Revista Ecos de Asia

“Operation Chromite” (2016). La intervención estadounidense en la Guerra de Corea. Parte 1

Al finalizar la II Guerra Mundial (1939-1945), EEUU y la URSS se repartieron la Península de Corea, colonizada por Japón desde 1910. Tras la rendición incondicional del Imperio del Japón el 15 de agosto de 1945, los estadounidenses dividieron la península por el Paralelo 38, el norte del cual quedó ocupado por tropas soviéticas y el sur por tropas estadounidenses. “Los trece años siguientes fueron un turbulento proceso de reencuentro, redefinición nacional y también de división”[1]. Asimismo:

Se planteó el destino de Corea. En la Conferencia de El Cairo, en 1943, se promete a los coreanos la independencia. En las conferencias de Yalta y Postdam se decide liberarla de la colonización por parte de Japón pero el problema fue que ya desde finales de la Segunda Guerra Mundial los aliados no se fiaban mutuamente de ellos, por lo que no querían retirarse del terreno por miedo a que lo ocupase el otro, directa o indirectamente. [Estados Unidos propuso a Rusia] un quinquenio de tutela internacional; sin embargo, los partidos coreanos, a excepción del comunista (…) se oponían. Entretanto, el 10 de agosto de 1945, Estados Unidos encargó a dos militares la delimitación en la península de dos zonas de ocupación, pensadas respectivamente para norteamericanos y rusos. Propusieron con bastante arbitrariedad el paralelo 38 y que aceptaron los rusos.[2]

La Guerra de Corea fue un conflicto bélico librado entre 1950 a 1953 entre Corea del Norte y Corea del Sur. Siendo una de las guerras más sangrientas de la historia. Las representaciones artísticas (como la pintura y el cine) en torno a la guerra de Corea han sido un móvil perfecto para mostrar las atrocidades cometidas durante esa guerra como la del artista Pablo Picasso, Masacre en Corea (1951) y  la película coreana Taegukgi Hwinalrimyeo (Lazos de guerra/La hermandad de guerra).

Es precisamente el cine el que nos ayuda a entender algún acontecimiento histórico recreando el momento en que este se suscitó, tal es el caso de la película Operation Chromite producida por Lee John H. y protagonizada por Liam Neeson, Lee Jung-jae y Beon- Su lee, que tiene como contexto histórico la Guerra de Corea. Estas manifestaciones artísticas dejaron al descubierto la modalidad tutelar de Estados Unidos y la URSS, así como los intereses políticos y económicos que dichas potencias tenían sobre la península.

 A cargo de Corea del Norte, la URSS asignó a Kim Il-Sung (guerrillero coreano que luchó en los ejércitos independentistas en contra de la invasión japonesa en la región china de Manchuria) con quien nació en septiembre de 1948 la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y del lado Sur la República Democrática de Corea (RDC) al mando de Syang Man- Rhee.

El 5 de junio de 1950, las tropas de Kim Il-Sung atravesaron el paralelo 38º y avanzaron hacia el sur, arrasando prácticamente a las fuerzas surcoreanas, que apenas pudieron replegarse y fueron empujados al Perímetro de Pusan.[3]

La reacción de los estadounidenses fue inmediata. Washington pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y consiguió un mandato para ponerse al frente de un ejército que respondiera a la agresión norcoreana. La ausencia del delegado soviético, que había rechazado asistir a las reuniones del Consejo como protesta por la negativa estadounidense de aceptar a la China Popular en él, propició esta resolución. Las potencias occidentales obtuvieron un mandato por acción de las Naciones Unidas y la ONU votó a favor de ayudar a Corea del Sur.

Fuerzas aliadas de la ONU en Corea

Estados Unidos habría luchado sin importar el resultado. A las fuerzas estadounidense se unieron durante el conflicto tropas de otros quince países miembros de la ONU: Australia, Bélgica, Canadá, Filipinas, Francia, Reino de Grecia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Luxemburgo, el Reino Unido, Unión Sudafricana, Reino de Etiopía, Turquía y Tailandia y el único país latinoamericano, Colombia.[4]

Para calmar la presión en el perímetro de Pusan, Douglas MacArthur, como comandante en jefe de las fuerzas de la ONU, ordenó una invasión sobre las tropas norcoreanas en Inchon. La Batalla de Inchon[5]  fue una operación extremadamente arriesgada, pero fue un éxito. Las tropas de las Naciones Unidas consiguieron llegar hasta Incheon, enfrentándose únicamente con una leve resistencia y empezando a movilizarse rápidamente para recapturar Seúl.

Batalla de Incheon

Los norcoreanos tuvieron que empezar una rápida retirada a sus líneas de abastecimiento hacia el norte, y las fuerzas de la ONU y la RDC que habían estado confinadas en el sur pudieron entonces moverse al norte y unirse a las tropas que ya estaban en Incheon. Según fuentes estadounidenses cerca de ciento treinta y cinco mil soldados norcoreanos no pudieron retirarse y fueron capturados.

Las tropas de ONU llevaron a los norcoreanos de regreso al otro lado del paralelo 38. El objetivo, que era el de salvar a Corea del Sur, había sido cumplido, pero el éxito y la perspectiva de una unión de toda Corea bajo el mando de Rhee impulsaron a los estadounidenses a continuar hacia Corea del Norte. Muchos en Occidente, incluyendo al General MacArthur, también tenían el pensamiento generalizado de que la guerra en China era buena idea. Truman y los otros líderes no estuvieron de acuerdo, por lo cual, MacArthur tenía la orden de ser muy cauteloso.

Pese a ello, MacArthur hizo caso omiso de dichas órdenes, además deseaba bombardear China con 23 armas nucleares, lo que hizo que fuera destiuído de su cargo en 1951. La República Popular China había advertido de que reaccionaría si las fuerzas de la ONU sobrepasaban el límite de la frontera en el río Amnok[6] (frontera entre Corea del Norte y China). La asistencia soviética se limitó simplemente a proveer apoyo aéreo a 60 millas (96 km) del frente de batalla. Los MiG-15 con los colores de la RPC fueron una desagradable sorpresa para los pilotos de la ONU; los cuales mantuvieron la superioridad aérea local.

La intervención de los soviéticos fue conocida por Estados Unidos, pero prefirieron darle apoyo a Corea del Norte con armamento, para evitar cualquier incidente internacional y potencialmente nuclear. China apoyo a Corea del Norte en su guerra contra el sur, ejemplo de ello fue el asalto chino iniciado el 19 de octubre de 1950, bajo el mando del General Peng Dehuai, con 380 000 Tropas de Voluntarios del Ejército Popular de Liberación, que repelió las tropas de la ONU y las llevó hasta el paralelo 38, la frontera previa al conflicto.

 El 4 de enero de 1951, las fuerzas comunistas de China y Corea del Norte recapturaron Seúl. Tras negociaciones fallidas de cese al fuego en enero, el 1 de febrero la asamblea general de las Naciones Unidas aprobó la resolución 498, condenando a la República Popular China como agresora, y exhortando a sus tropas a que salieran de Corea. El resto de la guerra solo tuvo pequeños cambios de territorio y largas negociaciones de paz (las cuales empezaron en Kaesong el 10 de julio del mismo año). Un cese al fuego estableció una Zona Desmilitarizada alrededor del paralelo 38.[7]

Imagen del paralelo 38 grados.

Como se mencionó al inicio de este artículo, las representaciones artísticas han sido empleadas para recrear el conflicto bélico. A través de la película Operation Chromite analizaremos en un siguiente artículo la intervención estadounidense en la Guerra de Corea, de manera particular el papel desempeñado por el General Douglas MacArthur, la confrontación entre el ejército de Corea del Norte y Corea del Sur, así como la importancia de la batalla de Inchon como hecho histórico fundamental que dio un viraje a la historia de Corea.

 

Para saber más:

  • Asociación de Profesores de Historia, Historia Fácil de Corea, Seúl, Corea, Centro de Información de Cultura Coreana y Academia de Estudios Coreanos, 2005.
  • Cumings, Bruce, The origins o the Korean War. A Modern History, Nueva York, W.W. Norton, 1997.
  • Toledo, Daniel (ed) Asia y África en la Historia, México, Universidad Autónoma Metropolitana, 1996.

 

Notas:

[1] Juan Felipe, López Aymes “El rompecabezas coreano de la posguerra: legado colonial, liberación, división y guerra (1945-1953)” en León Manríquez, José Luis (coord.), Historia mínima de Corea, México, El Colegio de México, 2009, p. 117.

[2] Carlos L. Fernández Licea y Emilio Borque Lafuente, “El conflicto en Corea”, Conflictos Internacionales Contemporánes, No17, Madrid, España, Ministerio de Defensa, Instituto de Estudios Internacionales y Europeos,“Francisco de Vitoria”, Universidad Carlos III de Madrid, Escuela de Guerra del Ejército Ministerio de Defensa, 2013, pp. 26 y 27.

[3] Pusan (Busan) es una ciudad que está ubicada en el extremo sureste de Corea del Sur.

[4] En cuanto a los demás países americanos, se esperaba que México, Argentina y Brasil colaboraran con un Regimiento y que las demás cada uno aportara una Compañía; muchos de ellos denegaron esta ayuda porque consideraban que en el fondo se trataba de una lucha entre Unión Soviética y Estados Unidos .El 30 de junio, el gobierno colombiano encabezado  Laureano Gómez Castro ofreció una unidad naval a las fuerzas aliadas y dos semanas más tarde agregó a su compromiso un batallón de infantería, que aún no existía. El ministro de guerra Roberto Urdaneta envió la fragata Almirante Padilla desde Cartagena hacia la base naval de San Diego (California). En cuanto al cuerpo de infantería, el Decreto 3927 de diciembre de 1950 creó el Batallón de Infantería Nº 1 Colombia.

[5] El hecho histórico en el que se desarrolla la película “Operatión Chromite” (2016), fue la batalla de Inchon (Incheon), en la que un grupo de militares surcoreanos se introducen encubiertos para que las fuerzas de la ONU comandadas por Douglas MacArthur pudieran entrar a ese territorio.

[6] Al río Amonok  o Amnok-gang   también se le conoce, en China, como río Yalu o Yalú

[7] El Acuerdo de Armisticio de Corea, también conocido como Paz de Panmunjom, fue un trato de no agresión, firmado por Corea del Norte y Corea del Sur el 27 de julio de 1953 y que puso fin a la confrontación armada entre ambos países.El paralelo 38 funciona como frontera y franja divisoria que, a la vez que representa el pacto de no agresión, también representa la continua tensión bélica entre estos dos lugares. Si bien el armisticio sigue vigente, la reiterada amenaza aleja la intención de firmar un tratado de paz definitivo que asegure, para la historia, la vuelta a la unificación.

avatar Andrea Elena Ríos (9 Posts)

Licenciada en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha escrito varios artículos para la revista Debates por la Historia de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), México y la publicación de su tesis por el Centro de Documentacion de los Movimientos Armados (CeDeMa) en Valencia, España. Forma parte del seminario de Historia de Corea en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Su línea de investigación gira en torno a los movimientos sociales en Corea durante la ocupación japonesa (1910-1945).


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