Revista Ecos de Asia

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This article was written on 13 Jun 2016, and is filled under Arte.

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La influencia de Hong Kong en el mercado del arte de Vietnam

Vista aérea de Hong Kong. Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

Vista aérea de Hong Kong. Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

El siglo XX, para Vietnam, estuvo marcado por múltiples conflictos.Durante la mayor parte dela centuria, casi ningún otro país llegó a ver piezas originales del arte que se estaba haciendo en Vietnam. Incluso dentro de sus fronteras, el arte fue a menudo descuidado por la mayor parte de la sociedad, debido principalmente a la necesidad de priorizar cuestiones más pragmáticas.

En la capital, Hanoi, en tiempos difíciles, los ‘coleccionistas’ de arte eran los amigos de los artistas, que compraban obra principalmente para ayudar a sustentar a los y las creadoras.

Algunos lectores habrán vivido, y muchas conocerán, la euforia artística española que se produjo aquí al terminar la dictadura. Si bien el fin de la guerra de Vietnam no llevó a ese país a estrenar una democracia, sí que, después de una dura década de subsidios, celebró con júbilo los cambios iniciados en 1986 (Đổi Mới) que llevaron al rápido desarrollo del país.

Al tiempo que España entraba en Europa, y que atraía con su‘movida’ a profesionales del arte de grandes museos internacionales, en Vietnam se empezó a perfilar un cambio en la producción artística, debido al relajamiento de imposiciones sobre la temática o el estilo que antes condicionaban a los artistas. Después de la Guerra de Vietnam, la primera generación de artistas licenciados por la Universidad de Bellas Artes de Hanoi (la antigua Escuela de Bellas Artes de Indochina) tuvo libertad para elegir hacer obras de arte que no fuese exclusivamente propaganda. Si se añade que en 1991 las autoridades vietnamitas levantaron la prohibición al arte abstracto, se comprende que los círculos artísticos del país desencadenaron toda clase de debates y generasen obras renovadoras.

Pronto llegaría un fenómeno desconocido, los compradores de arte. Vietnam no había admitido turistas durante largo tiempo, pero eso cambió a principios de los 1990. Muchos yuppies de Hong Kong hacían escapadas de fin de semana a Hanoi para descubrir este nuevo destino.

El mercado del arte apareció repentinamente, para sorpresa de muchos artistas. Un evento instrumental en la historia de ese boom, fue una exposición internacional de arte de Vietnam.

En 1991, una galería de arte de Hong Kong, Plum Blossoms, organizó Uncorked Soul: Contemporary Art from Vietnam (Alma descorchada: arte contemporáneo de Vietnam), una exposición colectiva de artistas cuyos nombres no se conocían fuera de Vietnam, como tampoco su obra.

Este evento pionero reunió a  más de 10 artistas del norte, centro y sur de Vietnam. Aunque varios de estos artistas habían participado en alguna exposición nacional, en la primera galería gubernamental en Hanoi fundada en 1965, ninguno había salido de Vietnam.En la exposición en Hong Kong, cuadros abstractos radiaban en libertad. Obras figurativas demostraban la evolución que cambió la iconografía del realismo socialista en imágenes más expresivas.

Entrada al actual estudio de Bui Suoi Hoa, una de las artistas que participaron en la exposición Uncorked Soul, en Hong Kong en 1991. Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

Entrada al actual estudio de Bui Suoi Hoa, una de las artistas que participaron en la exposición Uncorked Soul, en Hong Kong en 1991. Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

El catálogo de la exposición contribuyó a la difusión cultural. No era sólo un libro elegante, ni un mero reclamo publicitario. El texto explicaba el contexto histórico e incluía entrevistas con los artistas. Un ensayo escrito por Jeffrey Hantover dio a conocer al mundo la evolución del arte moderno de Vietnam, un arte desconocido y excitante. Este texto ha sido considerado muy influyente porque explora la trayectoria del arte moderno en Vietnam desde la época colonial. El libro ayudó al público a entender las miradas de artistas de un país del que se tenía mucho desconocimiento. También es muy probable que este catálogo haya contribuido a que más de una persona hiciese una valiente pero excelente inversión en arte.

Uncorked Soul fue una exposición que tuvo un efecto sorprendente, aunque no inmediato, dice Nora Taylor. Esta especialista de arte de Vietnam en la Universidad de Chicago cree que hicieron falta unos años para que los museos y las galerías de otros lugares se percataran del arte contemporáneo de Vietnam. En este respecto, Vietnam no es un caso aislado, el arte contemporáneo de cualquier país no occidental no empieza a hacerse visible en Occidente hasta el final del siglo XX.

Pero coleccionistas internacionales atisbaron una oportunidad. Por placer y como inversión, visitantes de Hong Kong compraban 10 o 12 cuadros a la vez, rememora Suzanne Lecht,[1] consultora de arte y una de las primeras personas involucradas en la gestación de un mercado internacional para el arte vietnamita.

Ella misma dio un giro a su vida a raíz de descubrir el arte contemporáneo de Vietnam en su primer viaje al país. Por casualidad, Suzanne conoció en su visita a ‘la banda de los 5’ (Gang of 5),[2] un joven grupo de pintores, y tomó la decisión de dejar Japón, donde ella había vivido durante 10 años,y mudarse a Hanoi. Eso fue en 1993, el mismo año que el arte de Vietnam se exponía fuera del país por segunda vez, en esta ocasión en Holanda.

Suzanne Lecht abrió la galería Art Vietnam Gallery en Hanoi y se entregó en dar a conocer el arte de estos cinco artistas, y otros más,entablando contacto con coleccionistas provenientes de su país nativo, los EEUU.

Hasta principios de los años noventa nunca se hablaba en incluir arte asiático en colecciones de arte de EEUU, observa Vishakha Desai, presidente de la Asia Society. En 1996, el crítico de arte Holland Cotter mantenía que el estereotipo de ‘atemporal’ que el imaginario colectivo da a una cultura asiática que se percibe como monolítica, es lo que impide que el arte actual de Asia se etiquete de vanguardista.

Vanguardista, por lo menos en Vietnam, es Nguyen Trung, uno de los artistas seleccionados para la exposición Uncorked Soul en Hong Kong. Actualmente es más reconocido por su potente obra abstracta que por su anterior producción figurativa. De joven, en los años 1960, Nguyen Trung había intentado salir de Vietnam para ir a París, con el objetivo de empaparse de arte moderno.Su intento de aventura lo llevó a la cárcel, y no a Francia. Pero cumpliría su sueño después del fin de todas las guerras de Indochina. En 1990 llegó a París antes de cumplir sus 50 años. Allí pintó varios cuadros que se expusieron posteriormente en la colectiva de Hong Kong. En Hong Kong, aún territorio británico en ese año,Nguyen Trung descubrió potentes obras de artistas chinos que no conocía, y que también fueron una fuente de inspiración para este pintor que sigue en activo, y cuya actual galería de Hanoi ha vuelto a exponer su obra en esa ciudad costera, en Hong Kong Art Basel,en 2014.

En Vietnam, las reformas políticas y económicas de los años 90 consiguieron levantar la economía del país causando una explosión de optimismo.Llegaron inversiones extranjeras. En 1995 una compañía de Hong Kong construyó el primer rascacielos de Hanoi, Central Building (en la calle Hai Ba Trung, 31). Suzanne Lecht había ayudado al promotor a conseguir dos enormes estatuas de bronce del escultor Le Cong Thanh para la entrada del edificio. En arte y arquitectura, la relación entre Vietnam y Hong Kong se movía en ambas direcciones.

En 1997, Suzanne Lecht organizó otra exposición de arte vietnamita en Hong Kong, The Changing Face of Hanoi (el rostro cambiante de Hanoi), llevando a sus cinco artistas. Para la mayoría, era su primer viaje fuera de Vietnam. Esta exposición era de escala más pequeña que la que se hizo en la galería Plum Blossoms a principios de la década, pero contribuyó a que no se evaporase el interés por el arte de Vietnam.

Vistas al mar desde a la feria Hong Kong Art Basel, 2014.  Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

Vistas al mar desde a la feria Hong Kong Art Basel, 2014.
Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

Si la exposición Uncorked Soul plantó una semilla para dar a conocer el arte moderno de Vietnam fuera del país, las ferias internacionales son el mejor fertilizante. Los asistentes a ferias de arte -coleccionistas, comisarios, directoras de museo, marchantes, etc.- son las primeras personas en interesarse por las novedades en el mundo del arte.

La primera galería vietnamita que participó en una feria internacional fue Galerie Quynh, ubicada en Ho Chi Minh City. Del 2010 al 2012, la galería participó anualmente con un stand en la feria Hong Kong Art Fair. “En esos 3 años tuvimos muy pocos visitantes vietnamitas”, dice Quynh, la galerista.[3] Pero sí que vendió obra a vietnamitas de la diáspora, personas que habían salido de Vietnam después de la guerra y habían rehecho su vida nueva en el extranjero, muchos de ellos en EEUU. Por supuesto, también vendió a otras nacionalidades. Esta longeva galería lleva ya más de una década trabajando duro para generar confianza y crear un mercado de arte entre los vietnamitas acaudalados, en número creciente dispuestos a aprender y a invertir en arte.

Un mayor conocimiento cultural conlleva un aumento del consumo cultural, deducimos por la creciente labor de los museos en fomentar a públicos cada vez más diversos a acercarse a sus espacios. A la par que el público que se diversifica, también lo hacen los contenidos (o viceversa). La diversidad expositiva de los museos, estén donde estén, abre puertas a países que tradicionalmente han sido marginados de los discursos del arte, los países que antes se llamaban ‘exóticos’, que ahora despiertan interés por las nuevas visiones que pueden ofrecernos.

Globalmente, al igual que los museos, las ferias de arte cada vez ponen más empeño en la mediación cultural y en su oferta educativa. En una reciente expansión, la original feria de arte de Hong Kong fue absorbida por Art Basel, quien ahora organiza anualmente la conocida feria Hong Kong Art Basel. Como toda feria de prestigio, ofrece todo tipo de charlas, visitas guiadas y eventos para público tanto especializado como no, de todas las edades.

El colectivo artístico de Vietnam The Propeller Group haciendo una presentación en Hong Kong Art Basel, 2014. Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

El colectivo artístico de Vietnam The Propeller Group haciendo una presentación en Hong Kong Art Basel, 2014. Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

De los noventa al nuevo milenio, Vietnam mantuvo un gran crecimiento económico que avivó el entusiasmo comercial. Pero en Vietnam se compran más bolsos de lujo que obras de arte, dice Shyevin, galerista de VinGallery, en Ho Chi Minh City. Como sus colegas, ella sabe que aunque su galería esté en Vietnam, el arte se vende mejor en el extranjero (o a extranjeros). Ha participado en ferias de arte en Corea del Sur, Singapur y, por supuesto, en Hong Kong. Su galería fue la única vietnamita que ocupó una de las habitaciones en un hotel de lujo habilitadas para la feria Asia Contemporary Art Fair,en 2014.

La galerista recibió visitantes vietnamitas que residen en Hong Kong, pero ‘no compran’, señala, ‘creen que es más barato comprar en Vietnam.’[4] Pero añade con alegría que muchas personas preguntaron por las pinturas a la laca, un medio en el que Vietnam ha desarrollado innovaciones particulares.

Obra del artista vietnamita BuiThanhTam en la feria Asia Contemporary, Hong Kong, 2014.  Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

Obra del artista vietnamita Bui Thanh Tam en la feria Asia Contemporary, Hong Kong, 2014.
Foto de Cristina Nualart reproducida con permiso.

La feria Asia Contemporary también contó con galerías de Hong Kong que habitualmente trabajan con arte de Vietnam. Esto lo sabe bien Craig Thomas, un marchante de arte de Vietnam con base en Ho Chi Minh City, cuya galería ha participado en varias ediciones de la ‘Affordable Art Fair’ de Hong Kong. Es una feria a la que asisten muchos clientes de China.

Décadas después del éxito liderado por la galería Plum Blossoms, obras de arte realizadas en Vietnam siguen haciendo el viaje a Hong Kong.La galería Cuc, de Hanoi, fue la única galería de Vietnam con un stand en la segunda edición de Hong Kong Art Basel, en 2014. El stand mostraba grandes abstracciones de Nguyen Trung, que llamaron la atención porque dieron a conocer a muchos visitantes el insospechado desarrollo del arte moderno y contemporáneo de Vietnam.

Hay un claro interés por el arte de Vietnam entre coleccionistas. Pero todas las voces están de acuerdo en un dato: esos y esas coleccionistas muy raras veces son vietnamitas. ‘Hong Kong es uno de los mayores centros financieros del mundo. Es un buen mercado’, dice Suzanne Lecht, ‘Vietnam tiene un mercado pequeño.’ Suzanne ve un paralelo con la situación de Japón en los años 80. Japoneses ricos sólo compraban obra de Matisse o de otros grandes nombres porque el valor de la obra sería públicamente conocido. Según ella, lo que ahora sucede en Vietnam también está motivado por un afán de ostentación ligado al estatus social.

En España, la labor reciente de la feria de arte ARCO, entre otras instituciones y galerías, está fomentando el coleccionismo nacional. Si la experiencia propia sirviese para trazar un paralelo con la situación de Vietnam, parece que el país del sudeste asiático tendrá que seguir generando interés por la cultura autóctona y por el coleccionismo durante algunas décadas antes de ver resultados notables.

Durante un tiempo, el gobierno español aportó ayudas económicas a galerías españolas para incentivar su presencia en ferias extranjeras. Esto nos da una idea de lo importante que es la visibilidad internacional. Las autoridades de Vietnam de momento no están promoviendo su arte contemporáneo. Es la emprendeduría independiente que caracteriza al país asiático quien por ahora suple esa carencia institucional.

Por su parte, la igualmente emprendedora Hong Kong, ciudad donde nació el centro de documentación Asia Art Archive, es un punto neurálgico del mundo del arte global.Importantes casas de subastas en Singapur y Hong Kong están sólo por detrás de las de Londres y Nueva York. Las sedes de Asia venden obra de Vietnam con asiduidad.

Nadie cuestiona que toda una serie de factores son necesarios para elaborar una buena estrategia de difusión. Pero los primeros pasos dados por una galería de Hong Kong, y la poderosa influencia actual de la ciudad como punto fuerte del circuito global del arte, han tenido una importancia primigenia en la comunicación del novedoso arte de Vietnam. Queda mucho por hacer, pero nadie se rinde.

Notas:

[1] Entrevista personal de la autora con Suzanne Lecht, Vietnam, Mayo 2014.

[2] The Gang of Five son: Hong Viet Duong (1962-), Ha Tri Hieu (1959-), Dang Xuan Hoa (1959-), Tran Luong (1960-) y Pham QuangVinh (1960-).

[3] Entrevista de la autora con Quynh Pham, Vietnam, abril 2014. Véase también: A decade on the scene, Word Vietnam magazine, disponible aquí.

[4] Entrevista de la autora con Shyevin S’ng, Vietnam, mayo 2014.

avatar Cristina Nualart (6 Posts)

Miembro del Grupo de Investigación Asia (GIA) y doctoranda en Historia del Arte, en la Universidad Complutense, Madrid. Ha vivido 6 años en Asia, de los cuales 4 en Vietnam, donde era profesora en RMIT University.


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