Revista Ecos de Asia

“Orange is the New Brown”: Sátira racial desde las antípodas.

Acostumbrados, como estamos, a reseñar producciones asiáticas o películas occidentales que muestran el contacto con algún país oriental, resulta refrescante encontrarnos con una serie australiana que trate temas asiáticos, como es el caso de Orange is the New Brown (2018-) realizada para Channel 7. Esta producción cuenta en su primera temporada con seis episodios, que fueron emitidos entre el 8 de noviembre y el 13 de diciembre, basados en la unión de diversos sketches protagonizados por cómicos australianos, con apariciones de otros famosos aussies.

Imagen promocional de la serie.

Si bien ya hemos reseñado alguna producción australiana en Ecos de Asia, como es el caso de Lion (2016), nominada a seis premios Oscar, lo cierto es que la serie que ahora nos ocupa dista mucho del drama de Dev Patel, acercándose más a los programas de variedades del estilo del clásico americano Saturday Night Live (NBC, 1975-) o, en el caso español, de Vaya Semanita (ETB2, 2003-2016). Siguiendo esta estela, Orange is the New Brown cuenta con un grupo reducido de cómicos que, caracterizados de diversas formas, protagonizan los diferentes sketches, a través de los cuáles se busca tanto el humor como la crítica social, política y racial. En cuanto a su título, es un guiño al de la popular teleserie americana Orange is the New Black (Netflix, 2013-), ambientada en una cárcel de mujeres.

El reparto de cada episodio está liderado por Nazeem Hussain, actor y comediante australiano cuya familia procede de Sri Lanka, a quien acompaña un conjunto de cómicos de lo más multicultural. Entre estos encontramos a la sudafricana Urzila Carlson, Matthew Okine, australiano de ascendencia ghanesa, el australiano de origen libanés Firass Dirani, y Aaron Chen, nacido en Sidney pero de origen asiático.

A este plantel se añaden esporádicamente figuras relevantes del panorama australiano, más famosos a nivel local que internacional, como las actrices televisivas Kat Stewart y Sigrid Thornton, el cantante Kamahl, nacido en Kuala Lumpur, o Tim Minchin cómico y músico australiano nacido en Reino Unido y conocido por ser el creador de Matilda the Musical (2010).

Parte del multicultural casting de Orange is the New Brown, aquí caracterizados como presos.

Aunque cada episodio es diferente al anterior y los sketches son de lo más variopinto, abundan las referencias a la cultura popular como los programas televisivos estadounidenses (como la ya comentada serie Orange is the New Black o The Bachellor) o el grupo musical australiano The Wiggles, dedicado a la música infantil, pero siempre con un giro humorístico basado en lo políticamente incorrecto. Así, por ejemplo, la serie carcelaria está protagonizada por hombres de distintas etnias que introducen en prisión distintos objetos de contrabando a través de su recto, haciendo chistes quejándose de que cada vez es más difícil introducir teléfonos móviles en la cárcel por su creciente tamaño; en “The Indian Bachellor” las doce bellas participantes deben competir por el amor… de su suegra, en clara referencia a las prácticas matrimoniales del subcontinente indio; y en “The Brown Wiggle” el personaje interpretado por Nazeem intenta introducir la palabra “marrón” en todas las canciones, provocando las quejas de sus compañeros, a los que replica acusándolos de racistas.

Arriba: el grupo australiano The Wiggles. Abajo: la parodia “The Brown Wiggle”, con Nazeem Hussain (a la derecha) y Tim Minchin (en el centro).

Algunos de los momentos más desternillantes suceden cuando se llevan a la hipérbole ciertos comportamientos cotidianos y de rabiosa actualidad. Así, por ejemplo, la serie comienza con un gag en el que varios amigos están jugando a las charadas y deben adivinar el nombre de una película; cuando es una joven la que realiza los gestos, el resto de sus amigos responden “abogada de éxito” o “El lobo de Wall Street”, mientras que cuando es Nazeem Hussain quien realiza el mismo juego las respuestas son tan hilarantes como racistas cuando sugieren “Slumdog Millionaire” o “El planeta de los simios”.

No faltan las referencias a Uber, la obsesión por el reciclaje, el lenguaje políticamente correcto que lleva a divertidas confusiones, o las referencias a estrellas del celuloide australianas como Chris Hemsworth o Nicole Kidman.

Nazeem Hussain durante un sketch en el que interpreta al doble de escenas peligrosas de Chris Hemsworth en Thor.

En apenas veinte minutos por episodio, se concentran numerosas referencias culturales, especialmente relevantes para el público aussie pero igualmente divertidas para las audiencias del resto del mundo, fundamentalmente al tratar temas de carácter universal como el racismo. Por todo ello, Orange is the New Brown merece un análisis desde el punto de vista de la multiculturalidad. A pesar de las desiguales críticas recibidas por el público, esta serie ofrece diversión, con toque oriental, y un humor ácido para ver y reflexionar.

Avance promocional de la serie.

Para saber más:

avatar Laura Martínez (109 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, actualmente cursa el Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, especializándose en Cine.


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