Revista Ecos de Asia

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This article was written on 12 May 2017, and is filled under Música y escenarios.

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La participación de Australia en Eurovisión y la propuesta budista del cantante italiano Francesco Gabbani

Este año, como viene ocurriendo desde 1956, se celebra la sexagésima segunda edición del Festival de la Canción de Eurovisión. En este caso, los acontecimientos más importantes han sucedido el 9 y el 11 de mayo, fechas en las que han tenido lugar las dos semifinales de este año, y el próximo 13 de mayo tendrá lugar la gran final en Kiev, capital de Ucrania y sede de Eurovisión este 2017.

Como viene siendo ya habitual en estos últimos años, Australia participa en el festival. Por lo tanto, esta será la tercera vez que el país de Oceanía vendrá a Europa para asistir y cantar en Eurovisión, aunque mucha gente se pregunta la razón por la que este país tan alejado del continente europeo participa en un festival que, supuestamente, acoge a naciones pertenecientes a Europa, que no a la Unión Europea, para celebrar un festival dedicado a la música. El problema con esta suposición es que no es del todo verídica, ya que en dicho espectáculo participan países que no son precisamente europeos. Estos son los casos de, por ejemplo, Armenia, participante desde 2006, Azerbaiyán, desde 2007 y Georgia, también desde 2007, tres países que están más cerca de pertenecer a Asia que a Europa; antiguamente se tomaba el Bósforo, también conocido como el estrecho de Estambul, como el punto en el que se separaban los dos continentes, pero de todos modos, se podría decir que esos tres países mencionados estarían a medio camino entre Europa y Asia. Otro claro ejemplo lo tenemos con Israel, participante desde 1973, y país situado en Oriente Próximo y no en el continente europeo.

Habría que mencionar que, realmente, Armenia, Azerbaiyán, Georgia e Israel sí tienen derecho a participar aunque no pertenezcan al continente. Esto se debe a que, según la normativa del festival, todos los países situados entre el paralelo 30 Norte y el meridiano 40 Este pueden participar; y es por eso por lo que Israel acude al festival cada año desde 1973; de hecho, incluso Marruecos ha participado en Eurovisión, concretamente en 1980. Los casos de Georgia, Armenia y Azerbaiyán no entran dentro de estos parámetros geográficos, pero pertenecen al Consejo de Europa, una organización internacional que busca la unidad legal en todo el continente, entre otras cosas.

Pero el caso de Australia es diferente. Si es cierto que es un país asociado a la Unión Europea de Radiodifusión (UER), pero también lo son naciones como Nueva Zelanda, Brasil, Japón, Corea del Sur o China; ¿acaso significa esto que algún año se podrá ver al país nipón en el festival de la canción? Pues todo sería posible; de hecho, Kazajistán ha intentado participar varias veces desde 2007, aunque hay que decir que no perteneció a la UER hasta 2016, año en el que se convirtió en miembro asociado.

La participación de Australia en Eurovisión comenzó en 2015 para celebrar el sexagésimo aniversario del espectáculo. Anteriormente, el país del Pacífico llevaba retransmitiendo el festival en directo desde 1983, y siempre tuvo una gran cuota de audiencia. De este modo, se podría decir que se trata de un país fan del festival y, por esa razón, se le dio la oportunidad de participar en 2015, aunque tan solo asistiría ese año como invitado especial; de hecho, no tuvo que pasar ninguna semifinal.

Al año siguiente se confirmó que Australia sería un país que podría participar en Eurovisión en los años sucesivos, aunque para llegar a la final tendría que pasar una semifinal, como el resto de países que no son miembros del Big Five (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido). Por lo tanto, este año también ha participado en el festival y ha pasado a la final tras haber sido uno de los afortunados en la primera semifinal. En caso de que ganase Eurovisión, algo que casi ocurre en la anterior edición, la sede de este no se trasladaría a Sídney, sino que se elegiría a un país europeo para realizar allí el siguiente festival.

Icono de Eurovisión 2017

Icono de Eurovisión 2017

El primer cantante en representar a Australia fue Guy Sebastian (1981), quien empezó a ser conocido en el terreno musical tras su participación, y posterior victoria, en el programa Australian Idol en 2003. Gracias a su victoria consiguió fieles fanes en Australia y tuvo el derecho de participar en World Idol, donde quedó séptimo de once concursantes; por este último concurso se hizo conocido a nivel mundial.

Guy Sebastian

Guy Sebastian

Con el paso de los años fue labrando su fama y, en el año 2015, la cadena televisiva Special Broadcasting Service (SBS), que retransmite el festival, eligió internamente a Sebastian para participar en el certamen musical con la canción Tonight again.

Siendo ya el representante de Australia, acudió a Viena y participó directamente en la final de Eurovisión el 23 de mayo de 2015. Su posición al finalizar el concurso fue un quinto puesto, con ciento noventa y seis puntos. De hecho, fue la gran acogida que tuvo su participación y el puesto en el que quedó lo que provocó que el país del Pacífico repitiese al año siguiente.

En 2016 la representante de Australia fue la surcoreana Dami Im (1988). Esta cantante comenzó a tocar el piano y a cantar con cinco años y emigró desde Corea del Sur a Australia cuando tenía nueve años. Cuando llegó a allí, apenas sabía el idioma, y ella misma dijo que aprendió el idioma escuchando música en inglés, especialmente los CD de las Spice Girls.

Dami Im

Dami Im

En 2012 participó y ganó la quinta edición de The X Factor, y gracias a su paso por el programa, se hizo muy reconocida en Australia; tanto que en 2016 fue elegida para participar en la sexagésima primera edición de Eurovisión.

A diferencia de su antecesor, Dami Im tenía que pasar la segunda semifinal del 12 de mayo para poder participar en la final. Pasó dicha semifinal al quedar primera con trescientos treinta puntos y llegó a la fase final del certamen como una clara favorita junto a Rusia. En dicho espectáculo, acaecido el 14 de mayo, Dami Im y su canción, Sound of Silence, quedaron en segunda posición con quinientos once puntos, a tan solo veintitrés de la ganadora Jamala, representante de Ucrania (quinientos treinta y cuatro puntos). De hecho, la surcoreana fue la que más votos tuvo de los jurados profesionales de los diferentes países que votaron en el certamen, mientras que la favorita del público fue la candidatura del ruso Sergey Lazarev, cuya canción, You are the only one, quedó tercera con cuatrocientos noventa y un puntos.

Este año el participante es el joven Isaiah Firebrace (1999), quien intentará llevarse la victoria con su canción Don’t come easy. Fue ganador en 2016 de la octava edición de The X Factor y, gracias a ello, fue reconocido tanto en Australia como en resto del mundo.

Isaiah Firebrace

Isaiah Firebrace

Fue elegido representante de Australia para la sexagésima segunda edición del Festival de la Canción de Eurovisión y las apuestas lo sitúan entre los diez primeros. Pasó la primera semifinal del martes 9 de mayo y el sábado 13 participará en la gran final, sintiéndose muy emocionado y orgulloso por poder representar a su país:

Estoy muy orgulloso de representar a Australia en Eurovisión. A pesar de que ha sido siempre un sueño para mí, nunca pensé que llegaría a ser real. Ser capaz de compartir esta noticia con mi familia y amigos es increíble. Voy a hacer que Australia se sienta orgullosa de mí.[1]

Italia 2017: Francesco Gabbani y su canción Occidentali’s karma:

Este año hay otro participante que atañe a la revista Ecos de Asia además de Isaiah[2]. Se trata del representante de Italia Francesco Gabbani, quien con su canción, Occidentali’s karma, ha querido hacer una clara referencia a algunos aspectos de las diferentes culturas asiáticas.

Francesco Gabbani

Francesco Gabbani

Este cantante, nacido en 1982, lleva dedicándose profesionalmente a la música desde los dieciocho años, época en la que formó el grupo Trikobalto. En ese grupo se dio a conocer en Italia y empezó a labrarse su fama. En el año 2010 se disolvió el grupo y Gabbani empezó su carrera como solista.

Su salto a la fama fue en 2016, cuando ganó en el Festival de la Canción de San Remo, en la sección de Nuevas propuestas, con su canción Amen. Al año siguiente volvió a participar, aunque en la sección principal del concurso, y se alzó con la victoria con Occidentali’s karma, lo que le dio acceso al Festival de la Canción de Eurovisión de 2017.

Esta canción, al igual que la anterior con la que participó en San Remo, se encarga de satirizar algunos aspectos de la sociedad actual. Para ello, en su videoclip es acompañado de una estética budista para criticar la manía que tienen los occidentales de tomar elementos de Oriente y occidentalizarlos. Además, también hace una clara referencia a la evolución del hombre desde sus orígenes primates, algo que acompaña con un bailarín disfrazado de simio. Se trata, por tanto, de una canción divertida a la vez que crítica, y por ello se sitúa como la favorita en las apuestas para ganar Eurovisión. También hay que mencionar que la propuesta italiana ha batido un récord en la historia del festival, y es que su videoclip ya cuenta en Youtube con más de cien millones de visitas, algo que nunca había ocurrido en los más de sesenta años del festival, ni tan siquiera con canciones como Fairytale, del noruego Alexander Rybak, vencedor del festival en 2009, o Euphoria, canción que le dio a la cantante sueca Loreen la victoria en el certamen en 2012.

Notas:

[1] Enlace donde se pueden ver el resto de sus declaraciones disponible aquí.

[2] La revista Ecos de Asia trata diferentes aspectos de las culturas, historias y sociedades tanto del continente asiático como del oceánico.

avatar Daniel Rodríguez (29 Posts)

Graduado en Historia del Arte en la Universidad de Oviedo y con un Máster Universitario en Estudios en Asia Oriental cursado en la Universidad de Salamanca. Ha trabajado para el Museo Arqueológico de Asturias, la sala de exposiciones Laudeo, la Universidad de Salamanca y Satori Ediciones.


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