Revista Ecos de Asia

Los retos de la masculinidad entre los asiático-británicos: “Lost Boys?”

La cadena británica BBC ha dedicado su programación veraniega a descubrir distintos aspectos de la sociedad asiático-británica en un especial titulado Big British Asian Summer que, desde Ecos de Asia, hemos ido siguiendo con gran interés. Tras realizar una somera introducción, nos detuvimos en algunos de los documentales más destacables por su temática, como aquel dedicado al maharajá Duleep Singh, o el relativo al surgimiento y evolución de la música bhangra. Ahora es el momento de analizar una problemática social de esta comunidad, como es la situación de los hombres jóvenes asiáticos, gracias al documental Lost Boys? What’s Going Wrong For Asian Men.

Este documental de una hora, que fue emitido el 12 de agosto por la cadena BBC Two, está presentado por Mehreen Baig, una mujer británica de origen paquistaní que, al haber trabajado como profesora, fue testigo de primera mano de las dificultades a las que se enfrentan los jóvenes asiático-británicos. Para rastrear las causas de este fenómeno, entrevistará a distintos jóvenes con la idea de que compartan sus experiencias personales sobre lo que significa crecer en Gran Bretaña como un hombre de origen asiático, confrontándolo con la imagen que reflejan los medios de comunicación y las redes sociales –mayoritariamente negativa-, estableciendo una comparación entre dos etnias diferentes asentadas en diversas ciudades inglesas: los paquistanís de Bradford, por un lado, y los indios gujaratis de Leicester, por otro; para finalmente viajar a Paquistán y comprobar por qué algunos de estos jóvenes ingleses ven dicho país oriental como una oportunidad de futuro.

Imagen de Mehreen Baig, la presentadora del documental Lost Boys? What’s Going Wrong For Asian Men.

El documental toma un cariz muy personal desde el inicio, dado que uno de los primeros entrevistados es el padre de la propia presentadora, el cual plantea las diferencias entre su generación, aquellos que llegaron a Gran Bretaña en los años ochenta en busca de un futuro mejor para su descendencia, y esta nueva generación de jóvenes, ya nacidos en Inglaterra, que según el señor Baig son demasiado “codiciosos”. Para analizar las posibles causas que han llevado al declive a esta denominada “generación perdida”, Mehreen se dirige a la ciudad de Bradford, que posee la proporción de paquistanís más alta de toda Inglaterra.

El principal problema en esta localidad es el desempleo juvenil, que asciende al 26% mientras que en el resto del país no pasa del 12%, a la vez que se eleva la tasa de criminalidad vinculada a las drogas, siendo muy llamativo el alto número de condenados entre la población británico-paquistaní. En este duro contexto socioeconómico, destacan casos tan llamativos como el del joven Luqman, de diecisiete años de edad, y que lleva trabajando desde los trece para poder mantener a su familia.

En cambio, la mayoría de jóvenes de la localidad viven cómodamente en casa de sus padres, sin gastos, lo que les permite ahorrar y gastar sus sueldos en lujosos coches, que posteriormente exhiben como trofeos en reuniones de aficionados. El apoyo familiar con el que cuentan se debe también a un sistema de organización social patriarcal, fuertemente arraigado en las tradiciones de sus ancestros, que les permite vivir como auténticos príncipes en una sociedad cerrada que recrea una especie de Paquistán en miniatura, como es el caso de otro joven entrevistado, llamado Nav.

Nav y Mehreen en un fotograma del documental.

Este entorno tan cerrado hace también que las posibilidades para los jóvenes de la comunidad sean muy limitadas. Para muchos, la única salida laboral es participar en los negocios multinivel (similares a la estafa piramidal), en los que se les ofrece un objetivo y el logro de cierto estatus social sin la necesidad del trabajo duro que tuvieron que llevar a cabo sus padres. Estas empresas se aprovechan de las familias paquistanís, que suelen ser muy amplias, puesto que con cada nuevo miembro que se recluta el anterior consigue beneficios que le hacen ascender dentro del sistema interno de la organización.

La situación es drásticamente diferente para otro colectivo de origen asiático: el de los gurajatis, procedentes del estado de Guyarat en la República de la India, y que en su mayoría se localizan en la ciudad inglesa de Leicester. Su relato migratorio es, asimismo, diverso pues, si bien los paquistanís llegaron desde los años sesenta al Reino Unido para trabajar en las fábricas, en esa misma década los gujaratis se mudaron a Uganda. Sin embargo, en 1972 el presidente Idi Amin los expulsará y llegarán al Reino Unido como refugiados, puesto que contaban con pasaporte británico, por haber sido súbditos del Raj.

La comunidad gujarati de Leicester pronto comenzó a prosperar, con negocios que permitieron a sus miembros enriquecerse. Se trata también de un grupo mucho más abierto que el de los paquistaníes, permitiendo los matrimonios con personas de distinta etnia, configurando así una enriquecedora diversidad. Además, si por algo destacan, es por su espíritu emprendedor y su deseo de independencia, que les ha llevado a configurar sus propios negocios, alcanzando así un enorme éxito económico. Algunos casos concretos que pueden verse en el documental son, por ejemplo, el del joven Paven, que con solo dieciocho años ya regenta su tercer negocio; o el rompedor Parle, que con sus videos de Youtube ofrece una mirada satírica sobre los estereotipos de su propia comunidad.

Así pues, la única salida para muchos jóvenes británico-paquistanís es regresar a la patria de sus ancestros, y hasta allí se dirige Mehreen, visitando la ciudad de Mirpur, en la zona rural de Cachemira. En los años cincuenta los pueblos de esta zona quedaron sumergidos debido a la construcción de una presa, provocando el exilio de muchos de sus habitantes a Inglaterra, y se estima que un 70% de la población británico-paquistaní tiene su origen en esta zona. Aquellos que deciden emprender el viaje de regreso descubren que con mucho menos dinero pueden disfrutar de unas condiciones de vida que en Gran Bretaña resultan impensables. Tal es el caso de Gohar Ayub que, con veintitrés años, acaba de casarse y vive en una lujosa casa, además de poseer nueve coches.

Mehreen posa junto a la familia del joven Gohar Ayub.

Otros, en cambio, se mudan a grandes ciudades como Lahore, la capital del Punjab paquistaní, donde los jóvenes pueden disfrutar de un ambiente mucho más abierto, cosmopolita e, irónicamente, occidentalizado que el existente en las comunidades paquistaníes de Gran Bretaña.

Del visionado del documental se extrae la idea de que muchos paquistaníes emigraron a Gran Bretaña pero no supieron adaptarse a sus nuevas circunstancias, conservando una mentalidad tercermundista a pesar de vivir en un país del primer mundo. Esto, trasladado a las siguientes generaciones, crea un dilema identitario en unos jóvenes cuyas circunstancias están lejos de ser las ideales, pero que además se ven atrapados entre esos dos mundos, muchas veces perpetuados por un ideal de masculinidad que resulta tóxico, unas expectativas familiares irrealizables, así como una pérdida de aquel ímpetu que hizo triunfar a las generaciones anteriores, a través del esfuerzo y el deseo de auto-mejora.

Sin duda, resulta interesante dedicarle una pequeña parte de nuestro tiempo a este documental, que explora temas tan trascendentales como la multiculturalidad, la masculinidad o el desarraigo, y el cual nos ayudará también a comprender aspectos esenciales de nuestra propia sociedad.

Para saber más:

  • Ficha del documental en la web de la BBC.
  • Reseña del documental en el periódico The Guardian.
avatar Laura Martínez (171 Posts)

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza y Máster de Estudios Avanzados en Historia del Arte de la misma, con especialización en Cine. Actualmente realiza estudios de Doctorado en la Universidad de La Rioja.


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