Revista Ecos de Asia

Una Navidad de cine… con toque asiático II: “Coyote Creek Christmas”

Siguiendo con nuestro especial navideño, os traemos hoy una nueva recomendación cinematográfica con el telefilme Coyote Creek Christmas (2021), que fue estrenado el 30 de octubre en el canal estadounidense Hallmark Channel, como parte de su especial Countdown to Christmas. La cinta está protagonizada por el atractivo Ryan Paevey, un habitual de este tipo de películas románticas, cuyo acompañante en esta ocasión será la actriz asiática-americana Janel Parrish, a quien ya nos referimos en un artículo anterior de Ecos de Asia. Sin embargo, merece la pena recuperar los datos más relevantes de la trayectoria de Parrish, de 33 años y originaria de Honolulu, cuya madre es china de la etnia Han, y que alcanzó enorme popularidad con su papel en la saga A todos los chicos. Janel ya ha protagonizado un par de películas para televisión de Hallmark, entre las que se cuenta el filme navideño Holly & Ivy (2020), por lo que no es ajena a la fanfarria de este tipo de producciones.

Cartel promocional de la película.

En Coyote Creek Christmas, Janel Parrish da vida a Paige Parker, una organizadora de eventos que vuelve a su pequeña localidad natal por Navidad, para pasar las fiestas con sus padres en el pequeño y pintoresco hotel que estos regentan en las Montañas Rocosas (Colorado), llamado Coyote Creek Inn. El lugar es famoso por la gran fiesta que celebran el día antes de Nochebuena, y este año Paige decide dedicarse en cuerpo y alma a la tarea de planificar esta cena, siguiendo la temática de la Navidad alrededor del mundo, lo que le permitirá reunir tradiciones de cada rincón del Globo. Sin embargo, lo que podrían ser unas apacibles vacaciones en familia, mezcladas con un poco de trabajo, se volverán en desengaño cuando Paige descubra que sus padres tienen la intención de vender el hotel, imaginando que este no será más que una carga para su hija, al pensar que esta es feliz con su trabajo actual en la gran ciudad. Para culminar el drama, el atractivo padre soltero con el que nuestra protagonista ha entablado una conexión, Dylan Bailey (Ryan Paevey), es en realidad el hombre encargado de evaluar el hotel para su compra y remodelación. Cuando Paige descubra la situación, se verá asaltada por sentimientos de ira y decepción. ¿Conseguirán entre todos lograr una solución que les garantice un final feliz?

El trío protagonista en una escena de la película.

El componente asiático de la película es doble: por un lado, la celebración de una Navidad alrededor del mundo, permite incluir tradiciones de Islandia, México y también Japón, aunque solo se menciona la costumbre de los nipones de comer pollo frito durante estas fiestas. Por otro lado, la protagonista (al igual que la actriz que la interpreta) es mestiza y procede de una familia multicultural, pues la madre, Linda Parker (a quien da vida la actriz surcoreana Linda Minard), es asiática y el padre, Rick Parker (Cameron Bancroft), caucásico. Sin embargo, el filme no consigue explotar todo el potencial que estas relaciones familiares podrían llegar a ofrecer, siendo las referencias orientales casi inexistentes.

Paige –en el centro– junto a su amiga Quinn y sus padres en un fotograma del filme.

Al margen del encanto de su trío protagonista, que configura una idílica familia feliz, y lo impresionante de sus localizaciones, que nos transportan a un maravilloso mundo invernal, lo cierto es que el filme resulta lento y predecible. El argumento del atento padre soltero, el niño adorable, y la joven volcada en una carrera profesional que ya no le resulta gratificante, resulta algo trillado. Se ha tratado de insuflar algo de vida a esta floja premisa haciendo que la mejor amiga sea lesbiana y otorgándole una línea argumental propia, incluyendo una historia de amor paralela, pero (por suerte) la inclusividad ya no resulta una novedad. La trama avanza con parsimonia hacia su irremediable final feliz, de modo que los pequeños altibajos a los que se enfrentan los protagonistas resultan más una molestia para el espectador que un aliciente que aporte emoción al casi obligatorio beso final.

Imagen de la pareja compuesta por Quinn (Naomi King) y Mia (Adriana Ravalli).

Pese a todo, Coyote Creek Christmas ofrece lo que promete: un romance con final feliz, plagado de detalles festivos y en un marco incomparable, configurando una preciosa estampa navideña tan acogedora y dulce como un chocolate caliente.

Para saber más:

avatar Laura Martínez (171 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza y Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, con especialización en Cine. Actualmente realiza estudios de Doctorado en la Universidad de La Rioja.


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