Revista Ecos de Asia

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This article was written on 27 Abr 2015, and is filled under Varia.

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Una aproximación a la muñeca popular made in Asia VI: Varia y conclusiones.

Hasta el momento nos hemos referido a muñecas de muy diversa naturaleza, un recorrido que nos ha llevado desde la década de los años 60 del siglo pasado hasta la actualidad. Mediante esta serie de artículos hemos podido tratar distintas tipologías de muñecas que, si bien empezaron como un objeto de carácter infantil, un mero juguete, a día de hoy hacen las delicias tanto de estos niños como de adultos que coleccionan este tipo de objetos. En consecuencia, el aspecto de estas muñecas se ha modificado con el paso de los años, dando lugar a creaciones mucho más ricas y preciosistas que vienen a subrayar la distancia entre las muñecas para jugar y aquellas para coleccionar.

Los dos primeros modelos que tratamos son Licca-chan y Jenny. Un par de muñecas bastante simples en sus formas (por ejemplo, no cuentan con articulaciones o piezas intercambiables), que supusieron un gran éxito entre las niñas japonesas por su aspecto dulce, la gran cantidad de  atuendos y accesorios con los que ataviarlas, y sus historia, con la que cualquiera de ellas podía soñar. Un poco más tardía fue la muñeca Blythe que, a pesar de sus orígenes americanos, fue importada a Japón, donde se convirtió en un reclamo para los coleccionistas, considerando todo tipo de vertientes a la hora de modificarla y “customizarla”. Pullip comparte algunos rasgos con la anterior muñeca, principalmente sus posibilidades a la hora de adaptarla al gusto del coleccionista, además de una evidente macrocefalia; sin embargo, se pone un mayor cuidado en el tratamiento del cuerpo, mucho más articulado y con una estética más cuidada.

Uno de los ejemplos de muñecas de cuerpo humano y cabeza animal es Sasha, un conejo que se ha acompañado de diferentes estilos y accesorios y se sirve del mismo cuerpo que las Pullip y J-Doll

Uno de los ejemplos de muñecas de cuerpo humano y cabeza animal es Sasha, un conejo que se ha acompañado de diferentes estilos y accesorios y se sirve del mismo cuerpo que las Pullip y J-Doll.

Las Ball Jointed Dolls supusieron toda una novedad, estas muñecas están puramente destinadas al coleccionismo y, en muchos casos, incitan a que sea el que las posee quien les dé su aspecto definitivo mediante un maquillaje personalizado, peluca y atuendo. En última instancia, nos hemos referido a muñecas inspiradas en la estética propia de la animación japonesa, que dan lugar a figuras que muchas veces pueden estar asociadas a una determinada serie o saga.

J-Doll Carrer de Montcada

J-Doll Carrer de Montcada.

Sin embargo, a pesar de que hemos tratado aquellas tipologías de mayor relieve y presencia tanto en Oriente como en Occidente, no podemos dejar de mencionar modelos con un impacto menor en el mundo del coleccionismo y consumo de este tipo de objetos.

Por ejemplo, la firma Groove, no sólo ha producido fashion dolls, como Pullip y sus relativos, y son de mención obligada las llamadas J-Doll a partir del año 2007. En realidad, antes de dar a conocer esta muñeca, se dieron una serie de experimentos que consistían en figuras de cuerpo humano y cabeza animal. Conocemos muy pocos ejemplos de esta tipología, aunque queremos destacar el cuidado y detallismo de cada uno de los ejemplares que han salido al mercado. J-Doll tiene una altura de 26 centímetros aproximadamente y representa a una joven de entre 19 y 20 años vestida atendiendo a diferentes estéticas y estilos. Esta figura cuenta con una serie de diferencias a la hora de establecer una comparación con el resto de muñecas producidas por Groove; en este caso, la cabeza esta proporcionada con respecto al resto del cuerpo, con unos rasgos, igualmente, que ofrecen un aspecto mucho más realista. Sus ojos son de cristal y cuentan con un mecanismo que permite moverlos hacia los lados, sin embargo, no pueden cerrar los párpados. A modo de curiosidad, las J-Doll cuentan con el mismo cuerpo que las ya vistas Pullip, de modo que han tenido que adaptarse a los diferentes moldes y formas, así, se puede llevar a cabo un intercambio de atuendos entre ambas tipologías. Por otro lado, como otra curiosidad, a la hora de nombrar los diferentes modelos pertenecientes a esta tipología se utilizan nombres de calles famosas de todo el mundo, que dan lugar a personajes con conjuntos inspirados en el pasado o bien mucho más modernos.

Ejemplo de Momoko

Ejemplo de Momoko.

Momoko es  otro tipo de fashion doll mucho menos conocida y cuya producción está bastante limitada. Fue una muñeca creada en el año 2001 por la directora artística, Namie Manabe, de la empresa de software japonesa llamada Petworks Co. Esta es una muñeca de 27 centímetros, de cuerpo y rostro proporcionados y rasgos de inspiración oriental pintados en el rostro. Momoko cuenta con un cuerpo bastante esbelto y completamente articulado al igual que hemos visto en los modelos anteriores, si bien, como ya hemos mencionado, es mucho menos conocida, ya que cada ejemplar cuenta con una tirada de unas 1500 muñecas, lo que las hace difíciles de encontrar y supone que tengan un cierto carácter limitado, pues muchos ejemplares se venden y se dan a conocer a través de distintas convenciones donde se reúnen los coleccionistas.

Queremos aprovechar la ocasión para hablar de las pequeñas Pinky Street, una muñeca o figura que se podría decir que ha renovado completamente el concepto de fashion doll. Fue lanzada al mercado en el año 2003 por la compañía japonesa Vance Project. Se trata de una pequeña figura de plástico de tan sólo 11 centímetros que cuenta con cabezas y cuerpos intercambiables, de modo que se pueden realizar infinitas combinaciones. Pinky Street ha lanzado hasta la fecha todo tipo de personajes: escolares japonesas, otras con un atuendo más casual atendiendo a las modas populares niponas, personajes de anime y videojuegos… La lista es bastante larga, si bien, todas tienen en común unos rasgos simples que nos acercan al estilo propio de un anime japonés.

Pinky Street en su caja original.

Pinky Street en su caja original.

A modo de conclusión, tanto de lo visto hasta la fecha como de esta serie de artículos, conviene destacar lo siguiente.

La muñeca popular asiática nos acerca a una cultura completamente distinta a la occidental, poniendo de relieve ciertas semejanzas, como el hecho de que durante la infancia hemos jugado con objetos sumamente parecidos, y evidentes diferencias que se presentan, en estos casos, de un modo que nos resulta curioso en el sentido más positivo de la palabra. Mediante estas muñecas podemos conocer tanto atuendos tradicionales como la última moda presente en las calles de Japón, incluso podemos tener una cierta noción de ceremonias y festividades que originalmente se vinculan con muñecas tradicionales, como el Hinamatsuri o Día de las niñas.

Por otro lado, estas muñecas influyen en la producción de las industrias jugueteras de todo Occidente. Ya no resulta extraño ver figuras (en estos casos, siempre destinadas a un público infantil, a pesar de que existe un importante número de adultos coleccionistas) con la cabeza más grande en proporción con el resto del cuerpo, o caracterizadas como personajes de toda Asia, o incluso inspiradas por la cultura y sus tradiciones.

Tanto las tipologías tratadas como otras muchas han conquistado al público occidental. En primer lugar, y de forma mucho más evidente, a los coleccionistas, que tienen un conocimiento de lo que compran y buscan modelos determinados; pero igualmente, a pesar del desconocimiento, a otras tantas personas que se sienten atraídas por su forma y aspecto tan sumamente llamativo y cuidado.

En última instancia, destacamos el hecho de que estas muñecas han pasado a convertirse en una forma de expresión por parte de diversos artistas que gustan de llevar a cabo toda una serie de modificaciones y cambios sobre el molde original para dar lugar a creaciones que, en muchos casos, no gozan de la apreciación que merecen. En consecuencia, algunos investigadores han convertido estas muñecas en un objeto de estudio, de modo que podemos encontrar tesis doctorales o diferentes documentos que versan acerca de la configuración formal de estas figuras, su impacto en la sociedad y sus posibilidades a la hora de convertirse en una especie de escultura de carácter popular.

Esperamos que hayan disfrutado con esta serie de artículos sobre las diversas tipologías de muñecas populares y les haya permitido conocer otra forma de expresión más de la cultura asiática contemporánea de las que damos a conocer en esta revista.

 

Para saber más:

  •  Medina, Guillem, Simón,  Núria,  Toyland. Made in Asia. Bilbao, Astiberri Ediciones, 2013.
avatar María Gutiérrez (64 Posts)

Graduada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, cursando el máster de Estudios Avanzados con el objetivo de especializarse en arte asiático.


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