Revista Ecos de Asia

Inmigración, gastronomía coreana y secretos familiares en “The Last Story of Mina Lee”

Se acercan fechas en las que la familia, la comida y el verdadero significado de la palabra hogar resultan esenciales. Y, no nos engañemos, también son fechas en las que nuestro compulsivo consumismo nos avoca a regalar algún que otro libro, por lo que las recomendaciones literarias son siempre bien recibidas. Es por todo ello que hoy os traemos desde Ecos de Asia un libro especial, que toca varios géneros y además se ambienta (al menos en parte) en Navidad: se trata de The Last Story of Mina Lee, el bestseller de la autora coreano-americana Nancy Jooyoun Kim, que fue publicado el pasado mes de septiembre y formó parte de los seleccionados por el famoso club de lectura de Reese Witherspoon.

Portada de la novela.

El libro nos presenta la historia de dos mujeres, Mina y Margot, madre e hija, y se mueve a través de dos líneas temporales diversas, con narrador múltiple, para desvelarnos los intrincados misterios de esta aparentemente anodina familia. Al inicio de la novela, en el otoño de 2014, encontramos a Margot viviendo en Seattle por trabajo pero cuando su madre, que vive sola en Los Ángeles, no contesta a sus llamadas, la preocupación la impulsa a volver a su casa de la infancia para comprobar que todo va bien. Cuando llega al pequeño apartamento de Koreatown que ambas compartían, encontrará el cuerpo sin vida de Mina y, tras superar el shock inicial, decidirá emprender una investigación para descubrir los secretos que oculta la muerte de su madre… ¿fue un horrible accidente o pudo ser asesinada?, pero, ¿quién querría acabar con la vida de la apacible dueña de un pequeño comercio, sin dinero ni perspectivas y que, a pesar de llevar casi treinta años en los Estados Unidos, apenas hablaba el idioma? Al sumergirse en todos estos interrogantes, Margot deberá descubrir no solo la verdad sobre la muerte de Mina, sino también los secretos que ocultaba en vida y que configuraron tanto el destino de su madre como el suyo propio.

El lector irá descubriendo, al más puro estilo de una novela policiaca, las distintas pistas y testigos con que Margot tendrá que lidiar y que la acercarán a completar el extraño puzle de su existencia. Asimismo, los capítulos protagonizados por esta investigación criminalística se intercalan con otros protagonizados por Mina a finales de los ochenta, en los que conseguimos conocer de primera mano las vivencias de esta mujer que emergió de la tragedia y consiguió llegar a Estados Unidos, pero cuya versión del sueño americano dista mucho de lo que podría imaginarse.

Sin desvelar demasiados detalles de la trama, para no estropear la experiencia al potencial lector, cabría decir que el tema principal de la novela no es el de resolver un crimen (si es que tal crimen tuvo lugar, en primer lugar), sino adentrarnos en la relación entre una madre y una hija quienes, cada una por distintos motivos, fueron incapaces de abrir su corazón la una a la otra. La barrera idiomática es solo una muestra del abismo que separa a estas dos mujeres, pero también refleja otra de las grandes temáticas del libro: la experiencia migratoria en los Estados Unidos. Mina llegó al país con un visado temporal y durante décadas vive y trabaja sin integrarse en una sociedad para la que es una ilegal; Margot, por su parte, como inmigrante de segunda generación, pretende distanciarse de todo aquello que para ella representa su madre: la pobreza, la ignorancia… pero desconoce todos los sufrimientos y sacrificios que Mina acarreó a sus espaldas.

El único punto en común entre estas dos mujeres, el único lugar en el que son capaces de demostrar amor, el verdadero hogar, se encuentra en la comida. A lo largo de la novela, son múltiples las ocasiones en las que los personajes se juntan en torno a distintos platos típicos de la gastronomía coreana: kimchi, doenjang jjigae, bindaetteok[1] pero hasta la más sencilla pera puede convertirse en un regalo perfecto, en una muestra de cariño, y adquirir simbolismos mucho más importantes.

Receta de kimchi, disponible en la página de Facebook de Reese’s Book Club.

Son varios los temas secundarios que se tratan en la novela, desde la violencia de género hasta las diferencias entre asiáticos y latinos en Estados Unidos, pero uno de los más importantes, y con el que debemos quedarnos, es el de la importancia de soñar y confiar en nosotros mismos, y no hacer caso de las limitaciones impuestas por los demás, puesto que cada uno tenemos la oportunidad de contar nuestra propia historia.

Imagen de Nancy Jooyoun Kim, autora de la novela.

 

Notas:

[1] Para más información sobre gastronomía coreana, puede consultarse este artículo publicado anteriormente en Ecos de Asia.

avatar Laura Martínez (169 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza y Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, con especialización en Cine. Actualmente realiza estudios de Doctorado en la Universidad de La Rioja.


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