Revista Ecos de Asia

Information

This article was written on 25 Oct 2019, and is filled under Cultura Visual.

Current post is tagged

, , , , , , , , , , ,

“Yin y el dragón”: un maravilloso cuento al estilo Ghibli de la mano de Dibbuks.

No cabe duda de que las historietas francesas cada vez tienen más adeptos en España, aunque no es de extrañar, pues el cómic de Francia ha tenido un gran arraigo en Europa desde sus comienzos (incluso más que el manga nipón). Yin y el dragón se enmarca dentro de esta órbita, aunque con una estética y una historia que recuerda mucho a una película de animación japonesa.

Richard Marazano es el encargado del guion y el storyboard de la obra, mientras que el dibujo y el coloreado corrió a cuenta de Xu Yao. Del primero, ya teníamos obras en castellano, como Cero absoluto o El mundo de Milo, publicados por Planeta Cómics, Cuervos, traído por Ediciones Glénat, o Heloise de Motfort, licenciado por Yermo Ediciones. Su trabajo ha sido traducido a muchos idiomas, y se pueden encontrar obras suyas fácilmente en Alemania, Reino Unido, Holanda, Japón o Estados Unidos. Posiblemente sea uno de los mejores historietistas galos de la actualidad.

La colaboración de Richard Marazano con Xu Yao ha dado como resultado una obra excepcional, pues el dibujo y el color que el artista chino impregna en Yin y el dragón hace que la historieta parezca una película de animación, algo que, en realidad, es entendible, pues el dibujante ha trabajado en varios filmes de esta índole, así como en videojuegos. De este modo, Yin y el dragón ha reunido a dos grandes artistas que no decepcionan.

Portada del tomo autoconclusivo de Yin y el dragón, de Dibbuks.

El argumento de la obra tiene como protagonista indiscutible a Yin, una niña que vive en el Shanghái de 1937 junto a su abuelo, Li, un anciano algo cascarrabias que se gana la vida pescando y vendiendo luego sus productos en el mercado. Es un entorno realmente pacífico, pero pronto se volverá oscuro, pues no podemos olvidar que la Segunda Guerra Sino-japonesa fue iniciada el 7 de julio de 1937, siendo la ciudad portuaria de Shanghái uno de sus primeros objetivos.

De esta manera, una noche en el que Li sale a pescar (con Yin escondida en el camarote), se encuentra con un dragón dorado que es herido por un cañón japonés. Es aquí cuando Yin convence a su abuelo para llevar a este ser mitológico a su almacén en el puerto y sanarlo. Más tarde se descubrirá que este ser es en realidad Guang Xinshi, el dragón de oro del séptimo mar, cuyo deber es combatir a Xi Gong, el gran dragón negro del fin de los tiempos, quien, tras dos mil años de letargo, ha despertado para condenar a la humanidad y destruir la Tierra.

Es a partir de entonces cuando la trama se vuelve realmente interesante, colaborando Li, Yin, Guang Xinshi, el capitán Utamaro del ejército japonés invasor y una banda de chicos callejeros para intentar frenar el advenimiento del mundo; ¿serán capaces de hacerlo?

Muestra de la página 9 de Yin y el dragón, de Dibbuks.

Se trata de un argumento que ya por sí solo invita a los lectores a querer saber más, pero es que la construcción de los personajes está realizando de tal modo que es imposible no empatizar con ellos. Yin es una niña inocente e idealista que no tiene miedo en luchar por lo que cree, pues no tiene ese conformismo de los adultos que ya han perdido la fe, y eso es algo representado en su abuelo, quien, tras perder a su mujer, su padre y su nuera, ha perdido toda esperanza de que la vida pueda ir a mejor, pero está dispuesto a todo para darle un buen futuro a su querida nieta.

Por otro lado, tenemos al capitán Utamaro, un soldado idealista que es abocado a una guerra sin sentido en la que se ve obligado a participar, cuando él preferiría seguir estudiando filosofía y literatura en las universidades niponas; o el mismo dragón de oro Guang Xinshi, quien recupera la fe en la humanidad gracias al esfuerzo de lucha de Yin.

Todos ellos, junto a otros personajes secundarios, hacen que la historia de Richard Marazano se sienta realmente viva, y gracias al dibujo de Xu Yao, es cómo si se estuviese viendo una auténtica película de animación. El mejor adjetivo para Yin y el dragón sería el de espléndido, pues es lo primero que se piensa cuando se acaba de leer la obra.

Muestra de la página 10 de Yin y el dragón, de Dibbuks.

El dibujo, como se comentaba, narra los acontecimientos de un modo fluido, y en todo momento se nos muestran los detalles de la historia. Además, los fuertes colores dotan de vida a la historieta, fundiéndose hábilmente con el dibujo y dando como resultado una sublimidad exquisita.

Muestra de la página 11 de Yin y el dragón, de Dibbuks.

En cuanto a la edición, la obra original fue publicada en tres volúmenes por la editorial Rue de Sévres entre 2016 y 2018, pero Dibbuks ha recogido los tomos y ha creado un único libro dividido en tres capítulos. Se trata de un libro rústico con ciento setenta y seis páginas a color que fue publicado en el verano de 2019. El mimo que la editorial ha puesto en la obra es sinónimo de calidad, pues no cabe duda de que Dibbuks siempre cumple con sus ediciones.

La mezcla del detallismo de Dibbuks, junto a la trepidante historia de Richard Marazano y el virtuosismo colorido de Xu Yao, hace que Yin y el dragón sea una obra realmente espléndida, cuya compra debería ser obligatoria para cualquier amante de las historietas francesas, el manga nipón y las películas de animación de Studio Ghibli, Beijing Enlight Media y Studio Ponoc. Una historieta que realmente encandilará a todo tipo de públicos, y que desde luego recomendamos desde Ecos de Asia.

Muestra de la página 12 de Yin y el dragón, de Dibbuks.

avatar Daniel Rodríguez (139 Posts)

Graduado en Historia del Arte en la Universidad de Oviedo, con un Máster Universitario en Estudios en Asia Oriental cursado en la Universidad de Salamanca, ha trabajado para el Museo Arqueológico de Asturias, la sala de exposiciones Laudeo, la Universidad de Salamanca y Satori Ediciones. Recientemente ha finaliado el Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional en la Universidad de Oviedo.


Share

Deja un comentario