Revista Ecos de Asia

Las trece tumbas Ming de China: conociendo un tesoro único

La reciente visita del Presidente chino Xi Jinping y su esposa a España, recibidos con honores militares, muestra el innegable acercamiento que se ha venido produciendo entre ambos países en las últimas décadas.

Al estrechamiento de lazos e intereses económicos, políticos y estratégicos se ha sumado, sin duda, la gran curiosidad cultural que China y España sienten la una por la otra; y es que no hay que olvidar que estamos hablando de dos de las mayores potencias turísticas y culturales del mundo, con el tercer y segundo puesto respectivamente de países con más bienes culturales inscritos por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, y encabezando ambos los listados de países con mayor flujo de turistas del planeta.

Sin embargo, pese a todos estos datos, son muchos los tesoros que el país asiático todavía esconde,ya seapor estar ubicados fuera de los circuitos turísticos tradicionales o por la escasa tradición académica en el campo de una arqueología china que, como la propia nación, estuvo encerrada en sí misma durante décadas. A lo largo de este reportaje, presentaremos el sitio arqueológico de las Tumbas de los emperadores de la dinastía Ming (Shisanling),[1] que se hallan a 48 km al noroeste de Pekín y constituyen uno de los yacimientos históricos más importantes de la ciudad. Grandiosas y solemnes, son una muestra de la mejor piedra tallada de la zona y de la majestad de siglos de linaje imperial.

 

LA GLORIA DE LA DINASTÍA MING

El fundador la dinastía Ming, Hongwu (1368-1398) está enterrado en Nanking, pero aquí en Changping se hallan sepultados trece emperadores (del total de dieciséis), junto a veintitrés emperatrices, siete concubinas y un eunuco.

La dinastía imperial Ming (1368-1644) que sucedió en China a la dinastía mongol de los Yuan, fue fundada por Zhu Yuanzhang (Hongwu, conocido también como Xiaoling), y tuvo sus capitales en Nanking y más tarde (1409) en Pekín. Destronados por los manchúes (la toma de Pekín y suicidio del último emperador de la dinastía, se produjoen 1644), los Ming se replegaron hasta el Yunnan y el último pretendiente, refugiado en Birmania, fue entregado a los manchúes en el año 1661 y ejecutado.

La construcción de las tumbas comenzó en 1409, con el traslado de la capital a Pekín,y terminó en 1644 con el colapso de la dinastía. Desde el emperador Yǒnglè en adelante, se construyeron trece tumbas reales en este complejo, así como un mausoleo en Nanking en honor al primer emperador (Xiaoling), que sigue la misma tipología arquitectónica. Sin embargo, la tumba del segundo emperador Jianwen, desapareció por órdenes de Yǒnglè; el emperador Jingtai tuvo que ser enterrado al oeste de Pekín según deseos del emperador Tianshun, que le prohibió el acceso al recinto tras su muerte; y el último de los Ming en ser enterrado aquí sería Chongzhen, que se ahorcó en 1644 y cuyos restos reposan con su concubina consorte Tian.

Durante la época imperial el acceso de los comunes a las tumbas estuvo totalmente vedado, aunque en  1644 el ejército del general rebelde Li Zheng  violó el recinto y prendió fuego a varias de las tumbas en su camino de conquista hacia Pekín.

Normalmente, las dinastías feudales chinas abogaron por elaborados funerales para expresar la piedad filial, utilizando gran cantidad de mano de obra y recursos para construir tumbas monumentales. Estas tumbas personificaban las creencias espirituales del pueblo en la sociedad feudal de China y eran una forma de expresión de los pensamientos políticos, las ideas morales, y el gusto de una época concreta como es la Ming. Al mismo tiempo, se construían movilizando todos los recursos económicos del país, lo que reflejaba la situación política, científica y el nivel tecnológico del momento, representando el más alto estadio del arte arquitectónico funerario de China.

A día de hoy sólo tres tumbas están abiertas al público: la tumba Dingling del emperador Wanli, la tumba Chang Ling del emperador Yǒnglè, y la tumba Zhao Ling del emperador Longqing.

 

¿DÓNDE SE UBICA Y CÓMO SE ORGANIZA LA NECRÓPOLIS?

Las Tumbas Ming están ubicadas en un valle al sur de la montaña Tianshou (longevidad del cielo) en el distrito de  Changping. Al suroeste del valle, una parte de las montañas Yanshan se cortan súbitamente y se forma una puerta natural a la cuenca, de cuarenta kilómetros cuadrados, en la que se construyeron las  tumbas.

Durante el reinado de la dinastía Ming se creía que tras la muerte física, el espíritu de una persona seguía con vida, y mantenía sus necesidades humanas. Consecuentemente, el complejo de tumbas de los trece emperadores parecen palacios imperiales, con muros rojos, tejas amarillas, y construcciones de varias plantas. Bajo la guía geomántica tradicional china (Feng Shui), todo el proceso de  selección del lugar y diseño de las tumbas prestó mucha atención a  la armonía entre la arquitectura, montañas, ríos y vegetación en sus alrededores, para encarnar el punto de vista  filosófico de que el hombre es una parte integral de la naturaleza.

Aunque son diferentes en tamaño y en la complejidad, estas tumbas son bastante similares en general: tienen un Salón Precioso (Baocheng)[2] de forma circular u oval en la  parte posterior. Cada complejo de tumbas empieza con un puente de  piedra, seguido por una puerta frontal, un pabellón de estelas, la Puerta del Favor Eminente, el salón del Favor Eminente, una torre  y luegose encuentrael Salón Precioso.

Las disposiciones arquitectónicas fueron diseñadas siguiendo un orden por niveles, como si la naturaleza las hubiera levantado, con los edificios inmersos entre montañas y ríos, a modo de gran obra maestra que combina ingenio arquitectónico con una ascética medioambiental. Sin embargo, la tumba Xianling, la número 12, construida en plena dinastía Ming, es única: un palacio con doble nivel de perforación subterránea, un exterior con forma de botella dorada, un río imperial zigzagueante, una placa-camino sagrado tallado en forma de dragón, y estanques sagrados tanto interiores como exteriores en el recinto, constituyen una interesante excepción dentro de la tipología base de estas tumbas.

Panóramica de la ubicación y detalle de la Avenida de los Animales y del Pabellón Shendong Shengde.

Al complejo se accede por una puerta de piedra construida en 1540 que fue, en su día, la mayor arquería de piedra del imperio. Esta estructura sagrada da acceso a un camino recto de cerca de 7 km que marca el eje axial y de simetría del conjunto, y atraviesa “La gran puerta del palacio”, con función meramente ornamental y de delimitación del espacio sagrado, con una arquería triple pintada de rojo, y al Pabellón Shendong Sheng de de la Estela, que guarda una gran estela conmemorativa de mármol sobre una tortuga (bixi).[3] A continuación comienza el segundo tramo del mismo, el llamado Shéndào o “camino de los animales” (también conocido como “de los espíritus”), flanqueado por sauces y estatuas de piedra de animales y emperadores. Este camino desemboca en un puente de piedra que da acceso, finalmente, al área de tumbas propiamente concebida.

 

PLANEANDO LA EXCURSIÓN DESDE PEKÍN

Las tumbas Ming se encuentran relativamente bien conservadas en comparación con otras tumbas imperiales chinas y el sitio arqueológico está cerca de Pekín, por lo que surge como una excursión perfecta de un día desde la capital, muy asequible y altamente recomendable, tanto en tren como en autobús.

Y es que estas tumbas poseen un valor histórico y cultural incalculable debido a su grandiosa arquitectura, compleja estructura y antigüedad. Con la intención de conservar este legado, el gobierno ha promovido su restauración y mantenimiento desde la fundación de la República Popular. Además, el Gobierno Municipal de Pekín declaró al conjunto sitio patrimonial y conjunto histórico-artístico de primer orden en 1957, siendo introducido en la lista de sitios culturales clave de la municipalidad con especial atención a su mantenimiento desde 1961.

IMPRESCINDIBLES

Aunque se trata de un recinto muy amplio, resulta fácilmente transitable a pie y cuenta con distintos escenarios circunscritos al paisaje natural que harán las delicias de viajeros de cualquier edad. A continuación se presentan los lugares más emblemáticos que nadie debería perderse durante su visita:

La Avenida de los animales, con sus 7 km de pavimento enlosado, conduce directamente a la tumba de Chan. Se le llama “Vía Sagrada, de los animales o de los espíritus” por las esculturas en piedra de animales, reales o mitológicos, y dignatarios chinos que la flanquean. En total son doce pares de estatuas de animales colocadas en ambas partes del camino, y doce personajes oficiales de alto rango, civiles y militares. Los animales aparecen enfrentados a ambos lados de la calzada de forma alterna, sentados y en pie como muestra de respeto.

Partiendo de un arco de triunfo, atraviesa elpabellón ShendongShengdeque alberga la estela más alta de China, sostenida por una tortuga con aspecto de dragón (bixi), y termina en el puente sagrado frente al recinto que da acceso a la tumba anteriormente citada.

Este camino conforma la mejor muestra de la talla en piedra de esculturas en China a lo largo de su historia, técnica artística que no abunda en el desarrollo secular del arte del país.

La Avenida de los animales. Fotos: Alberto Vela

Los caminos de los espíritus se empiezan a desarrollar ya como característica fundamental de los enterramientos imperiales en época de la dinastía Han del Este (25 d.C. – 220 d.C.). Estos caminos marcan el eje axial de simetría de los conjuntos, y arrancan de una puerta conmemorativa situada al sur hasta la puerta también sur del área de tumbas. Pero mientras en los caminos de los espíritus de la dinastía Han destacaban las torres monumentales, que eran expansivas y grandiosas, en la Ming se sustituyeron por estatuas de animales variados: camellos, leones, o criaturas felinas fantásticas. Estas últimas pueden clasificarse en varios tipos: tianlu, bixie o qilin. Los elefantes aparecerían con posterioridad a la dinastía Han.

La Tumba Dinglingdel emperador Zhu Yijun (Wanli), 13º emperador de la Dinastía Ming y sus dos emperatrices. El diseño de los edificios es cuadrangular en la parte delantera y curvada en la trasera, simbolizando la antigua filosofía china en la que el círculo representa el Cielo y el cuadrado la Tierra.

Es la única de las trece tumbas imperiales que ha sido excavada y la más representativa de las tumbas Ming. No se supo nada del magnífico palacio subterráneo hasta la década de 1950, cuando comenzaron las catas y los trabajos arqueológicos. Hubo que recurrir a fuentes documentales históricas para poder ubicar el conjunto, que consta de veintisiete metros de profundidad edificados bajo la superficie, en un área total de 1.195 metros cuadrados con cinco espaciosos cubículos y recibidores de piedra sin columnas de sostén.

Su construcción comenzó en el año 12º del reinado de Wanli (1584) y se terminó hacia el año 18º (1590). El conjunto está formado por la Ciudad del Tesoro, la Gran Mansión, el Recibidor Lingen, dos recibidores auxiliares, la Puerta Lingen, el horno Shenbo, el aparador Dinyine, el Pabellón de sacrificios, y otros conjuntos. A día de hoy, la ciudad del Tesoro y la Gran Mansión de Dingling son las edificaciones mejor conservadas.

Merece la pena visitar, en su interior, el ataúd rojo lacado del emperador Zhuyijun entre los de las dos reinas Xiaoduan y Xiaojing, que se encuentra ubicado en el frente de la cámara de los ataúdes. En la actualidad, muchos turistas que visitan el complejo hacen ofrendas monetarias que depositan sobre los ataúdes o que arrojan sobre el trono de piedra que se ubica en la sala.

Interior de la tumba Dingling y ataúd rojo lacado del emperador Zhuyijun.

Aquí se encontraron más de tres mil objetos de oro, plata, piedras preciosas, jades y textiles se exhiben en el museo de la propia tumba Dingling, y que se analizarán en apartados posteriores.

Un ejemplo paradigmático de este gran conjunto funerario y sin duda el más monumental es la tumba del emperador Yǒnglè, cuyo nombre significa “eterna felicidad”. Su gobierno se caracterizó, en primer lugar, por la expansión territorial, debido a que mientras él estuvo como emperador, China alcanzó su cénit y la economía gozó de estabilidad. En cuanto a lo que se refiere a la política exterior, fue durante su reinado cuando Asia y África se empezaron a impregnar de la influencia china. Haciendo referencia a la política interior, él fue el que ordenó el traslado de la capital imperial de Nankíng a Pekín en 1403, y en el campo de la cultura mandó que se redactara la enciclopedia que lleva su nombre.

A pesar de todos estos logros que fueron fruto de la primera parte de su reinado, la segunda se caracterizó por cierta decadencia que se acentuaría según le sucedieran los emperadores siguientes.

Tipológicamente el túmulo funerario se dividió en dos partes, siguiendo la arquitectura áulica. La primera parte está formada por una serie de patios colocados de forma sucesiva, y flanqueados por murallas rectangulares, lugares que estaban destinados para la realización de ritos. Por otro lado, la segunda parte estaba constituida por el propio túmulo que estaba cobijado por una colina artificial, a su vez rodeado por una muralla que en este caso presenta una forma circular.

Siguiendo el recorrido que realizaba el cortejo fúnebre cuando se disponía a colocar al emperador en su tumba, la disposición comienza en una gran puerta ceremonial, pai – lou, a la que sigue la Gran Puerta Roja (Dahongmen); en este caso solo por el arco central podía entrar el ataúd que contenía el cuerpo del emperador. Una vez que esta puerta era flanqueada, todos los presentes, incluido el emperador entrante, debían abandonar sus monturas y proseguir a pie.

A continuación, se encuentra el Pabellón de la Estela que contiene una enorme estela sustentada por una tortuga con un texto de tres mil quinientos caracteres que elogian la figura del emperador Yǒnglè. Según dice la costumbre, este texto fue escrito por su hijo y a la vez sucesor Renzong Xuanzong, aunque también es cierto que se añadieron otras inscripciones durante la dinastía Qing donde se cuenta cómo los emperadores Ming fueron sustituidos por los “piadosos emperadores Qianlong y Jianqing” incluyendo además un poema de Qianlong que conmemora su visita al lugar. Volviendo a la tortuga, ésta sirve de apoyo a la tierraen la mitología oriental.

Finalmente, al fondo del recinto nos encontramos con la Torre del Espíritu, detrás de la cual se encuentra el túmulo donde se halla la tumba de Yǒnglè propiamente dicha.

UN LUGAR PARA NO OLVIDAR

Las tumbas de la Dinastía Ming constituyen uno de los mejores ejemplos del arte funerario chino, aunando distintas disciplinas artísticas en una simbiosis perfecta; al diseño arquitectónico palacial tradicional en madera y teja, se le añade un trabajo tanto estructural como escultórico sin parangón en la historia del arte chino.

La combinación de relieves en edificaciones pétreas que imitan las originales estructuras en madera, hacen pensar en los primeros templos griegos edificados en este material y en su proceso de petrificación marmórea, en una cultura tan brillante en occidente como fue la china en oriente.

Además, el complejo imperial cuenta con manifestaciones artísticas que contemplan disciplinas como la orfebrería, el textil, el lacado, la escultura exenta, el relieve y, todo ello, sin perder de vista la filosofía china geomántica del Feng Shui.

Se puede afirmar que estas tumbas conforman un legado histórico único, poco conocido en España, como se deduce de la escasa bibliografía en español al respecto, y cuyos edificios sin excavar todavía poseen mucho material antropológico y artístico que ofrecer. Una labor conjunta entre historiadores del arte, antropólogos y arqueólogos, en un equipo interdisciplinar internacional, podría desentrañar todavía los secretos de una de las épocas más gloriosas del Imperio del Centro, cuyas repercusiones ayudarían a enriquecer más, aún si cabe, la declaración patrimonial universal del conjunto chino.

 

Para saber más:

 

Notas:

[1] ShísānLíng significa en chino, literalmente, “trece mausoleos”. Hoy día se usa el nombre Ming Shisanling para referirse a la ubicación donde se levantan las tumbas en el distrito de Changping, a 42 km de Pekín. “CHINA – Camino de las tumbas de los Ming, cerca Pekín,” Archivo China-España, 1800-1950, consulta 8 de diciembre de 2018. Disponible aquí.

[2] 宝( bao / băo ) ‘tesoro’ y 城 ( cheng / chéng ) ‘ciudad/salón’, lo que da lugar a la designación de “ciudad del tesoro o salón precioso”. Durante el reinado de la dinastía Ming los emperadores se hicieronenterrar en tumbas cuyas cámaras sepulcrales se encontraban por debajo de un castillo o túmulo circular de tierra amontonada conocido por este nombre. QINGXI, L., La arquitectura tradicional de China. Pekín, China Intercontinental Press, 2002. P.86.

[3] En la mitología china Bixi es uno de los nueve hijos del Rey Dragón, gobernante divino del Océano. Suele representarse como un dragón con caparazón de tortuga, y su escultura pétrea ha sido usada en China, tradicionalmente, como basamento de columnas, plintos y estelas conmemorativas. Es  considerado un símbolo de buena suerte. AYALA, R., Mitología china. Barcelona, Brontes, 2012. P.34.

avatar Alberto Vela Rodrigo (6 Posts)

Alberto Vela es Licenciado en Traducción e Interpretación por la Universidad de Salamanca y Graduado en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. Se especializó en Estudios Asiáticos por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, lo que le llevó a vivir y trabajar en Pekín durante un año en entornos empresariales y de mercado. Su formación interdisciplinar le ha permitido desenvolverse en distintos ambientes y campos de estudio que abordan la historia material, social y cultural de Europa y Asia.


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