Revista Ecos de Asia

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This article was written on 02 Sep 2019, and is filled under Varia.

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Kimono: de las geishas a Kim Kardashian.

El día 28 de junio de 2019 el alcalde de Kioto, Daisaku Kadokawa, escribió una carta a Kim Kardashian, famosa celebridad estadounidense, en la que le pedía que reconsiderara su decisión de nombrar Kimono a su nueva colección de fajas inclusivas. Esta petición formal llegó tras la reacción negativa de muchos internautas, tanto internacionales como japoneses. No es la primera vez que el kimono se ve envuelto en este tipo de debate, pero quizá sí que sea la primera vez que el público japonés expresa tan claramente su descontento.

Nueva colección de Kim Kardashian. Fuente: Instagram

Muchas otras celebridades, como Madonna en el año 2000 o Bjork en 1997, se han visto envueltas en críticas por su interpretación de la cultura japonesa. Katy Perry recibió la desaprobación de parte del público en 2013 por emular ser una geisha vistiendo una prenda que imitaba al kimono, similar a los disfraces de japonés o de geisha que podemos encontrar en cualquier tienda. Sin embargo, si hemos podido ver alguna vez un kimono o a una geiko o maiko, las geishas de Kioto y sus aprendices, nos daremos cuenta de que estos disfraces no se parecen en absoluto a la realidad. Lo que Katy Perry consideraba un tributo a la cultura japonesa en su actuación en los American Music Awards, fue visto como apropiación cultural indebida por muchos, y, sin embargo, el público japonés no reaccionó en su contra. Tampoco fueron gravemente criticadas por los japoneses las otras artistas mencionadas anteriormente. ¿Cuál es la diferencia con el caso de Kim Kardashian?

Probablemente podamos decir que, tanto Katy Perry como el resto de artistas, han mantenido una base que hace referencia a la cultura japonesa de forma reconocible y puede llevarnos a explorarla más. Mientras tanto, Kim Kardashian ha utilizado el nombre exótico de una parte de esa cultura y lo ha empleado con un fin totalmente personal, y por qué negarlo, comercial, dejando atrás todo tipo de referencia al origen. Además, asocia el término a un concepto que dista mucho del original, lo que quizá haya provocado que el público japonés no pudiera permanecer indiferente. Y es que el kimono es una parte de la identidad japonesa y todavía mantiene un papel importante en su sociedad.

Katy Perry en los AMAs (2013). Fuente: Yahoo!

La historia del kimono se remonta al siglo V, cuando en Japón se empezó a adoptar gran parte de la cultura china. Su antecesor es el hanfu, que está formado por dos piezas, el yi y el chang. Muchos de los disfraces mencionados anteriormente se suelen asemejar más a este predecesor que a la prenda que debe imitar. En el Periodo Heian (794-1192), la aristocracia japonesa vestía kimonos muy elaborados y superponían unos a otros para crear un gran número de capas y así exhibir su posición social. Esto se conoce como junihitoe y todavía puede verse en recreaciones vivientes de los muñecos de personajes de esta época que se utilizan el día del Hina Matsuri (festival de las muñecas o de las niñas), cada 3 de marzo. Es unos siglos después, en el Periodo Edo, cuando la forma actual del kimono queda establecida y apenas sufrirá cambios hasta llegar a nuestros días.

Durante el Periodo Edo (1603-1867), las mangas comenzaron a crecer en longitud, y ser usados especialmente por mujeres solteras, y el obi se hizo más ancho, con varios estilos para sujetarse. Además, se estableció que la gente del pueblo llano no podía hacer ostentación de riqueza, por lo que se empezaron a llevar kimonos más sobrios. Desde entonces, la forma básica del kimono masculino y femenino ha permanecido esencialmente sin cambios.[1]

Sin embargo, fuera de Japón, el concepto de qué es un kimono no parece estar tan claro y definido, como hemos podido observar anteriormente. En el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española la entrada de kimono lee:

kimono

Tb. quimono.

Del jap. kimono.

1.-m. Túnica de origen japonés, de mangas anchas y largas, abierta por delante y que se ciñe, cruzándola, mediante un cinturón.

2.-m. Vestimenta utilizada para practicar las artes marciales.[2]

Si nos ceñimos a esto, por un lado, en la primera definición podrían aceptarse muchos trajes, como los disfraces similares al hanfu u otras prendas diseñadas por celebridades y marcas de ropa, como un kimono. Por otro lado, dentro de la segunda definición, se podría incluir, de forma errónea, tipos de vestimenta utilizados para la práctica de las artes marciales, como la hakama. La definición imprecisa de la RAE y el uso del término para denominar a su nueva línea de fajas por parte de Kim Kardashian son indicadores de lo distante y desconocida que es la cultura japonesa para occidente todavía.

Sin duda alguna, además de los ninja y los samurái, las geishas forman gran parte del imaginario occidental de Japón. Probablemente la imagen con la que asociamos al kimono sea la de estas mujeres tan dedicadas a preservar el arte y las tradiciones. Por desgracia, el desconocimiento y las fuentes malintencionadas han llevado a que la mayoría de la población de occidente tenga una opinión errónea de la figura de la geisha, y quizá sea por esta convicción desacertada que se haya trastocado también la concepción del kimono.

Uno de los responsables de que se malinterprete a las geishas es el libro Memorias de una geisha y su posterior adaptación cinematográfica. A pesar de que el autor entrevistó a varias geishas, la novela aporta una versión que pertenece a la ficción. De hecho, una de las entrevistadas fue Mineko Iwasaki, una de las geiko más famosas de su tiempo, que, tras ver cómo se desarrollaba el libro y de que se traicionara su confidencialidad, decidió publicar su propia biografía para desmentirlo. Este acontecimiento no tenía precedentes, ya que el mundo de las geishas siempre ha sido muy hermético y ha estado envuelto en secretos y misterio. Su biografía se titula Geisha of Gion en inglés o Vida de una geisha en español y ofrece una visión personal y detallada de este mundo oculto. En varios capítulos describe a las geishas así:

Una geiko de primera clase utiliza todas sus habilidades y dominio para complacer a su público, para hacer que cada persona con la que interactúa se sienta maravillosamente […]. Una geiko de primera clase es un exquisito sauce que se inclina al servicio de otros […].

Tener a una de las geiko más importantes a tu entera disposición es el símbolo de estatus social más alto en la sociedad japonesa […].

Es similar de alguna forma al patrocinio en digamos, la ópera, pero en lugar de ser un miembro de la junta directiva, el hombre decidiría respaldar a su diva favorita. Y de la misma forma que un mecenas de la ópera no espera favores sexuales de una diva, el barón respaldaba a Yonesu solo por la perfección artística que ella personificaba y el prestigio que le prestaba a su reputación.[3]

A lo largo del libro también cuenta la importancia de los kimonos para las geishas. En un pasaje se menciona cómo, tras la ocupación americana de Japón, el general MacArthur se queda prendado del kimono que lleva una de las geiko y quiere llevárselo a Estados Unidos. Sin embargo, la dueña de esa prenda responde así a su petición: «Nuestros kimonos son nuestras vidas. Se lo puede llevar si quiere, pero tendrá que llevarme a mí con él. ¡Puede ocupar mi país, pero nunca ocupará mi alma!».

Pero no solo son las geishas las que cuidan con mimo el kimono. Hoy en día jóvenes y mayores se ponen kimono para rituales religiosos, ocasiones especiales y se visten con yukata, un kimono fino para el verano, en los festivales. Se pueden ver grupos de turistas vistiendo el traje tradicional por Kioto en cualquier época del año y tanto diseñadores de moda como artistas contemporáneos siguen reinventando esta prenda para darle una nueva vida. Esperemos que en un futuro próximo redescubramos lo que habíamos dado por sentado y las celebridades puedan expresarse artísticamente sin perder de vista las culturas de las que obtienen inspiración. El kimono no solo se trata de un traje sino de arte, tradición e identidad.

Dos maiko, en los extremos, y una geiko posan en primavera. Fuente: Staticflickr.

Notas:

[1] «Introducción a la historia del kimono/Introduction to kimono history». Kimonart. Disponible aquí.

[2] «Kimono», Diccionario de la lengua española. Disponible aquí.

[3] Iwasaki, Mineko, Geisha of Gion. Londres, Simon & Schuster UK Ltd, 2002. Pp. 1, 56 y 66.

avatar Andrea Osés (1 Posts)

Graduada en Traducción e Interpretación de inglés y japonés por la Universidad Autónoma de Barcelona. Estudió un año en Japón y cursará un Máster Propio de Estudios Japoneses de la Universidad de Zaragoza y un Máster en Gestión Cultural por la Universidad Oberta de Cataluña.


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