Revista Ecos de Asia

Information

This article was written on 05 Feb 2019, and is filled under Cultura Visual.

Current post is tagged

, , , , , , ,

“Puedo oír el sol: Limit”, la magnífica continuación de “Puedo oír el sol”, de la mano de Yuki Fumino y de Milky Way Ediciones

No cabe duda de que el pasado año 2018 el Boys’ Love fue uno de los géneros protagonistas de las editoriales de manga españolas, apareciendo en nuestro país obras nuevas como Blue morning, de Nowevolution, o Jackass! ¡Se mira, pero no se toca!, de Tomodomo; pero, sin duda, ha sido Milky Way la que más veces sacó a relucir su estandarte del BL durante el pasado año. Así, la editorial ovetense nos trajo Algo entre nosotros, Tamayura, La balada del viento y los árboles, You are in the blue summer, y All about J, aunque esta última no se puede considerar una obra BL al uso, pues tiene como protagonista a la transexualidad y no a la homosexualidad. Pero a estos mangas hace falta sumar uno más: Puedo oír el sol: Limit, cuyo primer tomo llegó el pasado junio.

Portadas de los dos tomos de Puedo oír el sol, de Milky Way Ediciones.

Esta obra se trata de la continuación directa de Puedo oír el sol, un manga de Yuki Fumino que fue iniciado en el año 2013, siendo así la primera obra de esta mangaka. Pero el hecho de que haya sido su primer trabajo, no quiere decir que se un manga de baja calidad; todo lo contrario, pues Puedo oír el sol es, probablemente, uno de los mejores mangas BL de estos últimos años. Tal ha sido su repercusión que, en 2017, se llevó a cabo una película de acción real o live action de esta obra, llevando por título Hidamari ga Kikoeru, que sería el nombre de este manga en japonés.

Tráiler en japonés de Hidamari ga Kikoeru.

Para refrescarnos la memoria, los protagonistas de Puedo oír el sol y de su continuación son Taiichi Sagawa y Kôhei Sugihara, dos jóvenes que se conocieron en la Universidad, cuando Kôhei estaba buscando un apuntador que le ayudase en las clases de Derecho debido a que él tiene una discapacidad auditiva, siendo así Taiichi quien se ofrece a trabajar para él, aunque no ha cambio de dinero, sino de comida. De ese modo, ambos comienzan una relación de amistad que se va convirtiendo poco a poco en algo más, hasta que al final del segundo tomo, es decir, de Puedo oír el sol, se declaran sus sentimientos.

En su continuación vemos como Taiichi está inmerso en su trabajo. En Puedo oír el sol había dejado sus estudios para dedicarse a su vocación, por lo que entra a trabajar en una empresa con el objetivo de, en el futuro, convertirse en un orientador que pueda a ayudar a personas con discapacidad. Es en ella donde tendrá varios encontronazos con Chiba, uno de sus seniors, aunque con el tiempo su relación mejora, llegando a convertirse en personas cercanas.

Por su parte, Kôhei continúa los estudios universitarios y sigue profundizando en el conocimiento de la lengua de signos al mismo tiempo que combate a su creciente sordera. Además, empezará a asistir a un club de fútbol para sordos, donde conocerá a Ryû, un joven que no posee nada de audición y que hará a Kôhei replantearse muchas de sus decisiones en la vida.

De este modo, con unas vidas muy ajetreadas, Kôhei y Taiichi tendrán que arreglárselas para mantener una relación al mismo tiempo que se ocupan de sus otros quehaceres y responsabilidades, lo que los llevará a atravesar una dura y larga travesía emocional.

Portada del primer tomo de Puedo oír el sol: Limit.

Al igual que ocurría con su antecesora, no se trata de una simple historia de amor entre dos jóvenes, sino que también se trata de un manga que llama a erradicar el maltrato que la sociedad lleva a cabo sobre los grupos minoritarios, como es en este caso el tema de la discapacidad auditiva. De este modo, Yuki Fumino nos hace pasar las páginas mientras nos emociona con cada una de las situaciones que se viven en el manga. Esa facilidad que tiene la autora para captar el alma de los personajes es, sin duda, lo que más le caracteriza.

Pero no se trata sólo de un argumento emotivo y de unos diálogos fluidos, sino que todo ello va acompañado de un dibujo que, al igual que ya vimos en Puedo oír el sol, es espléndido. Los fondos, los detalles, los rostros de los personajes, los caballos…, todo ello es sencillamente sublime, destacando, eso sí, la capacidad que tiene para mostrar los sentimientos de los protagonistas por medio del dibujo, algo que recuerda un poco a la mangaka Kanna Kii, otra de las favoritas de la editorial ovetense.

Algo también ha destacar de la obra es el hecho de que los roles típicos que se adoptan en los mangas BL, es decir, el de seme o activo y uke o pasivo, aquí se rompen, pudiendo ver en ambos protagonistas características de ambos roles, pero no uno estático y definido para cada uno. Eso es algo que también hace especial a Puedo oír el sol, y es que los estereotipos vistos en este tipo de obras cada vez son menores, logrando por fin ver historias y romances que cada vez se parecen más a la realidad.

Solapa extendida del primer tomo de Puedo oír el sol: Limit, de Milky Way Ediciones.

Por último, queda hablar de la edición de Milky Way. Esta presenta las mismas características que la mayoría de sus obras: un libro, con sobrecubierta rústica a color, de unas medidas de 18×13 centímetros, y un total de trescientas seis página, además de las cubiertas, donde tenemos una breve historia protagonizada por Taiichi y Kôhei bajo el nombre de “Quiero besarte en las alturas”. Además, esta edición de Puedo oír el sol: Limit se ve acompañada de un epílogo y de otra historia titulada “Un momento para recordar”, donde Yuki Fumino nos muestra a Taiichi recordando a su difunta abuela.

Portadas de los tomos de Puedo oír el sol y de Puedo oír el sol: Limit, de Milky Way Ediciones.

Con todo esto, únicamente queda remarcar la trayectoria de Milky Way Ediciones por el Boys’ Love, siendo la editorial que más ha apoyado este género en los últimos años. Con Puedo oír el sol: Limit, una obra imprescindible si te gustaron los dos tomos de Puedo oír el sol, se vuelve a confirmar que la editorial ovetense lucha y se esfuerza por dar visibilidad al manga BL, algo que, sin duda, todos debemos agradecer.

avatar Daniel Rodríguez (119 Posts)

Graduado en Historia del Arte en la Universidad de Oviedo, con un Máster Universitario en Estudios en Asia Oriental cursado en la Universidad de Salamanca, ha trabajado para el Museo Arqueológico de Asturias, la sala de exposiciones Laudeo, la Universidad de Salamanca y Satori Ediciones. Recientemente ha finaliado el Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional en la Universidad de Oviedo.


Share

Deja un comentario