Revista Ecos de Asia

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This article was written on 15 Jun 2015, and is filled under Cine y TV.

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Princesa (2013): La delicadeza de la belleza herida

El 8 de mayo de 2015 se estrenó en nuestros cines Princesa[1] (Han Gong-Ju, 2013), primer largometraje del director surcoreano Lee Su-jin. Habiendo de competir con el atractivo de Scott Eastwood y el regreso de los Vengadores, la película pasó sin pena ni gloria por la cartelera española. Ni siquiera la Fiesta del Cine podía hacer visible el casi siempre invisible cine asiático. Ahora bien, Ecos de Asia no desaprovecha la oportunidad de rescatar del olvido esta pequeña joya del cine coreano.

Cartel de la película.

Cartel de la película.

Princesa es una película de disfrute lento, no apta para el gran público, puesto que requiere de una sensibilidad especial y una paciencia propia del talante oriental. El filme nos relata el azaroso presente de Han Gong-ju, una joven estudiante que, tras un horrible suceso, debe cambiar de escuela. Se mudará entonces con la madre de uno de sus profesores, el señor Lee, que aparece como sustitutivo de la figura paterna ante la aparente ausencia de sus progenitores. Con el discurrir de la película, descubrimos que su madre se ha vuelto a casar, dejando a su hija fuera de esa nueva vida, mientras que el padre, con serios problemas de alcoholismo, se dedica a aprovecharse económicamente de la situación de la adolescente. El profesor, pero sobre todo la madre de este, la señora Lee, vendrán a suplir las carencias afectivas de Han Gong-ju. Es especialmente interesante el cambio que tiene lugar en el personaje de la señora Lee, que en un primer momento muestra una oposición evidente ante la idea de acoger a la joven, pero su actitud evolucionará y las dudas iniciales se tornarán en aceptación, e incluso cariño, cuando descubra los hechos que han provocado toda la situación.

La joven, al principio tímida y huraña, se va recuperando del trauma relacionándose con sus compañeras de clase y reencontrándose con sus hobbies: la música y la natación. Sin embargo, ese misterioso pasado (que durante gran parte de la película mantiene al espectador en vilo) volverá, no solo en forma de recuerdos, demostrando así que no podemos huir completamente de nuestra propia historia.

La protagonista, durante un momento del filme, apoya la cabeza sobre su pupitre con la mirada perdida.

La protagonista, durante un momento del filme, apoya la cabeza sobre su pupitre con la mirada perdida.

Para tratarse de una opera prima, el filme resulta sumamente ambicioso en su planteamiento, puesto que se estructura en base al uso continuo del flashback. De forma muy fragmentaria, el espectador va aproximándose poco a poco al pasado de la protagonista, uniendo él mismo las piezas que conforman este puzle de poso amargo. Ciertamente, la intriga, el sentimiento de absoluto desconcierto y la poca claridad de los flashbacks, que a veces se asemejan demasiado al tiempo real de la película, complican en ocasiones el seguimiento del filme, pero el esfuerzo cognoscitivo merece, finalmente, la pena.

Entre sus puntos fuertes debemos destacar el poderío actoral de su protagonista, la joven Han Gong-ju, interpretada por la ya no tan adolescente Chun Woo-hee. Esta actriz, de escasa trayectoria profesional,[2] ha sido la auténtica revolución de un filme que promete alzarse como una auténtica obra maestra del panorama cinematográfico surcoreano de todos los tiempos. Su expresión facial, apenas cambiante, transmite toda la emoción de una muchacha asustada pero fuerte, que se debate entre el terror y la rabia.

El director, guionista y productor del filme, Lee Su-jin, se estrena así en el ámbito del largometraje con una propuesta arriesgada, tanto en la temática como en su proceder técnico. A sus espaldas, cuenta tan solo con un trabajo previo como director, el del corto Jeogui sagwa (2007) y como ayudante de dirección en Gwoemul (2010), de nuevo un cortometraje. Con este escaso bagaje profesional, Lee Su-jin sorprende creando un drama profundo y bien trabado, con visos de cine de autor.

Han Gong-ju, con los ojos vidriosos, mira impasible al espectador en un plano de gran belleza.

Han Gong-ju, con los ojos vidriosos, mira impasible al espectador en un plano de gran belleza.

La tragedia, que no desvelaremos, es el motor central de la película, el detonante de la acción, y Han Gong-ju representa tanto la pérdida de la inocencia como la voluntad de resurgir de entre las cenizas de un pasado traumático. El espectador asiste confundido a la resolución de este enigma: una desgracia siempre sugerida, nunca mostrada que, aunque presente, vemos a través de planos desenfocados y un interesante uso del fuera de campo (cosa que se agradece por lo desagradable de los acontecimientos).

Ante esto, Han Gong-ju nos muestra su bello rostro en primerísimos planos, en los cuales podemos intuir el mundo interior de un trauma llevado en silencio, con un estoicismo que puede confundirse con un aire impasible. Todo ello se fundamenta en la contenida actuación de Chun Woo-hee, cuya serenidad contrasta aún más con la personalidad de sus compañeras de instituto: extrovertidas, dadas a los abrazos amorosos y tan sumamente gritonas que en ocasiones rozan la histeria.

La joven, Eun-hee, amiga de la protagonista, sonríe divertida mientras graba con su videocámara.

La joven, Eun-hee, amiga de la protagonista, sonríe divertida mientras graba con su videocámara.

Así es la juventud coreana que nos muestra la película: una alegre explosión de colegialas que corretean por los pasillos del instituto; pero también es esa generación que llegó con un móvil debajo del brazo, que recuerda de lejos (y con cierto recochineo) el mundial de fútbol de Corea-Japón del 2002, y que vive conectada a internet.

Es precisamente internet y el mundo de las comunicaciones el que aparece también en la película como una amenaza latente, de la cual los adolescentes desconocen muchas veces sus peligros.

Fotogramas de la película en los que la protagonista navega en internet y recibe mensajes en el teléfono móvil.

Fotogramas de la película en los que la protagonista navega en internet y recibe mensajes en el teléfono móvil.

Otro aspecto interesante que destaca el filme es el de la violencia que se oculta bajo una sociedad aparentemente ordenada y “civilizada” como es la coreana. Esa violencia emerge a veces en pleno día, por ejemplo cuando unas mujeres golpean repetidamente a la señora Lee por mantener relaciones con un hombre casado. Pero otras veces esa crueldad permanece invisible y no la descubrimos hasta que ya es demasiado tarde. Es esencial, para entender los entresijos del filme, que nos situemos dentro de la sociedad surcoreana, con sus particularidades y sus prejuicios, pues estamos ante una atmósfera de fuerte patriarcado, donde la opinión social tiene un peso importante, y el concepto de estigma está a la orden del día.

Las amigas, reunidas ante un ordenador portátil, ven en internet un video sobre la tragedia ocurrida a Han Gong-ju.

Las amigas, reunidas ante un ordenador portátil, ven en internet un video sobre la tragedia ocurrida a Han Gong-ju.

Así pues, el espectador paciente irá uniendo la línea de puntos hasta desvelar el trágico misterio que se oculta tras el bello rostro de una adolescente herida. Pero cuidado, porque puede que este camino de baldosas amarillas les lleve muy lejos de Kansas, hasta los rincones más oscuros del alma humana. Ante todo, sigan caminando, pues sea cual sea ese pasado, debemos creer en que se puede avanzar, siempre hacia adelante.

Para saber más:

  • Ficha de la película en Filmaffinity.
  • Trailer en castellano (bastante explícito) de Youtube.

[1] Princesa / Han Gong-Ju (2013). País: Corea del Sur. Director: Lee Su-jin. Guión: Lee Su-jin. Música: Kim Tae-Sung. Fotografía: Hong Jae-Sik. Reparto: Chun Woo-Hee, Jung In-Sun, Kim So-Young, Lee Young-Ran, KimChoi Yong-Joon.

[2] Chun Woo-hee tal vez fuera algo conocida en su país natal por participar en la teleserie Vampire Idol (2011-2012), aunque su gran salto ha sido precisamente esta película, con la que ha conseguido reconocimiento a nivel internacional, alzándose con casi cualquier galardón para el que ha sido nominada.

avatar Laura Martínez (169 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza y Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, con especialización en Cine. Actualmente realiza estudios de Doctorado en la Universidad de La Rioja.


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