Revista Ecos de Asia

Asia-Pacífico para las masas: los murales de Miguel Covarrubias en la Exposición Internacional del Golden Gate (1939-1940) V

En el presente artículo nos gustaría continuar la ya veterana serie sobre la representación de los diferentes lugares de Asia y del Pacífico que Miguel Covarrubias, famoso artista y antropólogo mexicano, realizó en unos célebres mapas murales creados ad hoc para la Exposición Internacional de San Francisco (1939-1940), también conocida como del Golden Gate. En capítulos anteriores de la serie nos ocupamos, del contexto general de creación de los murales, de la representación del subcontinente Indio y de Ceilán, así como de la región del Himalaya. En esta ocasión bordearemos la cuenca del Pacífico hasta llegar a su extremo más meridional, analizando la relación de Australia, que por su carácter continental no suele ser una presencia muy frecuente en las obras colectivas sobre Asia-Pacífico.

Como en los capítulos precedentes, analizaremos loscódigos y ejemplos que utilizó el autor para presentar al público norteamericano los pueblos, el arte, las viviendas y transportes, la flora y la fauna, y la economía de la colosal isla, no tan detallada como la de otras regiones, pero que sí presenta representaciones iconográficas en cada uno de los murales. Como en otros casos, muchas de sus iconografías están ligadas al imaginario tardo-colonial, y también fueron copiadas de recortes y reportajes de revistas como National Geographic, que todavía hoy se conservan en el archivo personal del artista, situado en la Universidad de las Américas de Puebla, en Cholula (México).[1] Dentro de estas, destaca la influencia de las célebres fotografías de la población aborigen que, durante las primeras décadas del siglo XX, realizó Herbert Basedow.[2] En el caso de Australia, la representación será más compacta que la que correspondería a una región de su tamaño, pero asimismo interesante y muy documentada.

LOS PUEBLOS

Ya en el controvertido mural de Los Pueblos, Covarrubias señala algunas de las principales características de Australia, como las grandes diferencias entre la población aborigen (que sitúa en el tercio norte de la isla), los colonos caucasoides de origen británico asentados en la costa este, y las grandes llanuras desérticas deshabitadas. De este primer grupo, originario de la isla, Covarrubias nos dice que es de tipo negroide, y la representa a partir de las imágenes de una pareja de aranda,[3] un grupo del centro-norte de Australia de los que nos dice que son uno de los “pueblos más primitivos de la tierra”,[4] y cuyas efigies y poses indudablemente copió de fotografías, muy posiblemente de las conocidas tomas de Basedow. Covarrubias también representará a la población aborigen en los murales de Las viviendas nativas, La economía y Los medios de transporte.

A la izquierda, fragmento del mural Los pueblos (Colección David Rumsey); a la derecha, recorte que inspiró a Covarrubias (AMC, sin numerar).

LAS MANIFESTACIONES DE ARTE

En el caso del mural Las manifestaciones de arte, Covarrubias escoge dos piezas para representar el arte australiano aborigen: un “primitivo” escudo pintado y una pictografía procedente de una cueva cercana al río Glenelg, de la que se conserva también un boceto. Esta sería la primera vez que Covarrubias se aproximase al arte aborigen, pero no la última ni más importante, ya que años más tarde, en 1946, participaría muy activamente en la exposición Arts of the South Seas que tuvo lugar en el Museum of Modern Art de Nueva York, en la que se expusieron piezas procedentes de Polinesia, Micronesia, y Melanesia, además de Australia. Además de ilustrar el catálogo, Covarrubias también publicó un avance ilustrado de la exposición para la revista Vogue, en la que se incluyeron ilustraciones de dos piezas australianas.

Fragmento del mural Las manifestaciones de arte (Colección David Rumsey).

 

LAS VIVIENDAS NATIVAS y LOS MEDIOS DE TRANSPORTE

Fragmento del mural Las viviendas nativas (Colección David Rumsey)

En el mural Las viviendas nativas –que por lo general es el más genérico y parco en detalles del conjunto–  Covarrubias representó un único tipo de vivienda: un refugio propio de los aborígenes australianos, del que nos dice que tiene forma de colmena y está hecho de corteza y hojas, y en cuyo interior dispone a un aborigen anciano. Del mismo se conserva un detallado boceto, y sabemos que se trata de un ejemplo que fue copiado de una fotografía tomada en 1920 por Basedow en una de sus célebres expediciones. Por otro lado, en el también sintético mural de Los medios de transporte, Covarrubias dispuso a otro aborigen, en este caso de la región costera del norte. Así pues, en este último mural, Covarrubias destacará dos elementos asociados a Australia: por una parte, unas huellas humanas nos indican que el único medio de desplazamiento de los aborígenes australianos fue, por largo tiempo, a pie, y, por otra, en la zona de la costa norte aparece una “elemental piragua conbatanga de los aborígenes australianos de Cape York”,[5] uno de los cuales aparece sobre ella, manejándola.

Fragmento del mural Los medios de transporte (Colección David Rumsey)

 

LA FAUNA Y LA FLORA

En el caso del mural de La fauna y la flora, Covarrubias aprovecha para explayarse en la representación y explicación de las peculiaridades de las especies autóctonas, tan diferentes de las de otros lugares del mundo. Así, sobre la clasificación de colores que tantas veces hemos ya explicado,[6] dispone todo tipo de animales y vegetales, además de representar con gran detalle muchas de las especies animales que pueblan la Gran Barrera de Coral, en el mar que le da nombre. Así, sobre la superficie de la isla, Covarrubias dispone árboles y matorrales bien diversos, como el eucalipto, el boab (un tipo de baobab) o los grass-trees (xantorroeóideas).[7] De entre las especies animales, Covarrubias elige dos aves endémicas –el emú y la cacatúa probablemente una Cacatua galerita, de la que conservamos un boceto-, pero también dos ejemplos de marsupiales y monotremas, únicos en el mundo y muy representativos de la singularidad australiana. Dentro de los primeros, encontramos a un canguro que porta a su cría en el marsupio, y a un koala que lleva a la suya a la espalda, que define como encantador.[8] Por último, en el caso de los monotremas, que une a partir de sus característicos huevos, encontramos un equidna de hocico corto y un ornitorrinco, del que escribe que es el animal más interesante de la región.[9]

Fragmento del mural La fauna y la flora (Colección David Rumsey).

LA ECONOMÍA

Por último, en el mural, La economía, Covarrubias realiza una compleja representación de Australia. Como en otros casos, también aquí lleva a cabo una clasificación del suelo según su uso. Así, buena parte del país está ocupado por un suelo de puntos grises sobre fondo blanco, que Covarrubias utiliza para representar a los pueblos sin agricultura ni ganadería, en concreto “simples recolectores de tubérculos, frutas y granos salvajes, como los aborígenes australianos”. De esta forma, en el centro de esta zona (que ocupa el norte, los desiertos centrales, y el sur de la costa este), el autor representa, iconográficamente, a un cazador aborigen australiano arrodillado, que porta lanza y junto al cual se dispone el característico boomerang. La mayoría del resto del país está ocupado por terrenos dedicados a ranchos y a la ganadería intensiva, especialmente dedicada a la producción de leche –en color ocre–; por ello, no es extraño que Covarrubias coloque abundantes representaciones de ovejas y vacas –una de ellas, siendo ordeñada- a lo largo de toda esta zona, además de una botella de leche, que representa esta importante producción. Otras zonas del país aparecen como dedicadas a los cultivos enfocados a la exportación –en verde– (de los que Covarrubias menciona, iconográficamente, la caña de azúcar, el maíz, el arroz, el algodón y el trigo) o son consideradas con áreas fuertemente industrializadas (las zonas en rojo en torno a las ciudades de Sídney, Brisbane y Melbourne).[10] Covarrubias completa su representación haciendo referencia a los abundantes recursos naturales de la región, como el cobre, el oro, el hierro, el carbón, la hojalata, el plomo, la plata y los ópalos, los cuales destaca iconográficamente, además de a la pesca intensiva en la zona costera y el comercio marítimo a gran escala, representado por un carguero.

Fragmento del mural La economía (Colección David Rumsey).

En definitiva, tal y como hemos podido ver, si bien en algunos casos las representaciones de Covarrubias parten de unas fuentes sumamente repetitivas (las fotografías de Basedow), resulta meritoria la inclusión de Australia y de su población nativa en un momento en la que esta sufría unas fuertes presiones y restricciones gubernamentales, además de no estar su arte todavía ni siquiera incluido en muchos de los circuitos antropológicos y museográficos destacables; asimismo, sobresale el interés y la capacidad documental en la plasmación de aspectos tan complejos como la economía del creciente continente, o sus singulares fauna y flora.

En los próximos artículos de la serie continuaremos realizando un análisis pormenorizado de las diferentes regiones representadas en estos murales, que constituyeron una suerte de enciclopedia visual sobre Asia-Pacífico para el importante público que visitó la exposición en San Francisco.

 

Notas:

[1]Todas las imágenes de los murales que aquí utilizamos y reproducimos pertenecen a la colección de mapas de David Rumsey, y pueden consultarse digitalizadas con gran detalle en el siguiente sitio web.

[2] Herbert Basedow (1881-1933) fue un antropólogo, geólogo, explorador, médico, fotógrafo y político muy activo en la vida cultural del centro y sur de Australia, especialmente famoso por las expediciones de diferente índole que realizó entre 1903 y 1928, en las que documentó muchos aspectos de la vida de los entonces perseguidos aborígenes australianos, tanto empezando colecciones etnográficas como realizando fotografías. Aunque nunca figuró oficialmente como antropólogo, fue una de las pocas personas que registró la vida de los aborígenes, llevando también a cabo campañas gubernamentales para la mejora de su sanidad. Muchos de sus avances, registros y descubrimientos fueron publicados y enormemente populares.

[3]Los aranda, arrente o arunta son un pueblo aborigen australiano que tradicionalmente ha ocupado el centro-norte interior de Australia, en diferentes grupos poblacionales, aunque hoy muchos de ellos viven en las grandes ciudades de la costa. La ocupación de su territorio por los colonos occidentales tuvo lugar a partir de 1860, produciéndose en las últimas décadas del siglo XIX importantes masacres y polémicos traslados, que no han sido reconocidos hasta época muy reciente.

[4]Covarrubias, Miguel. Pageant of the Pacific. San Francisco, Pacific House, 1940.

[5]Ibídem.

[6]En Australia, Covarrubias representa múltiples tipos de suelo, desde los bosques más o menos lluviosos y tropicales de la zona de la costa norte y este, hasta los desiertos áridos e inhabitados del centro del país, pasando por enormes extensiones de zonas semidesérticas de matorrales –en color ocre-, sabanas –en amarillo- y zonas secas de chaparral –en color naranja-.

[7]Ibídem.

[8]Ibídem.

[9]Ibídem.

[10]Ibídem.

avatar Marisa Peiró Márquez (113 Posts)

Marisa Peiró Márquez (marisapeiro@ecosdeasia.com) es Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. En esta misma universidad se licenció en Historia del Arte y realizó el Máster en Estudios Avanzados de Historia del Arte, así como el Diploma de Especialización en Estudios Japoneses. Se especializa en el Arte y la Cultura Audiovisual de la primera mitad del s. XX, y en las relaciones artísticas interculturales, especialmente entre Asia y América Latina (fue becaria del Gobierno de México), con especial interés en el Sudeste Asiático y en Oceanía.


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