están fechados entre los años noventa y ya entrado el segundo milenio.

Grulla y ciervo en  primavera, de Fei Baoling (1990).

Grulla y ciervo en  primavera, de Fei Baoling (1990).

El ave gigantesca, esta golondrina, mira al frente de forma cautivadora pero ciertamente amenazante, mientras extiende sus alas, que albergan un lago habitado por descocadas grullas. Una faja de motivos nacionales dispuestos en bandas da paso a la cola del pájaro, por la que retozan varios ciervos salidos de un bosque de hoja roja. Así es como Fei Baoling simboliza la primavera, la cual se percibe como todavía ”muy naciente y algo fría”. Un artista que merece un brevísimo comentario, pues es reconocido como de los más importantes en el ámbito de la cometa con forma de golondrina, de la que es ejemplo Grulla y ciervo en  primavera.

Zhong Kui, de Guan Baoxiang (1990).

Zhong Kui, de Guan Baoxiang (1990).

Ataviado con un hanfu o ropa tradicional de China, en color rojo; la cromática imperial. Zhong Kui oculta su pícaro rostro tras un abanico, mientras ladea la mirada. Detrás de él, un diablillo azul le protege sujetando harto un parasol beis con adornos naranjas. De la misma raza, un posible rebelde se sitúa debajo, siendo pisoteado por el dios. Zhong Kui es un exterminador de demonios por naturaleza, desde que le fue concedido este don y de forma bastante cómica queda patente en esta cometa.

Pulpo rojo, de Tang Qimin (1999).

Pulpo rojo, de Tang Qimin (1999).

Esta sencilla cometa colorada de Qimin representa a un pulpo, un símbolo que en su contexto asiático puede ser interpretado como una criatura primordial, aquella que remueve el cosmos para originar de un sólo elemento todo lo demás. Sus tentáculos, de hecho, alcanzan cada parte de lo existente y recuerdan, de alguna forma, que no sólo estamos atados a nuestro origen, sino también a nuestro destino. Las granadas que se inscriben en su cabeza hacen referencia a la fertilidad – por sus múltiples frutos– y, por tanto, también aluden a la creación, enlazando con el molusco.

Las bailarinas volantes, de Leng Shixiang (2001).

Las bailarinas volantes, de Leng Shixiang (2001).

La bailarina tradicional, en pleno éxtasis de sus movimientos, con el arte de su danza, sumado al son de su tambor, alcanza una esfera completamente diferente. Significa un avance del estado terrenal al divino. Por tanto, los colores que gobiernan la composición son azules, como la bóveda celeste, y los motivos sinuosos, como los acuáticos o los vaporosos, recuerdan a los elementos húmedos que componen la materia del cielo. Esto se reafirma por el hecho de que la mujer apoya sus pies sobre un grupo de achuchadas nubes. El baile, que además está acompañado por diversos instrumentos musicales, incrementa la atmósfera divina de la composición. Los danzantes negros tocan desde flautas hasta pipas, rodeando, de forma compensada pero aparentemente caótica, a la bailarina principal. Leng Shixiang, profesional del arte de la cometa durante más de cuarenta años, no comercializa con sus creaciones, pero han conseguido elevarse a las colecciones museísticas por su gran calidad artística.

Cachorros de tigre felicitando el cumpleaños, de Xu Li (2002).

Cachorros de tigre felicitando el cumpleaños, de Xu Li (2002).

El personaje infantil del centro es tremendamente afortunado, ya que el gorrito de tigre que lleva puesto clama la felicidad. Por eso se manifiestan muchos pequeños murciélagos que revolotean cerca de los tigres bebé; otro símbolo que se asocia con la prosperidad, la protección, la longevidad y las buenas cualidades. El nudo infinito, en la parte inferior, enlaza directamente con la figura de Buda, puesto que se trata de unos de los ocho símbolos auspiciosos, el cual recuerda que todo renace, aludiendo a la infinidad y al destino. Realmente es un ”tómalo por donde venga”, pero sumado a la buena suerte del tigre y del murciélago, el futuro puede ser mucho más favorable. Por eso todos los elementos se reúnen felicitando al niño por su cumpleaños, para que siempre viva próspero.

Conclusión.

A través de este estudio se desvela que el muestrario de cometas perteneciente al Museo Nacional de Arte Chino comprende una gran variedad de formas y temas, estos últimos normalmente orientados a la figuración de alegorías dedicadas a la buena fortuna y la religión. También puede hablarse de una de las colecciones más abundantes en lo que respecta al arte de la cometa de las últimas décadas, que además cuenta con reconocidos maestros de la disciplina como Fei Baoling y Leng Shixiang.

Para saber más:

avatar Andrea Garcia Casal (12 Posts)

Estudiante de Historia del Arte en la Universidad de Oviedo. Especialmente interesada en las artes plásticas y visuales desde la perspectiva de las influencias que percibe el arte occidental del procedente de Asia-Pacífico, y viceversa.


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