Revista Ecos de Asia

“El viajante” (“The Salesman”, 2016): festivales, Oscars y Trump

Cartel del Festival Actual 2017 y entrada de El viajante.

Cartel del Festival Actual 2017 y entrada de El viajante.

Desde su estreno en 2016, El viajante,[1] última cinta del guionista y director iraní Asghar Farhadi ha ido creciendo en popularidad como una bola de nieve colina abajo dispuesta a arrasar en los premios Oscar. Tras triunfar en distintos festivales internacionales como los de Cannes, Toronto o Londres, el filme llegó a España de la mano del Festival Actual, el primero del año en nuestro país, que anualmente acoge la ciudad de Logroño. Entre las propuestas del siempre interesante festival riojano, se encontraban otras producciones que igualmente compiten por el Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa, como son la danesa Bajo la arena (Under Sandet) o la alemana Toni Erdmann, considerada como una de las favoritas para alzarse con la estatuilla dorada; amén de otras cintas orientales como The Handmaiden o Yourself and Yours.

Promocionada como una de las joyas del cartel, lo cierto es que El viajante no cumple con las expectativas despertadas, máxime si se la compara (como es inevitable) con la anterior cinta de Farhadi en conseguir el Oscar: Nader y Simin, una separación (2011). Aparte de los múltiples puntos en común entre ambas películas, que van desde aspectos formales (con el mismo tipo de planos y gama cromática) hasta similitudes temáticas (pues los dos son dramas familiares centrados en la vida de una pareja), lo cierto es que El viajante no se adentra tanto en las problemáticas sociales y políticas del Irán actual, como sí hacía su predecesora.

Cartel promocional de la película.

Cartel promocional de la película.

Emad (Shahab Hosseini) y Rana (Taraneh Alidoosti) Etesami son un joven matrimonio de Teherán que comparte una enorme pasión por el teatro, pues ambos actúan en una compañía amateur que, en el momento en que se sitúa la acción, interpreta el clásico de Arthur Miller Muerte de un viajante (1949).[2] La representación de esta obra (que ganara un Pulitzer y un Tony) se inserta de manera intermitente en la trama, combinando tres realidades (la vida de los actores, los fragmentos de la obra interpretada y la propia película en sí) en un interesante guiño intertextual que, cual juego de espejos, nos adentra en un universo metaficcional.

Emad y Rana en el camerino, caracterizados como Willy y Linda Loman.

Emad y Rana en el camerino, caracterizados como Willy y Linda Loman.

La vida cotidiana de la pareja se “resquebraja” cuando unas obras realizadas en un edificio próximo les obligan a desalojar su piso. Un amigo y compañero del teatro les permitirá alojarse en uno de sus apartamentos que recientemente ha sido abandonado por el inquilino anterior (de cuyas extrañas circunstancias poco sabemos) y esto será el principio de una escalofriante tragedia. Un terrible suceso tendrá lugar en este apartamento y el resto del metraje se compone a modo de investigación detectivesca para desentrañar los misteriosos acontecimientos que cambiarán la vida de Emad y Rana para siempre.

Rana (Taraneh Alidoosti) en un fotograma de la película.

Rana (Taraneh Alidoosti) en un fotograma de la película.

Muchos críticos especializados han querido ver en este planteamiento ciertas reverberaciones del suspense hitchconiano, aunque la magistral tensión de obras como El hombre que sabía demasiado (1934, 1956) o La ventana indiscreta (1954) no tiene parangón con los burdos intentos de Farhadi por intrigar al espectador. Angustiosa, por el tema que trata y el desarrollo que elige su director, El viajante no es un paseo apto para cualquier espectador pero tampoco llega a conmover conciencias para hacernos reflexionar sobre las importantes subtramas que baraja, como son la gestión de la vergüenza y la venganza en el ámbito social.

Shahab Hosseini en un momento del filme.

Shahab Hosseini en un momento del filme.

A pesar de esto, lo cierto es que las posibilidades de El viajante para conseguir el Oscar han ido aumentando en el último mes gracias a la intervención de un factor inesperado: las políticas migratorias del recientemente investido 45º presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump.

Si los Globos de Oro, antesala de los premios de la Academia, ya dieron sobradas muestras de lo politizados que están estos eventos en la industria de Hollywood,[3] lo cierto es que las recientes medidas migratorias tomadas por la administración de Trump permiten anticipar una velada sumamente reivindicativa. Cuando Donald J. Trump firmó el decreto que imponía un veto migratorio sobre siete países de mayoría musulmana por “razones de Seguridad Nacional”, aún se desconocía el impacto directo que tendría sobre la película que ahora analizamos. En un primer momento se asumió que el director del filme no podría asistir a la gala de los Oscars y Taraneh Alidoosti, la actriz protagonista, manifestó en Twitter que ella no acudiría en señal de protesta. Finalmente los tribunales han detenido las medidas tomadas por el Gobierno, pero eso no propiciará la asistencia de Asghar Farhadi que, como proclamó en un comunicado publicado por The New York Times, tampoco asistirá al evento.

El mayor beneficiado de toda esta polémica es sin duda el propio filme que, aprovechando las tendencias liberales de la industria hollywoodense, podría conseguir el galardón, ya no por merecimiento propio, sino por motivos políticos.

Fotograma de la película.

Fotograma de la película.

Para saber más:

Notas:

[1] El viajante / The Salesman / Forushande (2016). País: Irán. Director: Asghar Farhadi. Guión: Asghar Farhadi. Música: Sattar Oraki. Fotografía: Hossein Jafarian. Reparto: Shahab Hosseini, Taraneh Alidoosti, Babak Karimi, Mina Sadati. Productora: Coproducción Irán-Francia; Arte France Cinéma / Farhadi Film Production / Memento Films Production.

[2] La obra de Arthur Miller ha sido adaptada al medio audiovisual en numerosas ocasiones, aunque tal vez la más célebre adaptación sea el telefilme americano de los años ochenta que contó con Dustin Hoffman y John Malkovich en el reparto.

[3] Cabe mencionar aquí el ferviente discurso de Meryl Streep, que en los Globos de Oro se alzó con el premio Cecil B. DeMille, y la consiguiente respuesta del Presidente Trump a través de su medio de difusión preferido: Twitter.

avatar Laura Martínez (67 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, actualmente cursa el Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, especializándose en Cine.


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