Revista Ecos de Asia

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This article was written on 19 Abr 2017, and is filled under Cine y TV, Literatura.

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“Alí y Nino” (2016): Un amor entre dos continentes.

Este verano llegará a las pantallas españolas la cinta británica Alí y Nino (2016),[1] adaptación de la obra literaria homónima escrita en la Viena de los años treinta por Kurban Said, un seudónimo tras el cual se esconde uno o tal vez varios autores aún hoy desconocidos.[2]

Portada del libro en su edición española.

Portada del libro en su edición española.

Independientemente de los misterios que envuelven su creación, Alí y Nino cuenta una épica historia de amor, al más puro estilo Romeo y Julieta, pero ambientada en la exótica ciudad de Bakú, en Azerbaiyán, a principios del siglo XX. Este lugar, frontera entre Oriente y Occidente, entre cristianos, judíos y musulmanes, entre georgianos, rusos y otros pueblos, alcanzará un enorme esplendor gracias a la explotación de los pozos petrolíferos, erigiéndose en una cosmopolita combinación de tradición asiática y modernidad occidental. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa, se convertirá asimismo en una zona estratégica codiciada por todas las potencias internacionales, al mismo tiempo que intenta alzarse como una nación independiente.[3]

En el centro de este torbellino político y militar, dos jóvenes totalmente opuestos se enamoran irremediablemente. Alí Khan es un aristócrata musulmán y Nino una princesa cristiana llegada de la vecina Georgia que deberán desafiar los prejuicios de sus familias y las tradiciones de su país para unirse en una relación multirracial tan idílica como polémica. Las aspiraciones nacionalistas, la invasión rusa y el conflicto armado internacional supondrán un varapalo más para una unión abocada al fracaso, pero, ¿conseguirá el amor superarlo todo?

Cartel de la película.

Cartel de la película.

A pesar de su prometedor argumento, esta versión renovada de la tragedia shakespeariana con reminiscencias de “el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos” no ha recibido muy buenas críticas a partir de su estreno en el Festival de Sundance. Los mimbres con los que cuenta son inmejorables, desde la ambientación geográfica e histórica, tan desconocida para el espectador occidental, hasta las tensiones religiosas y políticas en una zona del mundo que, aún hoy en día, sigue siendo moneda de cambio internacional –las claras intenciones anti-rusas del texto se trasladan a la película y resultan especialmente contemporáneas ante la actual situación en Siria o la prácticamente olvidada guerra en Ucrania-.

Mapa de la región.

Mapa de la región.

El libro comienza precisamente con el joven Alí atendiendo a sus clases en el instituto mientras su profesor les explica la situación fronteriza de Azerbaiyán, entre Europa y Asia. Nuestro protagonista sufre un verdadero debate interno cuando es obligado a elegir entre “la avanzada Europa” o “la atrasada Asia”, pero sus dudas se desvanecen en el momento en que las comparte con su enamorada:

Cuando le conté mis batallas geográficas, la chica más guapa del mundo torció la nariz más bonita del mundo y dijo: «Alí Kan, mira que eres tonto. Gracias a Dios que estamos en Europa. Si estuviéramos en Asia yo hace tiempo que llevaría velo, y tú no me podrías ver».

Me di por vencido. La ambigüedad geográfica de Bakú me permitía seguir contemplando los ojos más bonitos del mundo.[4]

Es precisamente esto lo que le falta a la cinta, esa combinación de inocencia y profundidad temática, así como la potencia emotiva con la que se construye la historia de amor entre los protagonistas. La falta de ritmo y la extraña secuenciación de los encuentros entre los amantes afectan a la construcción del romance, que no resulta creíble, provocando que el relato histórico y sociológico que sirve de marco al filme
acabe ganando en interés al argumento dramático.

Alí (Adam Bakri) y Nino (María Valverde) en un fotograma de la película.

Alí (Adam Bakri) y Nino (María Valverde) en un fotograma de la película.

Tampoco ayuda a este propósito la falta de química entre los actores principales: Adam Bakri, quien debutó en la cinta palestina Omar (2013), nominada a los premios Oscar, y la española María Valverde, lanzada al estrellato junto a Mario Casas en Tres metros sobre el cielo (2010) y Tengo ganas de ti (2012).

Mención especial merecen dos secundarios de lujo, como Mandy Patinkin, que interpretó a Iñigo Montoya en La princesa prometida (1987) y más recientemente al agente de la CIA Saul Berenson en la teleserie Homeland (2011-), y aquí da vida al padre de Nino, un acaudalado empresario del petróleo; o el actor italiano Riccardo Scamarcio, conocido por Mi hermano es hijo único (2007) o la saga Manuale d’amore (2007 y 2011), que encarna a Malik, el malvado armenio que intenta interponerse entre los enamorados.

Arriba, el duque Kipiani (Mandy Patinkin) y su hija charlan durante una comida. Abajo, Nino y Malik (Riccardo Scamarcio) viajan en automóvil.

Arriba, el duque Kipiani (Mandy Patinkin) y su hija charlan durante una comida. Abajo, Nino y Malik (Riccardo Scamarcio) viajan en automóvil.

Resulta también sorprendente el giro hacia el melodrama de época tomado por Asif Kapadia, director británico de ascendencia india que se alzó con el Oscar por su documental Amy (La chica detrás del nombre) (2015).

Como hemos ido reseñando, lo más interesante de esta versión fílmica de la obra de Kurban Said resulta de su marco histórico: la lucha por la identidad religiosa y nacional, las consecuencias del patriotismo o las evidentes muestras de intolerancia. Así por ejemplo, vemos como Alí se muestra reticente a participar en la Primera Guerra Mundial por considerarla una lucha entre Rusia, a la que ve como el pueblo invasor,[5] y “otros reinos cristianos”.

Igualmente emocionante es asistir al nacimiento de Azerbaiyán como nación cuando, en 1918, declara su independencia del Imperio ruso erigiéndose como la República Democrática de Azerbaiyán, la primera república secular y democrática del mundo islámico, reconocida por el Tratado de Versalles. La efímera historia de esta incipiente nación se vio truncada por la necesidad de Lenin de controlar los recursos petrolíferos de la zona, comandando la invasión de la URSS en Azerbaiyán.

Fotograma del filme.

Fotograma del filme.

Otro aspecto interesante es el contraste entre la cosmopolita Bakú, influida por las tendencias europeas, y los otros países musulmanes, como la vecina Persia (actual Irán). Esto se ve cuando Alí envía a Nino a Teherán para protegerla del clima de inseguridad que reina a orillas del Mar Caspio; allí, la joven se verá sometida a un régimen musulmán que la obliga a ir siempre acompañada de un eunuco y se le prohíbe salir del harén sin velo.

Este sometimiento de la mujer, de raíces religiosas, se ve también en la novela en el personaje de Alí, aunque en la película aparece convertido en un auténtico caballero occidentalizado que permite a su esposa mantener su religión y costumbres cristianas. No parece tan progresista el Alí literario cuando Kurban Said pone en sus labios las siguientes frases:

Las mujeres pertenecen al anderun, al interior de la casa. Los hombres bien educados ni hablan de ellas ni preguntan por ellas, tampoco las saludan. Son la sombra de sus maridos, aunque estos a menudo solo se encuentren bien bajo estas sombras. Esto es bueno y sabio. «Una mujer no tiene más entendimiento que pelo un huevo de gallina», dice un proverbio nuestro. A las criaturas sin entendimiento hay que vigilarlas; si no, traerán desgracias sobre sí y sobre los demás. A mí me parece una sabia norma.[6]

En resumen, este drama épico puede resultar un interesante acercamiento a la realidad política y religiosa del Azerbaiyán de principios de siglo. Si bien tiene algunas faltas en su hacer cinematográfico, desde el punto de vista cultural es encomiable la labor de puesta en relieve de una zona, siempre a caballo entre Oriente y Occidente, que ha sufrido como pocas los vaivenes de la Historia.

La pareja protagonista en un instante de la cinta.

La pareja protagonista en un instante de la cinta.

Para saber más:

  • Tráiler de la película en Youtube (inglés).
  • Ficha de la película en Filmaffinity.
  • Ficha de la película en IMDb.
  • Said, Kurban, Alí y Nino (traducido por Isabel Payno Jiménez-Ugarte). Barcelona, Libros del Asteroide, 2012.

Notas:

[1] Ali and Nino (2016). País: Reino Unido. Director: Asif Kapadia. Guion: Christopher Hampton. Música: Dario Marianelli. Fotografía: Gökhan Tiryaki. Reparto: Adam Bakri, María Valverde, Mandy Patinkin, Connie Nielsen, Homayoun Ershadi, Halit Ergenç, Fakhraddin Manafov, Nigar Gulahmadova, Parviz Gurbanov, Numan Acar, Daniz Tacaddin, Khumar Salimova, Mekhriban Zeki, Parviz Mammadrzayev, Jovdat Shukurov, Ekin Koç , Riccardo Scamarcio. Productora: PeaPie Films / AZ Celtic Films.

[2] Las últimas investigaciones apuntan a que el texto es una composición de fragmentos tomados de la obra de Josef Vezir Chamanzaminli, completados por el escritor azerí Lev Nussimbaum y finalmente publicado por la baronesa Elfriede Ehrenfels en 1937.

[3] Sobre los albores de la nación azerí puede leerse este otro artículo de Ecos de Asia.

[4] Said, Kurban, Alí y Nino. Barcelona, Libros del Asteroide, 2012. P. 10.

[5] Tras la Guerra ruso-persa, en 1813, el Imperio ruso incorporó los khanatos que hasta entonces gobernaban la zona.

[6] Said, Kurban, Alí y Nino. Barcelona, Libros del Asteroide, 2012. P. 15.

avatar Laura Martínez (68 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, actualmente cursa el Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, especializándose en Cine.


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